El misterio de la no presentación de “Mata Mua”

El cuadro de Gauguin, que salió de Madrid el 8 de junio y se ha convertido en la obra del momento, iba a ser mostrado mañana en Andorra, pero el acto se ha cancelado in extremis

«Mata mua» (1892), de la propia colección de Carmen Thyssen, es uno de sus cuadros preferidos

Hablar de “Mata Mua” , pintado en 1892 y tasado en 40 millones de euros, es mentar una de las obras más notables de la pintura, un cuadro que salió de los pinceles de Gauguin y que se convirtió en una obra grandiosa. Un icono. Desde hace más o menos un mes ha vuelto a ser noticia. La posibilidad de su venta por parte de Carmen Thyssen, su propietaria, pues pertenece a su colección de obras, la ha vuelto a situar en el punto de mira. El valor intrínseco unido al económico, al precio que podría alcanzar en una hipotética venta hacen de la obra un foco de interés. De ahí que hace unos días desde el Museo de Andorra, cuyo director artístico es Guillermo Cervera, se anunciara de manera solemne la presentación del cuadro. Expectación máxima. Y fecha señalada en rojo en el calendario: el día 30 de junio.

Cuando todo parecía que el enigma y el misterio que han rodeado a “Érase una vez”, que ese sería el título de la obra en español, tocaba a su fin, el sábado un sucinto mail anunciaba de la cancelación del acto previsto para mañana. ¿El motivo? “Causas logísticas insalvables relacionadas con el movimiento de la obra”, según se decía en el comunicado. Interpreten ustedes lo que deseen.

Ofertas sobre el cuadro

Carmen Thyssen ha manifestado en repetidas ocasiones que lo último que desea es poner precio a una de las joyas de su colección, pero que la situación económica es la que es y necesita “cash”. ¿Ha vuelto a pensar en vender?, le preguntábamos a la baronesa Thyssen el pasado mes de mayo, a lo que respondía: «No voy a vender, no, aunque fíjate que por prestar gratuitamente mis obras desde el año 92 he renunciado a tener dinero. Lo único que poseo son cuadros, obras de arte y mis cuatro casas hipotecadas. La colección Carmen Thyssen genera a la ciudad de Madrid anualmente entre 7 y 8 millones de euros al año, así lo recoge el BOE. Y jamás he percibido un solo euro ni tampoco lo he pedido. De lo que se vende, por ejemplo, en la tienda del museo tampoco recibido nada. Nunca he faltado a un solo patronato, siempre he estado encima de mis museos, sabiendo lo que sucede en cada uno. Y nunca, tampoco, he hecho menos de lo que debería. De mi marido recibí sus cuadros y renuncié a todo lo demás. Luché durante ocho años contra los herederos».

¿Se ve Carmen Thyssen vendiendo una obra tan emblemática como «Mata Mua»? Todas las posibilidades están abiertas, decía un mes después, el 12 de junio, «pero yo no tengo ganas de vender. Y deshacerme de este cuadro me provocaría una enorme tristeza, pero sí que me han llegado algunas ofertas», responde. ¿Es de nuevo la necesidad de «cash» la que ha motivado el poner en el punto de mira estas cuatro obras? «Tengo cuatro casas hipotecadas por prestar a España la colección gratuitamente».

La posibilidad de que la obra de Gauguin fuera utilizada como acicate en el acuerdo es otro asunto que también se ha planteado estos días. ¿Se puede utilizar la salida de esta obra para presionar a Cultura en la negociación de la prórroga de la colección Crtmen Thyssen? «No tiene absolutamente nada que ver, ni antes ni ahora. Es un cuadro de una sociedad de la baronesa, Omicron Collections Ltd., y está en estos momentos prestado. La capacidad de negociación o de conseguir llegar a un acuerdo no depende de que la obra esté colgada en el Museo Thyssen-Bornemisza», aseguran los abogados de la baronesa.