El dudoso gusto de la escultura que rinde homenaje a las víctimas del Covid-19

Las redes arden en burlas ante la obra del escultor Víctor Ochoa donada a la Comunidad de Madrid y que fue creada en 2017, pero que el autor retituló para hacer pasar por reciente

La obra tiene ya varios años, pero el artista Víctor Ochoa no encontraba significado para ella. No encontraba dónde “colocarla”. La pieza, que aparecía en sus catálogos de 2018, estaba realizada desde 2017, pero Ochoa le encontró significado a la luz de los hechos de la pandemia. Reelaboró la descripción de esta obra, que formaba parte de una serie llamada “Master” y la retituló como “Héroes del Covid”. Anunció su donación a la Comunidad de Madrid. Para algunos en las redes, la escultura se parece más “a un fantasma cagando" o a “una mierda pinchada en un palo”.

La escultura está ahora dirigida a quienes dieron su vida en la lucha contra la pandemia, a los que protegieron a la población y a quienes no lograron superar la enfermedad. El artista ha cambiado la descripción de la pieza, que antes decía: “incapaz de mantener el equilibrio de mis sueños sobre una realidad amenazante y de alzarme al tiempo sobre las tradiciones de este oficio, decidí mutar tan primitivas herramientas y dejarme llevar”. Ahora, el contenido y mensaje de la obra es: “A las víctimas, en reconocimiento a su gran dolor, el de las que se fueron y el de las que aún permanecen y a sus familiares, y a los héroes y heroínas por mantenerse como tripulación de un naufragio que se lo lleva todo por delante y no abandonarnos”.

Y luego añade, como si la pieza fuera de reciente creación: “Pedir a un escultor que refleje en una escultura esa inmensa humanidad y sacrificio, es, ya lo dije y lo repito, como pedir al niño que vuelque la tempestad en su pocillo de arena; pero eso es lo que imaginamos y lo que hacemos: dejar que surja el espíritu de tanta y tanta gente como una vela intacta sobre un pedazo de bronce y mostrar cómo nos defienden con una máscara y las astillas del barco”.

Sin embargo, los comentarios en las redes sociales han sido duros con el resultado final y no tanto con el proceso. Para algunos comentarios, todos bastante escatológicos, la obra se asemeja a “una mierda pinchada en un palo” y otros ven “un fantasma cagando” o un “mojón”.