El teatro de la Zarzuela cancela “Luisa Fernanda” de Plácido Domingo y el Real decidirá en los próximos días

No habrá celebración en el teatro de la Zarzuela. El Inaem ha decidido suspender sus actuaciones. El Teatro Real convocará una reunión ejecutiva extraordinaria para estudiar si continúa manteniendo “La traviata” en cartel

Thumbnail

Cuando parecía que la tormenta en el caso de presuntos abusos sexuales en que se ha visto inmerso Plácido Domingo había amainado los vientos vuelven a soplar. A primera hora de ayer el tenor aseguraba que acepta «toda la responsabilidad» de sus acciones, tras varios meses de reflexión, y ha pedido perdón «por el dolor causado» a todas las mujeres que lo acusaron de presuntos abusos sexuales antes de su dimisión como director general de la Ópera de Los Ángeles según un comunicado remitido a las principales agencias de noticias. «Me he tomado un tiempo durante los últimos meses para reflexionar sobre las acusaciones que varias compañeras han hecho en mi contra. Respeto que estas mujeres finalmente se sintieran lo suficientemente cómodas para hablar y quiero que sepan que realmente lamento el dolor que les causé. Acepto toda la responsabilidad de mis acciones», dice el artista en un texto remitido a Efe.

Sus declaraciones han repercutido frontalmente en el calendario español. El Teatro de la Zarzuela ha decidido cancelar las dos funciones que tenía con el tenor, donde iba a celebrar en mayo los 50 años de su debut en Madrid como Vidal Hernando en «Luisa Fernanda», de Moreno Torroba. Una de ellas la cantaría (el día 14) y otra la dirigiría (el 15). Ya no lo hará. “Ante la gravedad de los hechos y tras las declaraciones de Plácido Domingo en las que asume la “plena responsabilidad de sus acciones”, el Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música (Ministerio de Cultura y Deporte), en solidaridad con las mujeres afectadas y haciendo efectiva esa responsabilidad reconocida por el artista, toma la decisión de cancelar su presencia en las actuaciones previstas en el Teatro Nacional de la Zarzuela para el 14 y 15 de mayo próximos. En todo caso, las funciones de ''Luisa Fernanda" se mantendrán en la programación del teatro", dice el comunicado que acaba así: “El INAEM y el Ministerio de Cultura y Deporte manifiestan su firme apoyo a las mujeres y el rechazo a todo tipo de acoso, comportamiento abusivo o expresión de dominación”.

Solo quedan, de momento, en pie las funciones de “La traviata” previstas también para el mes de mayo en el Teatro Real, que convocará una comisión ejecutiva del patronato extraordinaria con carácter inminente para decidir qué hacer. Recordemos que como miembros del patronato están el Ministerio de Cultura, El Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid.

El Real ha solicitado el informe del Sindicato de Artistas Musicales con el fin de conocer de primera mano su contenido y, por tanto, tomar una decisión en consecuencia. La caída del cartel del tenor implica un pequeño seísmo en ambos coliseos, que será de mayores dimensiones en el real, donde Domingo actúa cada año, generalmente entre primavera y verano. ¿Quién le suplirá, en caso de que el Real cancele a Domingo? Estaba previsto que cantará los días 9, 12, 17, 20 y 23 de mayo. No obstante, y al haber cuatro repartos, el problema será menos complicado de resolver.

Recordemos que hace seis meses, cuando estalló el caso, ambos coliseos respaldaron sin fisuras al tenor. Por su parte, el Palau de les Arts ha pedido «tiempo para estudiar su postura», aunque su director, Jesús Iglesias, ha subrayado que «dentro de les Arts no consta ninguna denuncia contra Domingo».

Queda pendiente saber también que sucederá con el concierto que tenía previsto ofrecer en Úbeda y que, probablemente, se cancele ante los últimos acontecimientos, aunque, a día de hoy, se ha decidido mantener. Así lo ha asegurado hoy el director del festival, Diego Martínez. Será el 3 de mayo.

Besos y llamadas nocturnas

El cantante, que en un principio negó frontalmente las acusaciones, indicó que «ahora» entiende «que algunas mujeres pueden haber temido expresarse de forma honesta por la preocupación de que sus carreras se verían afectadas negativamente». Y añade que «si bien esa nunca fue mi intención, nadie debe sentirse de esa manera», opinó minutos después de que varios medios estadounidenses publicaran que una investigación interna realizada por el sindicato de artistas musicales de EE.UU. (American Guild of Musical Artists) habría encontrado a Domingo culpable de más de una docena de casos de abuso sexual.

Fue el pasado mes de septiembre cuando AGMA (American Guild of Musical Artist), es decir, el Sindicato Americano de Artistas Musicales, decidió abrir su propia investigación sobre las acusaciones de acoso sexual y discriminación vertidas contra Domingo. Contrató entonces a J. Bruce Maffeo, un ex fiscal federal, para llevarla a cabo. Una investigación que «no se limitará a conductas que ocurrieron en una compañía o en un momento determinado. Nuestra investigación también examinará los errores dentro de la industria que podrían haber permitido que esta conducta, si se corrobora, continúe sin respuesta durante décadas».

La investigación arrancó, como decimos, a principios del mes de septiembre y hasta mediados de diciembre los abogados de AGMA entrevistaron a 55 personas, según personas cercanas al caso. Veintisiete de ellas dijeron haber sufrido o presenciado un comportamiento sexualmente inapropiado por parte de Plácido Domingo en los años noventa y 2000 y otras 12 aseguraron que estaban al tanto de la reputación del cantante y que era de sobra conocido en las compañías en las que actuaba. Según la investigación, a raíz de las informaciones publicadas por la agencia Associated Press, se concluyó que las presuntas acusaciones incluían desde contacto físico no solicitado como besos a llamadas telefónicas realizadas a altas horas de la madrugada en las que pedía a las mujeres que fueran a su domicilio. Algunas de estas peticiones fueron, según las presuntas víctimas, tan insistentes que sintieron que estaban siendo acosadas. Dos de ellas aseguraron que se vieron obligadas a mantener relaciones sexuales con el tenor «debido a su posición de autoridad y la posibilidad de que una negativa significara el fin de sus carreras».

Todo empezó el martes 13 de agosto de 2019, cuando saltó una noticia que dio la vuelta al mundo. Una información de Associated Press señalaba al artista como autor de presunto acoso sexual. Era el testimonio de una decena de mujeres. Solamente una de ellas se identificaba y explicaba con detalle la situación vivida junto al tenor.

Fue en ese momento cuando Domingo emitió un comunicado en el que manifestaba que «siempre» creyó que todas sus «interacciones y relaciones» con mujeres eran «bienvenidas y consensuadas». «Las acusaciones de estos individuos no identificados que datan de hasta treinta años atrás son profundamente inquietantes y, tal como se presentan, inexactas (...) Reconocemos que las reglas y estándares por los cuales somos, y debemos ser, medidos hoy son muy diferentes de lo que eran en el pasado. Tengo la suerte y el privilegio de haber tenido una carrera de más de 50 años en la ópera y me mantendré en los más altos estándares». Así se manifestaba en el mes de agosto del año pasado.

Silencio roto

La reacción en Estados Unidos ante estas acusaciones (en las que la mezzosoprano Patricia Wulf llevó la voz cantante y la que se sumarían las acusaciones de la profesora Angela Turner Wilson, ya retirada) fue inmediata y la Ópera de Los Ángeles, de la que Domingo era director general, encargó una investigación para esclarecer los hechos que aun hoy sigue su curso. En los comunicados remitidos por el cantante desde que salieran a la luz, vía Associated Press, las presuntas denuncias de acoso sexual, el artista negaba su implicación, asegurando que quienes le conocían podían suscribir que «nunca me comporté de un modo acosador, agresivo y vulgar». A principios de diciembre rompió su silencio. Aseguró, así, a LA RAZÓN que «no he sido acusado de ningún delito y no voy a resolver esto en los tribunales. Yo voy a seguir con mis compromisos y con la cabeza muy alta para esclarecer mi reputación».

Tiempo después llegaría su abandono de la dirección general de la Ópera de Los Ángeles y su decisión de no volver a actuar en el Metropolitan, donde a unas horas de levantar el telón con «Macbeth» decidía apearse del cartel ante el ambiente de malestar que se había generado en el teatro y los trabajadores, que afirmaban sentirse «incómodos», lo que pusieron en conocimiento del intendente, Peter Gelb. Una semana después dejaba la dirección de la Ópera de Los Ángeles, con lo que su relación artística con Estados Unidos quedaba rota, espués de que la Ópera de Filadelfia y la de San Francisco le cancelaran.

Hoy, las palabras del tenor son muy otras al declarar que se siente «comprometido para que haya un cambio positivo en la industria de la ópera y que nadie más tenga esa misma experiencia. Y espero que mi ejemplo en el futuro anime a otros a seguirlo», indica en el comunicado que llega horas después de que se conozca el veredicto del mediático caso Weinstein por el que el ex productor de Hollywood ha sido acusado de dos delitos (agresión sexual y violación) de los cinco casos que se le imputaban, aunque no de las acusaciones más graves, con lo que evita la cadena perpetua.

Europa mantiene, por el momento, la agenda
El calendario del tenor, que tiene actuaciones en la Staastoper de Hamburgo, donde cantará en abril «Simon Boccanegra», se mantiene de momento. También un concierto en marzo en Lucerna, «La traviata» en el Teatro del Bolshoi, así como varios conciertos que tiene previsto ofrecer en diferentes ciudades. En la Staatsoper de Viena cantará «Nabucco» en junio y «La traviata», mismo mes en que volverá a la Arena de Verona con una «Aida»,más adelante, el 7 de julio, con una gala especial de ópera. En julio también figura en su página web que cantará «Don Carlo» en la Royal Opera House de Londres, sin olvidar «Vísperas sicilianas» en agosto en el Festival de Salzburgo.
Sin la retirada en el horizonte
En diciembre, Plácido Domingo, que actualmente tiene 78 años, aseguraba a este diario que no le faltaban ganas, ni energía ni planes de futuro para seguir adelante y respondía sin titubeos a la cuestión de si tras las acusaciones de presunto acoso sexual había pensado en abandonar definitivamente los escenarios: «No, por supuesto que no. Tengo muchísimos proyectos en perspectiva y sueños que espero poder cumplir y, si todo va bien, los vamos a realizar. He recibido ofertas en diferentes teatros en cuanto a labores de dirección y organización, tanto en Europa como en Latinoamérica. En Estados Unidos es donde he tenido el problema, pero América es inmensa, muy vasta, desde México a Tierra de Fuego, fíjate si hay sitios donde poder trabajar en el futuro. Serían proyectos de envergadura, grandes, que estarían conectados», desvelaba. Nada hacía pensar que unos meses después se produjera un vuelco como el de ayer que puede trastocar totalmente el calendario del tenor, una de las estrellas más grandes y con mayor proyección que ha dado la ópera en el siglo XX.