El Teatro Real reabre sus puertas para presentar la temporada 20/21

El coliseo madrileño ya ha puesto fecha para su vuelta a la normalidad: el estreno de “La Traviata II”, de Verdi, el 1 julio

Han vuelto las ruedas de Prensa en los escenarios de la capital y lo hacen por la puerta grande. Por esa solo apta para reyes. Esa que solo se abre cuando Sus Majestades visitan el coliseo de la Plaza de Oriente. La principal del Real, la que da la cara al Palacio de Oriente. Pues bien, hoy también ha abierto para presentar la nueva temporada. La alfombra ya no era la protagonista, sino los grifos de gel, las mascarillas a estrenar y la cámara térmica: 36,64º... Apto.

Dentro, esperaba un lugar vacío. Un patio sin nadie y un escenario sin actores. Solo un decorado frío. Y, en su parte trasera, unas mesas en forma de "u" con capacidad para 30 inivitados con sus medidos dos metros a derecha e izquierda. Más gel, ahora en formato individual, y una nueva mascarilla que esta vez se encuentra dentro de una bolsa hermética; todo bajo un techo de 40 metros de alto. “Un espacio 100% saludable”, se oye. Si ver la sala vacía era frío, una presentación así resulta gélida. Pero es lo que hay. Estamos en busca de esa nueva normalidad y, por ello, el Real se ha propuesto empezar cuanto antes.

Ya no se habla de cerrar la temporada que deberíamos estar finalizando, sino de “introducir la 20/21”, apunta Gregorio Marañón -presidente del Patronato-. La responsabilidad de ese prólogo la tendrá “La Traviata II”, de Verdi, que comenzará los ensayos a mediados de junio y que estrenará el 1 de julio bajo las direcciones musicales de Henrik Nánási y Nicola Luisotti y escénica de Willy Decker.

Es la manera de recuperarse de una larga cuarentena, de “devolver al Real esa vida que nos ha quitado el covid”, apuntaba esta mañana Marañón, todavía disgustado de ver la “sala vacía”. Para Joan Matabosch es “un primer paso hacia la normalidad que hace falta”. De esta forma, el director artístico del coliseo cogía impulso para presentar un curso en el que 47% de las óperas visitarán el Teatro Real por primera vez: “Rusalka”, “Peter Grimes”, “Lessons in Love and Violence”, “Norma”, “Viva la Mamma!” y dos estrenos mundiales como “Marie” (de Germán Alonso y Lola Blasco) y “Tránsito” (con libreto y música de Jesús Torres sobre textos de Max Aub).

Entre ellas, destacan dos “por su proyección internacional”: “Rusalka”, de Antonin Dvorák (Ivor Bolton/Christof Loy), coproducida por los teatros de ópera de Dresde, Bolonia, BArcelona y Valencia; y “Peter Grimes”, de Benjamin Britten (Ivor Bolton/Deborah Warner), coproducción con la Royal Opera House de Londres y las óperas de París y Roma.

Además, el Real ha programado cuatro producciones invitadas, “Un ballo in maschera”, “Don Giovanni”, “Sigfried” y “Tosca”; y cuatro óperas en versión de concierto: “El nacimiento del Rey Sol”, “Elektra”, “Don Fernando, el emplazado” y “Orlando Furioso”.

Respecto a la programación de danza, llegarán a Madrid tres compañías que representarán diferentes universos coreográficos y estilísticos. El Ballet de Múnich interpretará “Giselle”, en versión de Peter Wright revisada por Igor Zelensky; la Compañía Nacional de Danza presentará tres piezas: “Apollo”, “Concerto DSCH” y “White Darkness”. Y el Real Ballet de Flandes ofrecerá el estreno absoluto de una nueva versión de “In memoriam”.