La Generalitat descarta que Barcelona, Lleida y Girona pasen a fase 1 el lunes

Salud sólo da luz verde a relajar las medidas de confinamiento en tres regiones sanitarias, Terres de l’Ebre, Camp de Tarragona y Pirineus i Aran, un 11% de los catalanes

Dos personas toman el sol en el paseo marítimo de Barcelona, este miércoles, quincuagésimo tercer día del estado de alarma decretado por el Gobierno debido a la crisis sanitaria de la COVID-19. EFE/Toni AlbirToni AlbirEFE

Confirmado. Solo un 11% de los catalanes, los 852.093 que viven en las regiones sanitarias de Terres de l’Ebre, Camp de Tarragona y Alt Pirineu i Aran, tiene el permiso de la Generalitat para pasar a la fase 1 de desconfinamiento el próximo lunes. La consellera de Salud, Alba Vergès, acompañada por el director de la Agencia de Salud Pública de Cataluña, ha presentado esta tarde la propuesta que ha hecho llegar al Gobierno para organizar las fases de desescalada. Vergès confía en que el Ministerio de Sanidad admitirá su plan. Sin ir más lejos, el mismo Fernando Simón, avanzó el lunes que no ve ningún problema para que Cataluña organice el desconfinamiento teniendo en cuenta el comportamiento del virus en sus nueve regiones sanitarias, en vez de las cuatro provincias, tal y como propuso inicialmente el Gobierno.

El mapa que propone Salud está dibujado en base a las siete regiones en las que se organiza la sanidad catalana para distribuir los centros de atención primaria y los hospitales de referencia: Camp de Tarragona, Terres de l’Ebre, Catalunya Central, Girona, Alt Pirineu i Aran, Lleida, y Barcelona. Pero como novedad, ha tenido en cuenta la concentración de población y la incidencia de la Covid-19 en Barcelona y su área que ha quedado subdivida en tres zonas: Metropolità Nord, Metropolità Sud y Barcelona ciudad. Hasta este lunes, las tres acumulaban 41.944 de los 57.900 casos confirmados de coronavirus. Y epidemiólogos como Antoni Trilla, miembro del comité científico asesor del Gobierno, comparten la idea de mantener el confinamiento en zonas pobladas como Barcelona donde la incidencia de la epidemia es el doble que la media de España.

Pese a no tener luz verde, Vergès ha aclarado que ninguna de las nueve regiones está en riesgo epidemiológico elevado, pero aunque los contagios van a la baja, los estudios concluyen que el virus todavía circula. También ha matizado que no hay por qué esperar quince días más para pasar a la siguiente fase. “Necesitamos unos días más para ver cómo se comporta el virus en el resto del territorio antes de avanzar a la fase 1 de desconfinamiento”. El Gobierno da la posibilidad de hacer propuestas de desescalada si el riesgo epidemiológico baja sin tener que esperar quince días de rigor.

Guix ha explicado que Cataluña plantea la desescalada en base a indicadores epidemiológicos, sociales y demográficos con los que se calcula la probabilidad de un rebrote del virus y la capacidad de respuesta del sistema sanitario de cada región. En base a cálculos a partir de la tasa de transmisión del virus y la incidencia de nuevos casos en los últimos 14 días, se ha elaborado una escala del 0 al 100 para evaluar el riesgo de rebrote en cada región sanitaria. En estos momentos, asigna un 8 a la región del Alt Pirineu i Aran; 18 a Terres de l’Ebre, y 21 al Camp de Tarragona, las tres zonas que el lunes pasarán a la fase 1.En total, hay cuatro categorías. Entre 0 y 30 puntos el riesgo de la epidemia es bajo. Entre 30 y 70 es moderado. Y entre 70 y 100, el riesgo de presentar una nueva oleada de contagios es alto.

La zona de la Cataluña Central tiene riesgo de 36 puntos. Barcelona Metro Norte, de 38; Barcelona Sur, de 58; Lleida de 60, y Girona de 68. Sólo Barcelona tiene un riesgo alto, con una asignación de 91 puntos.

Vergès no aventura cuándo podrán pasar a las siguientes fases el resto del territorio. “No trabajamos con calendarios, preferimos trabajar con criterios epidemiológicos y en base al comportamiento social de la población y de la movilidad”, ha dicho. “No queremos dar pasos seguros ni anticiparnos con fechas que no podamos cumplir”, ha añadido.

La consellera también ha dicho que no es necesario que una región como Barcelona llegue a una puntuación de 30 en la escala para medir el riesgo de presentar una nueva oleada de contagios para dar un paso en el alivio de las medidas de desconfinamiento.

Vergès ha llamado a no relajarse y ha lanzado un mensaje de agradecimiento a los municipios con los que se ha comprometido ha avanzar en esta desescalada. “Son quienes mejor conocen su territorio”, les ha reconocido.