Cultura

Héroes de la cuarentena del coronavirus: Festival #YoMeQuedoEnCasa

Franchejo Blázquez, el cerebro tras la música, asegura “yo no he llamado a nadie”

Si cierro un momento los ojos y pienso en el concierto más multitudinario que mi mente puede traerme a la memoria es, quizá, el protagonizado por Freddie Mercury y Queen en Wembley el 11 y 12 de julio de 1986. Allí, 144.000 personas aguantaron 20 grados durante la visita del “Magic Tour” de la banda británica. Sin embargo, Franchejo Blázquez parece levantar las manos al otro lado del teléfono, ambos con teletrabajo, mientras dice: “Yo no he llamado a nadie”. Y sin embargo es el creador del Festival #YoMeQuedoEnCasa, que hace que cada fin de semana músicos de todos los aforos y gustos musicales den rienda suelta a su arte por internet, con aforos virtuales de 140.000 personas.

“Trabajo en la industria musical y las últimas semanas he visto cancelar muchos conciertos y salidas de discos. Georgina (León) publica un tuit de que ha tenido que cancelar un concierto y que va a hacer un directo”

Y un ¡eureka! se instaló en la cabeza de Franchejo: “La oferta cultural está cerrada y es buena idea un festival en el instagram de cada uno”. Georgina se apunta al momento y manos a la obra. “Lo monto el jueves a las cinco de la tarde ya las diez de la noche cierro el cartel”. Habla del primer fin de semana del #YoMeQuedoEnCasa (13, 14 y 15 de marzo en tu dispositivo favorito). Rozalén Alfred García, Marwan, Georgina, Andrés Suárez y así hasta 40 artistas que, según Franchejo, “se pasan mensajes y los cantantes me escriben. Yo no he llamado a nadie; la gran mayoría, por no decir el 100% me han llamado”. Y asegura que también es cierto que nadie ha dicho que no, porque como “no levanto el teléfono, el que no me llame no tiene mucho interés”

Blázquez es conocido en la industria musical y le da forma a este festival con la firme propuesta de que la "condición es que haya siempre artistas nuevos, o con un solo disco; esa es una de las magias del primer fin de semana: gente que escribía a los artistas y les decía “no te conozco, pero me encantas”. Decenas de grupos que ganan seguidores y que reúnen a 8.000 personas alrededor de su música, acostumbrados a conciertos de 100. “Esa parte de la labor no quiero que se pierda porque es una de las esencias del festival: que la gente descubra géneros musicales, grupos...”, explica Franchejo a LA RAZÓN.

El inmediato futuro

Y como no hay uno sin dos... “Los artistas se vuelven locos y la mente puesta en la opción de si tenemos que estar en casa otro fin de semana, para ir con más sorpresas”. Para empezar, la edición del 20, 21 y 22 de marzo, con más de 30 horas de música en directo de 60 artistas con nombres como Álvaro Soler, Álex Ubago, Monarchy, Edurne, SIdecars, Los Secretos, Coque Malla, La pegatina, Ariel Rot, Ruth Lorenzo, Pastora Soler, David Demaria, Mikel Erentxun...

El viernes de 12 a 14 dos ediciones vermú y a las 15 horas arranca; de 12 horas a 1 dj’s como DJ Nano y Monarchy el viernes por si alguien se quiere tomar la copita”, explica mientras nos aclara que no hay problemas con los derechos de autor porque las emisiones se hacen desde el instagram de cada artista “para que nadie pueda monetizar eso”. Haberlo hecho en otras plataformas más comerciales haría que la gente pensase que Franchejo se lleva algo de todo esto pero nos aclara que “nadie gana nada”. Tampoco quiso saber nada de marcas, a pesar de que asegura que “el viernes pasado a las diez cerré el cartel y a las doce ya tenía seis propuestas”. “No quiero marcas, este festival es sin ninguna plataforma, mi portatil y Paloma Herránz me está ayudando con el desarrollo visual. Gente tan grande se ha unido porque no hay organismos detrás, no hay marcas, nohay management; si meto eso cambiaría el sentido de todo esto”. Programa sin presión, deciden quién entra y quién sale y en qué horario, y hasta asegura tener “lista de 180 artistas pendientes” que darán para más ediciones.

Franchejo nos jura que cree que “de todas las crisis salen cosas nuevas” y que “hemos demostrado con esta que ciertos miedos y mitos” caen en beneficio de nuestro aprendizaje “cultural y social”. También considera que la clase política “está sacando pecho como en el Congreso con un intento de apoyo de todos los grupos” fuera de “tanto chillido que son una vergüenza" y destaca que es su deber conseguir “en las adversidades que nos olvidemos del signo político”. Han hecho un ejercicio de sinceridad y solidaridad”, matiza.

“Una cosa importantísima es que le gente sepa que el objetivo del festival es de concienciación; queremos todos y los artistas destacar la esencia de la importancia de quedarse en casa; que la gente la única forma de salir de esto es hacer un ejercicio individual y una manera de poder ayudar es la oferta cultural”. Música maestro.