La oposición fuerza a Cultura a cambiar su decreto

El texto que presentó Rodríguez Uribes en el Congreso será tramitado como proyecto de ley para modificarlo después de que los diferentes grupos parlamentarios los consideraran insuficiente por la ausencia de técnicos, la liviandad de la Ley del Mecenazgo o el “sinsentido” de no poder abrir las salas al 100%

Con la enésima prórroga del estado de alarma confirmada, el ministro de Cultura y Deporte, José Manuel Rodríguez Uribes, pisaba el Congreso para convalidar las medidas de apoyo al sector cultural y de carácter tributario para hacer frente al impacto económico y social del covid-19, firmado en el Consejo de Ministros del 5 de mayo. Un paquete que incluye una serie de créditos blandos y 76,5 millones de euros con los que se trata de paliar el impacto de la pandemia de forma “inmediata” -reconocía Uribes- dentro de un sector con unas características muy particulares como son la intermitencia y la eventualidad.

Sin embargo, la oposición se encargó de sacarle los colores a un texto que, además de llegar “tarde”, deja fuera a técnicos y se introduce con timidez en dos viejas reivindicaciones del sector como son el estatuto del artista y la Ley de Mecenazgo, además de obviar la tauromaquia, como destapaba Ángel López (Vox), el primer diputado en subir al estrado para discutir las medidas: hasta “el Che Guevara disfrutó de una corrida de toros durante el franquismo”, recordó.

La línea general del debate se movió en la necesidad de las medidas, pero también en lo “mucho” que han tardado en llegar: “Tarde y mal”, resumía Joan Margall (ERC). Los socios de Sánchez volvían a abandonar al Gobierno y votaban “no” al decreto después de darles la espalda con la prórroga. El parlamentario catalán ponía sobre la mesa el “sinsentido” de poder ir en metro junto a otras personas, pero a su vez tener cerradas las salas de cine y teatro.

Por su parte, Joseba Agirretxea (PNV) apuntó que si bien las propuestas son correctas, no lo son las dotaciones económicas de las mismas. Al mismo tiempo, el diputado naranja Guillermo Díaz quiso ofrecer la Ley de Mecenazgo que Ciudadanos tiene registrada en el propio Congreso e Íñigo Errrejón suspiró por una cultura con la consideración de otros países como Alemania, Italia y Francia.

Durante su intervención, Uribes justificaba las ausencias como fruto de la urgencia y reconocía que “no es un Decreto perfecto”, por lo que la tramitación como proyecto de ley no le pilló por sorpresa. Pero con esas palabras se destapó el pasillo por el que los diputados de los diferentes grupos fueron colando las deficiencias del Real Decreto presentado y que el propio ministro aceptó como “crítica constructiva" e instó a que “todos los grupos políticos tengan la posibilidad de enmendarlo”.

Los parámetros específicos del sector que no impiden a la cultura tener un peso significativo dentro del Producto Interior Bruto del país, con el 3,2%, y dar trabajo a más de 700.000 personas. Además de sumar esos intangibles con los que “vertebrar la democracia”, apuntaba el ministro de una cultura que durante estos dos meses han tenido un papel clave, en su opinión: “Las películas nos han entretenido, los libros nos han ayudado a sobrellevar la angustia y la música nos ha consolado”. Una frase que el ministro terminaba afirmando que la cultura "nos ha acompañado en la soledad y nos ha hecho más sabios y mejores”.