El Festival de Málaga confirma su celebración

El certamen de cine se llevará a cabo finalmente del 21 al 30 de agosto tras su aplazamiento en marzo por la crisis del coronavirus

"La boda de Rosa" de Icíar Bollaín inaugurará el 23 Festival de Cine, que se celebrará del 21 al 30 de agosto FESTIVAL DE CINE /NATXO MARTÍNE

Después de que el pasado mes de marzo la ciudad de la biznaga tuviera que aplazar la celebración de la edición número 23 de su mayor y más preciada fiesta del cine por razones sanitarias evidentes, las posibilidades de nuevas fechas no han cesado de sobrevolar el encuentro. Este viernes, desde el consejo de administración del Festival de Málaga, han aprobado por unanimidad su celebración entre los días 21 y 30 de agosto. Tal y como ha explicado el director de Festival de Málaga, Juan Antonio Vigar, a través de una videoconferencia, desde el aplazamiento de la 23 edición el pasado 10 de marzo y a solo tres días de su inauguración, la organización no ha dejado de trabajar en la búsqueda de nuevas fechas y un nuevo modelo para llevar a cabo el certamen, adaptado a las circunstancias provocadas por la crisis del coronavirus.

Esas adaptaciones a las que hace referencia Vigar están relacionadas de forma directa con las medidas de seguridad e higiénico sanitarias que deben aplicarse de manera rigurosa y que serán sometetidas a conocimiento y valoración de las autoridades sanitarias. A pesar de que en un principio la duración del festival iba a ser de una semana (del 24 al 30 de agosto), la reciente cancelación de la Feria de Málaga y la necesidad de dar cabida a la programación del Festival en diferentes espacios, ha precipitado una ampliación de las fechas inicialmente previstas.

La práctica totalidad de las cintas seleccionadas para marzo se mantienen inalterables siendo “La boda de Rosa”, dirigida por Iciar Bollain y protagonizada por Candela Peña, una de las grandes aventajadas que inaugurará la celebración. Coincidiendo casualmente con su estreno en salas el 21 de agosto, el último trabajo de la directora será el encargado de dar el pistoletazo de salida y concursará además en la Sección Oficial. Se trata de un proyecto muy en consonancia con la linea intimista de Bollain en la que una mujer que está a punto de cumplir los 45 años decide embarcarse en un compromiso que, por general, suele durar siempre: el que establecemos con nosotros mismos.

La hoja de ruta actual del Festival que constituye el llamado Plan Director se complementa con un plan de producción técnico, un documento en el que trabajan todos los departamentos del Festival para llevar a cabo la 23 edición en condiciones óptimas y en un modelo adaptado a las circunstancias y la normativa. El verdadero objetivo es conseguir hacer un festival amable y seguro en el que prime el cine (exhibición) sobre el evento social, con supresión de encuentros colectivos, actos lúdicos y cualquier otra actividad que suponga aglomeración de público. En otras palabras, suprimir lo gregario.

Entre las numerosas medidas que prevé el Festival con respecto a sus contenidos y a la garantía de seguridad: habrá una reducción de número de espacios donde se desarrolla el festival y sobre la reprogramación de contenidos, estarán centrados de manera prioritaria en las películas incluidas en las distintas secciones oficiales a competición, que se proyectarán en espacios cerrados en los que es más fácil controlar el respeto a las medidas de seguridad. Además también se anulan encuentros colectivos, actos lúdicos y toda actividad susceptible de aglomeración de público y se sustituye la tradicional alfombra roja con público a las puertas del Teatro Cervantes por un gran photocall para medios de comunicación en un espacio que reúna las condiciones adecuadas para la seguridad y el correcto desempeño de los profesionales.

Habrá emisión en directo de presentaciones y programación específica en grandes pantallas situadas en espacios de referencia de la ciudad y proyección al aire libre de una parte de la programación, siguiendo el modelo de “Cine abierto”, con pantallas gigantes en grandes espacios. Además se potenciará la comunicación telemática con público y prensa, eliminando folletos informativos y programas de mano; eliminando el soporte físico y papel, tanto en material para prensa, acreditaciones y entradas, además de fomentar la venta digital de entradas.