Toundra entra en el gabinete del Doctor Caligari

La banda de rock pone banda sonora al clásico del cine mudo, que acaba de cumplir un siglo y la tocan esta noche en directo

Toundra
ToundraSergio Albert

Hace exactamente un siglo, los autoritarismos empezaban a amenazar Europa. El 24 de febrero de 1920, Hitler cambió el nombre de Partido Obrero Alemán a Partido Nacinalsocialista Alemán. El día 26 de febrero de aquel año, se estrenaba «El Gabinete del Doctor Caligari», una de las obras maestras del cine expresionista alemán escrita a raíz del trauma de Hans Janowitz y Carl Mayer, combatientes en la Primera Guerra Mundial y pacifistas aterrorizados por el devenir de Alemania. La película, hipnótica, tenebrosa y terrorífica (esto último, hoy en día, menos) hablaba del control mental de un líder sobre una marioneta, metáfora de los tiempos de entonces y puede que de la era de las noticias falsas y de los virus terroríficos que se expanden por el mundo. Eso era lo que atraía al Toundra a ponerle banda sonora a una de las obras maestras del expresionismo alemán: una combinación de estética siniestra y mensaje que puede verse conjuntamente hoy, película con banda sonora en directo, en los Teatros del Canal, esta noche. La banda sonora ha sido editada también en formato discográfico (Inside Out Music).

Control mental

«La verdad es que la película es perfecta para nosotros: las sombras, el rollo siniestro y tenebroso... así que, cuando desde Café Kino nos propusieron esta idea, dijimos inmediatamente que sí», dice Álex Pérez, el batería del grupo. «A ver, las luces y el imaginario, la tensión visual que genera encajaba perfectamente con nosotros, porque, no lo vamos a negar, no somos la banda que hace la música más alegre del mundo –ironiza Esteban Girón–. Pero la cuestión estética era solo una parte: nos pusimos a leer e investigar sobre la intención y la carga ideológica que tenía. Porque empezamos el proyecto entre marzo y abril de 2019 y es cuando se veía que Vox estaba saliendo y por fin vimos en este país un fenómeno que se venía viendo en Francia 15 años antes, con temas como la inmigración, por ejemplo», explica el guitarrista. «Yo, de todas formas, me quedo más con la parte del control de la mente, del juego de realidad y sueño, de quién cuenta la historia, si es el loco o quién, de quién está engañando al otro en realidad. Es decir, en la sospecha de que el director te la está jugando como espectador. Luego es verdad que está lo de los totalitarismos y tal... pero eso no se nos hacía evidente al principio y la historia de la peli es muy potente», apunta Macón.

La posibilidad de ponerle música a una película rondaba desde hacía tiempo por las cabezas del grupo. «Somos un grupo sin cantante, de manera que, para expresar mensajes, lo tenemos difícil. Una de dos: o colaboramos con uno, como Niño de Elche en Exquirla, que le puso voz y temática al disco, o bien tenemos que apoyarnos en proyectos como este, de poner música a imágenes», añade David «Macón». En este caso, las imágenes guían la música, lo que alivia la presión de construir un hilo musical o argumental. «Te adaptas a ellas y es más fácil. Te dicen dónde empieza y dónde termina algo y eso para nosotros es una completa liberación porque, con las canciones de Toundra, tenemos que intentar que las canciones suenen bien, sean entretenidas, digan algo sin voz. Y, por tanto, que estén muy concentradas, que no existan pasajes de relleno, sino que la música hable por lo que no dice el cantante. En este caso, habla la imagen y nosotros acompañamos. Esa contención entre los límites de lo que dice la película es lo que n os libera», añade Macón. «Aquí no pensamos si llevamos demasiado tiempo enganchados a un ritmo o si hace falta hacer un cambio... la imagen te dice que tiene que ser así. La intensidad la marca la película y la estructura te la define», añade el batería. Todos coinciden en que el proceso ha sido algo tedioso. «Cuando has visto la película 50 veces, todo te parece un coñazo. Además, requiere mucha precisión, la claqueta para que todo encaje. Porque si entras tarde en un momento, tres minutos después, cuando cambie la escena, sigues tarde. Y son 73 minutos...». En principio, la idea era sólo ser tocada en directo, pero nos convencieron para publicarlo en disco.

«Ahora queremos hacer la banda sonora de ‘‘Solo en casa’’ –bromea Girón–. Para que no nos vean únicamente como una banda de rock, porque tenemos muchas inquietudes y nos gusta probar otros proyectos y relacionarnos con otras artes y sonidos», explica. Quizá era más fácil empezar por «El gran dictador» o «El maquinista de la general» que por la comedia de Macualy Culkin. «Meh, la comedia no es nuestro registro. Musicalmente hablando somos muy tristes y hacemos de nuestra vida la comedia», confiesa el guitarrista. «En Toundra sólo hay comedia si el guion lo exige», corrobora Álex. La experiencia de ver la película original mientras el cuarteto mete su ruido viaja en marzo a Zaragoza (6), Barcelona (7), Badalona (13), Granollers (14) y, tras un viaje a Alemania, como corresponde con la cinta, regresa a Gijón (27 de marzo).