El ISIS llega a Sevilla

Gregory Kunde encabeza el reparto de “Sansón y Dalila” en el Teatro de la Maestranza

Gregory Kunde respondió a las exigencias de la obra
Gregory Kunde respondió a las exigencias de la obraGuillermo MendoSansón y Dalila

«Sansón y Dalila», de Saint-Saëns. Voces: Gregory Kunde, Nancy Fabiola Herrera, Damián del Castillo, Alejandro López, Francisco Crespo, etc. Real Orquesta Sinfónica de Sevilla y Coro de la A.A. Del Teatro de la Maestranza. Dirección musical: Jacques Lacombe. Dirección escénica: Paco Azorín. Teatro de la Maestranza. Sevilla, 14-XI-2019.

De Mérida llega a Sevilla, en coproducción, este multitudinario «Sansón y Dalila» de Saint-Saëns recreado por Paco Azorín, aficionado últimamente a trasladar la acción a tiempos más modernos. En el teatro romano de Mérida viene ya resuelto el decorado para una obra como ésta y la Maestranza es otra cosa, por lo que las modificaciones han sido numerosas. Paco Azorín concibe el enfrentamiento entre filisteos y hebreos en el marco de los conflictos que hoy alteran la paz en Oriente Medio, con la población como principal afectada por la represión, las torturas y la carencia de solidaridad. Los enfrentamientos son retransmitidos en directo por una periodista que también acaba siendo inmolada durante la popular bacanal, convertida en una ejecución pública de los prisioneros hebreos que recuerda desapaciblemente a las tan difundidas hace un par de años del ISIS.

El inicio y el final, aún con un fallo escénico en éste, son espectaculares, con el enorme escenario de la Maestranza vacío de decorados pero lleno de más de doscientos figurantes y el apoyo de una buena iluminación. Entre ellos, con la solidaridad como reto de la convivencia, algunos grupos sociales con carencias físicas o mentales. En el resto de la obra apenas unas gigantescas letras con la palabra Israel y proyecciones fílmicas.

Todo muy lejos del lujo de la última producción de la pieza en el Met, más adecuado para el lugar y muy del gusto de un público que la vitoreó y hasta llegó a emocionarse. Dirigió con solvencia, palabra que describe globalmente la apuesta, pero con cierta morosidad Jacques Lacombe, batuta titular en Bonn y frecuente en Berlín, a una orquesta a la que hemos escuchado prestaciones superiores. Muy bien, en cambio, el coro en esta partitura eminentemente coral.

El reparto lo encabezó Gregory Kunde, quien lo debutó en Valencia en 2016 y más recientemente lo abordó en el Met. Convertido en tenor spinto y dominador del belcanto, respondió a todas las exigencias de la obra. La voz se conserva bien, firme y sin apenas vibrato, proyectándose siempre con suficiencia. Pasó algo difuminado en su escena en la prisión, pero brilló en el dúo con Dalila junto a Nancy Fabiola Herrera, quien cantó con línea la célebre aria, aunque un punto falta de voluptuosidad. Correcta, a falta de una mayor gravedad, en el duo con el Sumo Sacerdote.

Con frecuencia nos quejamos los críticos de la poca presencia de cantantes españoles en los repartos de nuestros teatros. La Maestranza parece haber recogido nuestras quejas y todo el resto de artistas son de habla hispana –Damián del Castillo, Alejandro López, Francisco Crespo, etc.– y cumplieron sus cometidos con plena solvencia. Éste es el camino a seguir. La temporada lírica se completa, amén de conciertos y recitales, con «Agripina», «El barberillo de Lavapiés» y «Traviata».