Política

Sánchez ignora las peticiones en materia hídrica del Consell

Visita la desaladora de Torrevieja sin convocar al presidente Mazón ni al alcalde de la localidad y anuncia la ampliación de la planta y una instalación fotovoltaica

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ayer durante su visita a la desaladora de Torrevieja
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ayer durante su visita a la desaladora de TorreviejaAgencia EFE

Ni el presidente de la Generalitat, Carlos Mazón ni el alcalde de la Torrevieja, Eduardo Dolón, pudieron acompañar al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a su visita a la planta desalinizadora de la Vega Baja. Tampoco hubo atención a los medios allí convocados, por lo que el jefe del Ejecutivo central lanzó los anuncios que tenía preparados y se fue, tras una comparecencia sin preguntas.

Confirmó que ampliará en un 50 por ciento la producción de la misma. Algo que tiene sentido dado que es una infraestructura de vital importancia para contrarrestar los efectos de la sequía que ahoga a regiones de España como la Comunidad Valenciana y Cataluña.

Sánchez indicó que la planta de Torrevieja seguirá siendo la de mayor capacidad de Europa y pasará de producir 80 hectómetros cúbicos anuales de ahora a 120 hectómetros cúbicos anuales; algo que, a su vez, repercutirá en la reducción del precio del metro cúbico del agua desalada, dado que para esa ampliación se instalará una planta fotovoltaica.

En concreto, el parque fotovoltaico, según el presidente del Gobierno, servirá «para hacer aún más sostenible» la producción de agua desalada, lo que a su vez permitirá que su precio se reduzca 4 céntimos por metro cúbico.

Destacó también que España se ha convertido en los últimos años en el «líder europeo» en la desalinización de agua al ser el primer productor de este tipo de recurso y en el cuarto mundial en la capacidad instalada, y repitió que la sequía es un problema que afecta a «todos», con independencia de que se padezca en Cataluña, Andalucía u otra comunidad.

La visita de Sánchez generó desde el minuto cero tanta expectación como polémica, y por dos razones. La primera porque está sobre la mesa la propuesta del Gobierno central de enviar agua para consumo humano, o de boca, procedente de la desalinizadora de Sagunto (Valencia) a Cataluña vía marítima, es decir, en barco, en un contexto de sequía extrema.

Y la otra razón, que a Mazón no le avisaron de la visita del jefe del Gobierno a Torrevieja ni tampoco le enviaron ninguna invitación.

El jefe del Consell dio un paso más y ayer emitió una declaración institucional, calificando como «error institucional» que Sánchez «venga al sur de la provincia de Alicante y no diga nada del trasvase Tajo-Segura». Añadió que «es un error hablar de solidaridad cuando estamos mandando más agua a Portugal de la que necesita, cuando los españoles no tenemos».

Y es un error también, señaló, «hablar de planificación hídrica en base solo a la desalinización, así como no hablar del trasvase y poner en riesgo 40 millones de árboles que dependen del Tajo-Segura». Agregó que «hablar sólo de desalinización es un error medioambiental».

Modernizar regadíos

El otro anuncio que realizó el presidente del Gobierno en Torrevieja tiene que ver con la modernización de regadíos, de gran importancia en una zona del sur de la provincia de Alicante, la Vega Baja, cuya economía depende de la agricultura y que, de hecho, está considerada como la huerta de Europa.

Así comunicó que habrá una inversión, calificada por él mismo como «histórica», de unos 5.000 millones de euros entre 2022 y 2027 para la modernización de los regadíos. Según el presidente, beneficiará a 27.000 hectáreas de unos 20.000 agricultores de todo el país.

Además de los 5.000 millones para las explotaciones agrícolas, Sánchez destacó los 813 millones de euros previstos hasta 2027 en infraestructuras de desalinización similares a la que se acomete en Torrevieja tanto en la Comunidad Valenciana, como en la Región de Murcia y Almería.

El jefe del Gobierno recalcó que en la provincia de Alicante hay en marcha tres proyectos para mejorar el regadío de 23.000 hectáreas de la Comunidad General de Riegos de Levante de la Margen Izquierda del Segura, con una inversión de 30 millones sufragados con fondos europeos.

Así las cosas, y tras la visita de Sánchez a Torrevieja, dos cosas están claras; la primera que esa desalinizadora -que abastece a 440.000 personas del sur de la provincia de Alicante y del entorno de la Región de Murcia- producirá, tras su ampliación, más agua desalada, y la segunda que la guerra del agua sigue abierta, y sin visos, de momento, de que se firme tregua alguna.