Once años sin Michael Jackson: estas son las 7 curiosidades que tienes que saber sobre el “Rey del Pop”

Recuperamos algunos de los datos más sorprendentes sobre el cantante y repasamos brevemente la intensidad de su meteórica carrera

La fama irrumpió en la vida de Michael Jackson mucho antes de que estuviera preparado para entender su significado. Fue la ciudad de Indiana, situada a orillas del lago Michigan, al sudeste de Chicago, la que actuó como testigo privilegiado de la gestación y el nacimiento de uno de los mayores fenómenos musicales de la década de los 70 compuesta, entre otros, por Jackson. Varones, jóvenes, hermanos, negros y bendecidos por la sagrada mano discográfica de la Motown. La pronta popularidad de “The Jackson 5″ vino acompañada de la difusión de un tipo de música muy enérgica que andaba a caballo entre la personalidad del rhythm’n’blues y el humanismo del soul, pero que además conseguía introducirse en los gustos de un público muy amplio, sin distinciones de raza o edad. Pese a que Michael se convirtió en una de las figuras más destacadas dentro del grupo, su precipitada introducción en la vida adulta y los abusos físicos y emocionales que aseguró haber sufrido en su momento como consecuencia de la férrea y violenta disciplina a la que su padre y mánager de la formación, Joe Jackson, les sometía tanto a él como sus hermanos, condicionaron su infancia y lastraron en términos afectivos, el correcto desarrollo de su juventud.

Cuando los caminos del grupo de la Motown se separan, el cantante inicia su andadura en solitario y comienza su fulgurante camino hacia la conversión en “Rey del Pop”. Centrifugado de piel, creación de un paso de baile de todo punto icónico como el “moonwalk, construcción de un parque de atracciones propio conocido como Neverland (posteriormente reconvertido en la casa de los horrores por las acusaciones de abuso sexual infantil vertidas sobre él y sobre su propiedad) o invitación a la Casa Blanca con Ronald Reagan como presidente para recoger un premio por su labor humanitaria, incluidos. Bailaba, cantaba, actuaba, producía, componía y amaba con una intensidad y con una espiritualidad que trascendía el entendimiento de muchos. El carácter multidisciplinar e incansablemente trabajador de Jackson se vio ensombrecido durante los últimos años por una deriva mediática de su vida personal, en ocasiones, demasiado abrupta.

Considerado uno de los artistas más exitosos del mundo, ganador de 13 premios Grammy, 26 premios American Music y creador de “Thriller”, el álbum más vendido de la historia, Michael supo construir con estratégica mirada una leyenda profesional irrebatible y durante cuatro décadas encarnó el movimiento y la voz de la historia del pop. En marzo de 2009, tras anunciar una serie de conciertos y actuaciones en Londres bajo el oportuno título de “This Is It” (“Esto es todo”), el cantante anuncia su retirada: “Estas serán mis últimas actuaciones en directo, las de Londres. Se acabó, esto es todo. Y cuando digo que se acabó lo digo enserio. De verdad, se baja el telón”, declara en la rueda de prensa. Pocos meses después, tal día como hoy hace 11 años, “Jacko” perdía la vida por intoxicación tras sufrir un paro cardíaco. El planeta le rendía un último homenaje con peregrinaciones, lágrimas, rosas y guantes blancos y ahora nosotros rescatamos siete curiosidades sobre su figura para indagar un poco más en las aristas del mito.

1.

Según el fallecido editor y escritor Stan Lee, Michael Jackson quería ser Spider-Man. Fanático de los cómics y enamorado enloquecido de las viñetas, el cantante pudo haber comprado Marvel pero el acuerdo no llegó a formalizarse ya que Lee se enteró de la devoción que Jackson sentía por el mítico hombre araña y de sus intenciones de protagonizar la primera película sobre el arácnido personaje.

2.

A los 25 años tuvo un aparatoso accidente mientras grababa un spot publicitario para un comercial de Pepsi que terminó dejándole graves secuelas capilares y algunas quemaduras de segundo y tercer grado. Por este motivo, el cantante estuvo desde 1984 utilizando diferentes pelucas (algunas más acertadas que otras, todo hay que decirlo). Tanto es así que el médico forense que intervino en la identificación del cuerpo tras su muerte, señaló con asombro que el cantante solo tenía una fina pelusa en su cabeza.

3.

Era profundamente quisquilloso a la hora de comer. La versión oficial que él mismo defendía es que era vegetariano porque no soportaba pensar en el dolor de los animales, pero no le gustaban las verduras. Tampoco el azúcar ni el chocolate. Sin embargo presentaba una gran pasión por la comida mexicana y frecuentaba mucho la cadena de comida rápida “Taco Bell”. De forma paradójica achacó sus cada vez más excéntricos cambios de imagen (a excepción de la operación de nariz) a su particular vegetarianismo.

4.

En 1993 a Jackson y a dos personas más, les adjudicaron una patente en Estados Unidos por inventar los famosos zapatos antigravedad que lucía en muchas de sus actuaciones. Gracias al atornillamiento de la suela al suelo, podía ejercer con libertad esos movimientos cadenciosos que se popularizaron con el tema “Smooth Criminal” en los que parecía que en cualquier momento se iba a caer hacia delante. Sin embargo no siempre resultaron efectivos ya que durante un concierto en Moscú llegó a sufrir una gran caída.

5.

Fue expulsado de la institución religiosa de “Los Testigos de Jehová” a la que pertenecía por reminiscencias familiares tras su creación del vídeo de “Thriller”. Durante muchos años destinó grandes sumas de dinero a la construcción de templos para la organización, algo que de forma posterior miembros de la organización han insistido en desmentir.

6.

A pesar de adoptar siempre una actitud vanguardista con respecto a lo que le exigía la industria y convertirse en una figura pionera y altamente experimental, Michael Jackson llegó a ser acusado hasta en 11 ocasiones de plagio. “You are not alone”, “Thriller” y “Billie Jean” fueron algunas de sus composiciones más éxitosas puestas en tela de juicio.

7.

Las ingentes sumas de dinero que ganó a lo largo de su meteórica carrera fueron destinadas ya no solo a infinidad de causas benéficas, sino también a pequeños caprichos que solo un fanático de la talla de Jackson podía permitirse. Llegó a pagar más de un millón de euros, como consecuencia directa de su carácter mitómano, por el Oscar que consiguió “Lo que el viento se llevó” a la Mejor Película en 1939. Y en 1985 47 millones de dólares por los derechos de las canciones de los Beatles. Unos derechos que diez años más tarde vendería por el doble.