Muere Joel Schumacher, el hombre que filmó al peor Batman

El director ha fallecido este lunes a los 80 años, un cineasta que, además de dos cintas del superhéroe, dirigió "Un día de furia", entre otras

La norma dice que “siempre se van los mejores”. Sin embargo, el bueno de Joel Schumacher no será recordado por su “Batman & Robin” del 97 (tampoco es que el “Batman Forever” de dos años antes tenga la etiqueta de “peliculón”). O sí, pero no como a él le hubiera gustado. Fue tal el descontento con la cinta que el cineasta se vio nominado a peor director en esos Oscar del cachondeo que son los Razzies. La cosa se podía haber puesto aún más negra de haberse llevado el premio, pero, por suerte, tuvo que “conformarse” con quedarse a las puertas (Alicia Silverstone sí se llevaría uno como peor actriz de reparto).

Otros, como “The Angeles Times”, utilizaron la película para dar por muerta a toda la saga, luego se vería que el Hombre Murciélago tenía mucha más vida, e incluso el propio Schumacher llego a culpar a la mala recepción del largometraje a las prisas por sacar la producción. De una forma u otra, la cuestión es que aquel Batman no ha quedado en el salón de la fama de nadie. Y con ese trasfondo, se ha conocido hoy la muerte de Joel Schumacher a los 80 años, según ha anunciado se representante, que también ha añadido que padecía cáncer desde hace un tiempo.

Además de las dos cintas sobre Batman, que resultaron bastante polémicas dentro de las adaptaciones a la gran pantalla del superhéroe enmascarado, la filmografía de Schumacher destaca por otras películas como “St. Elmo, punto de encuentro”, “The Lost Boys”, “Un día de furia”, “8MM” y “Phone Booth”.

El cineasta, que compitió en reconocidos festivales internacionales como el de Cannes, Berlín y San Sebastián. Fue su tercer largometraje, “St. Elmo, punto de encuentro” (1985), con el que recibiría su reconocimiento en la industria, una cinta que protagonizaron Emilio Estévez, Rob Low y Demi Moore. Dos años después dirigió “Jóvenes ocultos”, con Kiefer Sutherland, Jason Patric y Corey Feldman, una comedia de terror de gran éxito comercial. Posteriormente llevaría al cine dos novelas de John Grisham, “El cliente”, en 1994, y “Tiempo de matar”, en 1996, con las que obtuvo el reconocimiento de la crítica. En 2004 adaptó el musical de Webber “El fantasma de la ópera”.

Sería en 1995 cuando le llegase su gran oportunidad en el cine comercial con Batman. Tomaba el relevo de Tim Burton como director de la saga y se puede decir que salió trasquilado. Ese año estrenó “Batman Forever”, con Val Kilmer como el Caballero Oscuro y que protagonizaron también Tommy Lee Jones, Jim Carrey, Nicole Kidman y Chris O’Donnell. Su enorme éxito en taquilla, más de 330 millones de dólares recaudados en todo el mundo, motivaron que dos años después se produjese una continuación “Batman & Robin”, con George Clooney en el papel de Bruce Wayne y en la que participaron Arnold Schwarzenegger, Uma Thurman, Alicia Silverstone y con el regreso de Chris O’Donnell en el papel de Robin.