“Pues si eso”: memorias de un librero

Javier Rodríguez Álvarez presenta un tomo entrañable y mordaz en el que cuenta las anécdotas de su vida como librero en Alcalá de Henares

JESUS G. FERIAFeria del libro Madrid

Javier Rodríguez Álvarez es “el” librero de Alcalá de Henares y, además, un espécimen en vías de extinción pues quiere jubilarse, aunque esperemos que tarde un poco más de lo que dice. He tenido el privilegio de haber compartido dos semanas con este personaje, pero mejor persona, menudo, elegante en sus formas y brillante en su conversación, y el placer de descubrir a un ser humano de los que le reconcilian a uno con la humanidad (ya saben aquello de que “cuanto más conozco a los hombres, más me gusta mi perra”).

Sin conocerlo todavía, eché mano de su sabiduría para contestar a una “fósfora” en el programa “Herrera en Cope”, en el que tengo el honor de colaborar, que nos consultaba si Cervantes con “v” o con “b”. Pero hoy quiero hablarles de su libro, cuyo título reza “Pues si eso, luego vuelvo. Anécdotas y memorias de un librero de referencia”. Empezaré diciendo que es un libro entrañable, inteligente, irónico, divertido, mordaz, tierno..., añádanle todos los adjetivos que se les ocurran de este tenor y se quedarán cortos. Se lee de un tirón o a sorbitos, como el buen vino blanco de Madrid. Se puede empezar por el principio y acabar por el final (¡claro!), pero es posible degustarlo por cualquier sitio y pasar un rato con la sonrisa puesta de forma permanente.

Cuenta anécdotas de tal calibre que es un buen caleidoscopio de la idiosincrasia humana. De la ignorancia más extrema, hasta la picardía más burda. Solo quiero reproducirles unas líneas para compartirlas con ustedes: “Cualquier persona piensa que elige un libro, cuando la realidad es que, gracias al librero, es el propio libro el que elige al autor”, un libro “del que ni siquiera sabe su existencia y que le lleva esperando desde hace tiempo” (p.67). Pues si eso, gracias, Javier, por este tan emocionante como recomendable libro.