El teatro y la danza explotan contra el ministro de Cultura

La intervención del martes de Rodríguez Uribes ha levantado ampollas y el sector ha planificado un apagón cultural durante 48 horas

Si el Ministerio de Cultura pensaba que sacando a José Manuel Rodríguez Uribes en rueda de Prensa iba a transmitir calma al sector, están muy equivocados. Puede que eso hubiera ocurrido si la intervención hubiera ido por otros derroteros, pero de la manera en la que se produjo parece poco menos que una utopía. No tardaron las diferentes voces de la Cultura en gritar por lo visto: unas palabras en las que no se decía absolutamente nada. Ni una sola medida a la que aferrarse para tener cierta esperanza dentro de una industria que supone cerca del 4% del PIB y que cuenta con unas condiciones muy particulares por su excepcionalidad.

En medio de todo este ambiente caldeado, el mundo de la escena ha preparado un apagón cultural de 48 horas durante las que no se podrán ver los contenidos que, de forma gratuita, habían subido a la red en estos días. Y, por su parte, la Federación Estatal de Asociaciones de Empresas de Teatro y Danza (Faeteda) se desmarca, como también han hecho otras organizaciones, con un comunicado en el que ponen sobre la mesa la “crispación”: “No se trataba de decir a la ciudadanía que lo primero es la salud, como si no estuviéramos todos de acuerdo, y que las ayudas a la Cultura se encuentran incluidas dentro del paquete general para todas las empresas y trabajadores españoles. Lo obvio es innecesario decirlo. Tampoco se esperaba que dijera que las medidas excepcionales para la Cultura ya llegarían en su momento. Con estas declaraciones solo consigue, lamentablemente, crispar los ánimos de las más de 700.000 personas que viven (de momento) de las industrias culturales”.

La asociación que lidera Jesús Cimarro también ha querido mostrar su descontento con unas palabras que, dicen, ante la opinión pública muestran a la Cultura “como un sector insolidario por proponer medidas unilaterales para nosotros con independencia de la suerte que corran el resto de ciudadanos españoles”. Una circunstancia que, “además de profundamente injusta”, califican de incierta: “El mundo de la Cultura está demostrando su máxima solidaridad con la ciudadanía desde el primer día del confinamiento. Los españoles, encerrados en sus casas, están consumiendo cine, teatro, circo, danza, música y libros de una forma mayoritaria para combatir la ansiedad que provoca el estado de alarma”.

“Además, todas las empresas de las artes escénicas y musicales, músicos y artistas, y de toda la Cultura en general, hemos subido nuestras obras de forma gratuita y voluntaria a toda clase de plataformas para que los ciudadanos puedan disfrutar de ellas -continúa el escrito-. Nos consideramos parte del pueblo y somos solidarios con el pueblo.Pero nuestro sector es específico y necesitamos medidas específicas, como bien sabe, que contribuyan a mantener el tejido empresarial y a los artistas y técnicos, penalizados por su intermitencia, que hace imposible que puedan beneficiarse de las medidas sociales aprobadas para el resto de los trabajadores; personas y empresas que deben mantenerse con vida para que, una vez superada la crisis sanitaria, se pueda volver a la normalidad cultural. Los espacios de exhibición fueron los primeros en cerrar y serán los últimos en abrir”.

Por todo ello, desde Faeteda instan al ministro a consensuar las 52 medidas que le enviaron en los últimos días “para que sean estudiadas y que pueda dar una respuesta real y eficaz: cuáles se aplicarán, de qué manera y en qué plazos”.

“Mientras nuestro Presidente del Gobierno levanta la bandera de la Unión Europea para buscar soluciones conjuntas para todos sus miembros, reclama ayudas solidarias urgentes y se convierte a la vez en el líder europeo que lucha por todos, el ministro de Cultura de España se queda callado sin liderar las necesidades de la Cultura en nuestro país”, exponen de una situación que va a la contra de lo realizado por los homónimos de Francia, Portugal, Alemania, Austria e Italia, que “están luchando por la Cultura en sus países y en Europa”.

Así, hacen referencia a las declaraciones del ministro francés, en las que habla de “asegurar la supervivencia de los agentes culturales, pues es el porvenir de nuestro modelo cultural lo que está en juego”. Muy diferente a lo que estamos viviendo en España.