¿Siguen siendo racistas las leyes de EE UU?

Destin Daniel Cretton rescata la crudeza de una historia real salpicada por la xenofobia de la Alabama profunda en donde un joven abogado negro interpretado por Michael B. Jordan tendrá que luchar contra los prejuicios de toda una sociedad

Jamie Foxx interpreta en «Cuestión de justicia» a un condenado a muerte que de manera injusta fue acusado en los 80 de haber asesinado a una chica blanca
Jamie Foxx interpreta en «Cuestión de justicia» a un condenado a muerte que de manera injusta fue acusado en los 80 de haber asesinado a una chica blanca

La cinta «Cuestión de justicia» está dirigida y coescrita por Destin Daniel Cretton y protagonizada por Michael B. Jordan, Jamie Foxx y Brie Larson. Relata la historia de un abogado, Bryan Stevenson interpretado por Jordan, y que tras licenciarse en la Universidad Harvard y poder optar a trabajos bien remunerados, decide, sin embargo, trasladarse hasta el estado de Alabama para defender a Walter McMillian (Foxx), sentenciado a pena de muerte por el asesinato de una joven de dieciocho años. A pesar de que las pruebas son favorables para declararle inocente, se ve afectado por un racismo descarado. Eva Ansley (Larson) será la activista que ayudará a Bryan a que se haga justicia para Walter. Destin Daniel Cretton, conocido por «El castillo de cristal» (Brie Larson, Woody Harrelson), se encuentra en estos momentos inmerso en su nuevo proyecto, un filme de Marvel llamado Shang-Chi con el primer súper héroe asiático. El director originario de Hawaii nos habla de «Cuestión de Justicia» y de cómo se enamoró del libro nada más leerlo.

–¿Cuándo escuchó hablar del libro de Bryan Stevenson?

–Gil Netter, el productor, me lo envió. Recuerdo que lo cogí y me fui a una cafetería a leerlo, no podía parar. Me lo leí prácticamente de una sentada, me transmitió un montón de cosas, a muchos niveles. La forma en que Bryan elige cómo contar la historia me cautivó. Posee bastantes elementos interesantes, es esperanzadora, con toque de humor, devastadora, lo tiene todo. Lo último que me esperaba cuando empecé a leerla en la cafetería era que no pudiera parar. Sentía que los personajes eran amigos míos. Al acabar tenía la sensación de que los conocía de toda la vida. Llamé entonces a Gil y le dije que haría lo que fuera por llevarlo a la pantalla grande.

–Había trabajado con anterioridad con Andrew Lanham, junto al que ha escrito el guión. ¿Cómo se repartían el trabajo?

–Hicimos una especie de mapeado del guión, desmenuzándolo de tal manera que sabíamos muy bien cómo colaborar en la escritura del mismo. Ha sido una colaboración constante hasta el momento de rodarla. Siempre en contacto, dándonos feedback el uno al otro.

–¿Cómo resumiría la historia del filme?

–Sigue la pista de un joven abogado negro llamado Bryan Stevenson que aterriza en Alabama con grandes ilusiones de cambiar el mundo. Su único defecto es que es quizá demasiado idealista y un poco inocente. Cuando llega a la cuidad ni siquiera es consciente de lo duro que va a ser su trabajo. Le vemos a lo largo del filme luchar por la libertad de un hombre llamado William McMillian acusado erróneamente de un asesinato. Lucha por algo aún más allá de esto, por una idea, algo que cree que se puede cambiar. Hay momentos desesperanzadores, en los que parece que nada va a cambiar, pero creo que al final se muestra que una persona puede marcar la diferencia y realizar un cambio importante. Me siento realmente un privilegiado por contar esta historia y hacerla llegar al público. Es al fin y al cabo la historia de un héroe de la vida real.

–El libro está compuesto por varias historias, pero Walter y Bryan parecen ser el foco de la película.

–Podríamos tomar cualquiera de las historias y hacer un filme. Existe algo muy específico sobre la historia de Bryan y Walter que expone todos los aspectos del sistema judicial americano y que saca a la luz el hecho de que no tener dinero o ser vulnerable no ayuda a tener un juicio justo. Expone las grietas de un sistema a través de unos personajes con los que la gente se puede identificar. Bryan le da a Walter y a su familia el mejor regalo que nadie le puede ofrecer, que es la libertad. Hay una frase en la película que dice que Bryan le devuelve a Walter su verdad, eso me llegó al corazón. Es algo que escucho en repetidas ocasiones, sobre todo en la comunidad afroamericana con menos posibles. Lo que para ellos es la verdad les ha sido arrebatada por gente poderosa. Su comunidad sabe que él estaba en otro sitio cuando se produjeron los hechos, sin embargo la gente con poder lo niega y al final lo que dicen ellos es lo que tiene más fuerza y más valor, la palabra de la comunidad negra no importa. Para un joven abogado negro como Bryan que viene de otro lugar y que ha luchado durante años para que esto se erradique, ir a Alabama y conseguir dar rigor a la verdad de Walter es algo que le llega muy adentro, algo poderoso que le valida como ser humano y abogado. Pienso que todo esto que te he dicho es la razón por la que me he enfocado más en esta historia.

–¿Cómo ha sido trabajar con Michael B. Jordan que interpreta a Bryan?

–Una verdadera delicia. Michael es también productor del filme, lleva involucrado desde hace mucho tiempo. No puedo pensar en otro actor que lo hubiera hecho mejor, no solo porque tiene un talento increíble, sino porque es una persona bastante empática y eso era muy importante para el papel. Sabía que iba a traer con él su corazón, le puso un empeño increíble. Era muy importante para él ofrecer una interpretación de Bryan de la que estuviéramos orgullosos. Es un verdadero placer verle actuar.

–Ahora te toca hablar de Jamie Foxx que da vida a Walter.

–Jamie Foxx es alguien a que admiro desde hace mucho tiempo. El hecho de poder trabajar con él ha sido todo un regalo. Posee mucho talento. Mi trabajo con él es fácil, sabe muy bien cómo hacer su trabajo y cómo colaborar con los otros actores para sacar lo mejor de sí mismo y de los otros intérpretes. Verle a él y a Michael interpretar fue una experiencia que no puedo ni expresar con palabras, es como ver tocar a dos músicos de jazz creando melodías.

–Es la tercera vez que trabaja junto a la actriz Brie Larson. En esta ocasión da vida a Eva Ansley en el filme.

–Su personaje es el típico con el que la gente se puede identificar fácilmente, ese alguien ve algo injusto y decide ponerse manos a la obra e intentar hacer algo para solventarlo. Respecto a trabajar con ella de nuevo ha sido todo un regalo. Al igual que Michael B. tiene un corazón que no le cabe en el pecho. Nunca elige proyectos por el dinero o la fama o para convertirse el centro de atención sino porque cree en ellos. Puso mucho esfuerzo en crear buen ambiente en el set. Es muy buena persona.