Tom Cruise se despide de la Tierra para rodar una película en el espacio en colaboración con la NASA

El actor de “Mision imposible” y el fundador de la empresa aeroespacial “Space X”, Elon Musk, se unen para rodar el primer proyecto cinematográfico en el espacio exterior

Fue a finales de los noventa cuando Tom Cruise empezó a interesarse por una mejora progresiva de su conciencia espiritual y se dejó embaucar por los misterios insondables de creencias tan rentables y cuestionadas como la Cienciología. Esta religión, condenada y tildada de secta por algunos países europeos como Francia, Bélgica o Suiza aboga por un mundo “sin guerra, crímenes ni locura, donde la gente buena y decente tenga libertad para alcanzar sus metas” y el epicentro de su doctrina se basa en la creencia de que hace aproximadamente unos 75 millones de años un dictador de la Conferencia Galáctica llamado Xenu fue capaz de traer a miles de millones de personas a la Tierra a través de naves espaciales que se parecían ligeramente a los aviones.

En vista de que este mundo cada vez se parece menos a esa Arcadia de valores ejemplarizantes que persiguen los miembros de la cienciología y volviendo metafóricamente a los orígenes marcianos y espaciales de la civilización de Xenu, el actor estadounidense se prepara para despedirse de la Tierra y comenzar a orbitar a 400 kilómetros de altura. Acostumbrado a lidiar con grandes retos, afrontar exigentes rodajes y sentirse lo suficientemente fuerte como para seguir acometiendo secuencias de acción tan intensas como la que le hizo acabar con varias fisuras intercostales o romperse un tobillo en un tramo de “Misión Imposible 6”, Tom cruise se lanza ahora a una aventura cinematográfica completamente pionera: rodar en el espacio.

Junto a Elon Musk, fundador de Tesla y de la empresa de transporte aeroespacial “Space X”, el protagonista de “El último Samurai” se prepara para grabar una cinta de acción que, tal y como aventuraba el lunes en exclusiva el diario digital Deadline, aún no cuenta con el apoyo de ningún estudio cinematográfico. Aunque de momento el proyecto se encuentra en una fase muy inicial, se ha podido confirmar que no se trata de ningún tipo de continuación de “Misión imposible”.

El administrador de la NASA, Jim Bridentsine, ha compartido la emoción que implica rodar esta película con el actor a través de su cuenta de Twitter en la que se podía leer: “Necesitamos medios de comunicación populares para inspirar una nueva generación de ingenieros y científicos que conviertan en realidad los planes ambiciosos de la NASA”. Después de colgarse del costado de un avión, de agarrarse a la inestabilidad de un helicóptero, acomodarse en un rascacielos de Dubai y llevar a cabo peligrosas acrobacias en una altura de 123 pisos, viajar a la inmensidad de lo desconocido y a la magnitud del espacio parecía el siguiente paso natural en la carrera del actor.

Como consecuencia de la crisis generada por el COVID-19, algunos proyectos en los que se encontraba inmerso como las dos últimas entregas de “Misión imposible” (7 y 8) tuvieron que ver paralizados sus rodajes a mediados de febrero o como en el caso de “Top Gun: Maverick”, aplazados sus estrenos hasta finales de diciembre. En cualquier caso está claro que este último desafío adquiere la dimensión de mayúsculo y solo queda esperar a que el actor lo afronte con la capacidad y el manejo necesarios para no estrellarse en el intento.