Festivales de verano: De no tocarnos al todo vale

La crisis de la Covid ha condensado en la segunda quincena de julio la mayoría de citas teatrales, unas muestras escénicas en las que la distancia social sobre las tablas dependerá de cada compañía.

Imagen de «Tito Andrónico» en el Festival de Mérida de 2019
Imagen de «Tito Andrónico» en el Festival de Mérida de 2019Jero MoralesFestival de Mérida

Es un año raro donde los haya, aunque parece que la «nueva normalidad» va recuperando la esperanza a poquitos. Con la mayoría de teatros de España de «vacaciones» obligadas desde hace cuatro meses, los festivales se han convertido en la mejor (y casi única) toma de contacto con un arte que sufre como ninguno con el «streaming». Se puede escuchar un disco en casa y disfrutar como antes; se puede leer en soledad, y no notar diferencia con la era «pre Covid»; también buscar una pintura en el ordenador, mirarla en detalle, trazo a trazo, y descubrir más matices que al natural; incluso ver una cinta en el sofá y disfrutarla casi igual que a pantalla grande; pero el visionado de una pieza escénica a distancia no tiene nada que ver con el directo. El teatro pierde el sentido si no comparte espacio con uno (veremos si mejora la experiencia cuando las nuevas propuestas surgidas por la Covid evolucionen). Y, por eso, las gentes del teatro quieren piezas en vivo ya.

Fue Barcelona la primera ciudad en subir el telón de un gran festival, el Grec, que desde el 30 de junio llena, en la medida de lo posible, su teatro griego. Y, a partir del pasado martes, Almería y Santiponce (Sevilla) también disfrutan de sus citas. Pero el grueso escénico llega con la segunda quincena de julio: Almagro, Peñíscola, Ribadavia, Olite, Mérida y Olmedo. Todos adaptados a los nuevos tiempos, claro, aunque unos abran más o menos sus patios de butacas y pese a que algunas compañías hayan decido que lo mejor es llevar la distancia social hasta encima del escenario.

Grec Festival: Desde luego que en la Ciudad Condal no perdieron el tiempo para levantar el Grec. «Los seres humanos necesitamos creer en algo más allá de nosotros mismos, en alguna idea, sea religiosa, política, estética, mágica o colectiva», explica el director del festival, Francesc Casadesús, de algo «que hace que cambie nuestra actitud ante la vida y la muerte». Para todo ello, la cita barcelonesa ha preparado una programación en la que destacan las presencias de Carme Portaceli, Agrupación Señor Serrano y la siempre esperada Angélica Liddell. «No renunciaremos a las artes en vivo». Hasta el 31 de julio. Teatre Grec, Barcelona.

Anfitrión: El encuentro recoge lo que en el pasado fue el Festival de Teatros Romanos de Andalucía y busca convertirse en punto de encuentro de público y creadores de Itálica (Sevilla) a Baelo Claudia (Cádiz), además de incorporar nuevos espacios en Huelva (Las Cocheras) y Almería (Alcazaba). Unos enclaves históricos que verán pasar, entre otros grupos nacionales, a emblemas locales como son el Teatro Clásico de Sevilla y Atalaya. En total, 28 compañías de teatro, circo y danza. Hasta el 29 de agosto. Almería, Cádiz, Huelva y Sevilla.

Festival de Almagro: El Premio Corral de Comedias, que este año llevará el nombre de Ana Belén, dará una vez más el pistoletazo de salida a una muestra que en esta edición se ha visto reducida a la mitad. El ya clásico mes de teatro en esta villa manchega pasa a dos semanas con las que Ignacio García pretende mostrar un menú degustación de lo que tenía en mente. Tras cambiar el «país invitado» (Chile) por la «comunidad invitada» (Valencia), por cuestiones de guión, abre con un 50% del aforo y estrenos como el de «En un reino extraño», en el que se guardarán las distancias incluso encima del escenario. Este montaje de los jóvenes de la Compañía Nacional será el primero en un enclave por los que pasarán nombres como los de Lluís Homar y Adriana Ozores. «Será, una vez más, la reserva natural del Siglo de Oro», defiende García. Del 14 al 26 de julio. Almagro (Ciudad Real).

Castillo de Peñíscola: El Castillo del Papa Luna tampoco cierra este verano. «El increíble asesinato de Ausiàs March», de Daniel Tormo y Anna Marí, será la pieza encargada de abrir esta XXIII edición que ocupará ocho fechas del 16 al 31 de julio. Entre los títulos más atractivos destacan dos de las producciones que se pudieron ver el año pasado en Mérida: «Hipólito», de Eurípides, en versión de La Almena y Maltravieso, y el «Tito Andrónico» de Shakespeare que adaptó Nando López. Del 16 al 31 de julio. Castillo del Papa Luna (Peñíscola, Castellón).

MIT de Ribadavia: Como señala el director de la MIT, Roberto Pascual, se ha querido «operar estratégicamente para dar musculatura a grandes proyectos de compañías nacionales canceladas o aplazadas por la pandemia», como puede ser el estreno de «Hoy puede ser mi gran noche», de Teatro en Vilo, o la versión libre, musical y visual de «Romeo y Julieta» a cargo de Elefante elegante: «Dreaming Juliet». Además de Pablo Remón (con dos montajes), Quico Cadaval, «Fariña» (de Ainé Producións). Del 17 al 27 de julio. Ribadavia (Orense).

Festival de Olite: Su director artístico, Luis F. Jiménez, lo tiene claro: «Recuperemos la calle, con responsabilidad, que las plazas se llenen de titiriteros, músicos, payasos, danzas, bufones y máscaras de carnaval. En la calle, escenarios de la vida, está la verdad, está “El gran Teatro del Mundo”». El festival navarro apuesta por una programación multidisciplinar y el apoyo local con el protagonismo de las compañías de la Comunidad Foral. Ana Vallés, Alfonso Zurro, Ricardo Iniesta y Raúl Losánez, con «Esta divina prisión», serán algunos de los nombres destacados. Del 17 de julio al 2 de agosto. La Cava de Olite y Tafalla (Navarra).

Festival de Mérida: Cada uno de los festivales que levanten el telón en este 2020 son un acto de «heroicidad» para Jesús Cimarro, director del de Mérida. Una cita comandada por ese imponente Teatro Romano en el que debutarán intérpretes de la talla de Belén Rueda, Álex O’Dogherty, Toni Acosta, María Esteve e Irene Arcos, protagonista esta última del montaje inaugural, «Antígona», el clásico de Sófocles contado desde los ojos mexicanos de David Gaitán. Después, «Anfitrión», «La comedia de la cestita (Cistellaria)», «Cayo César» y «Penélope» completarán la programación de uno de los principales escenarios del verano teatral. Del 22 de julio al 23 de agosto. Mérida.

Olmedo Clásico: La Villa del Caballero también sufre los efectos de la pandemia y reduce sus dos semanas habituales a dos fines de semanas. Pero lo importante era no perder la ocasión de volver a ese patio palaciego escoltado por las clásicas cigüeñas de Olmedo. El programa cerrado por Benjamín Sevilla llama al «reencuentro en libertad con nuestros clásicos», esos textos que «nos ayudan a entendernos y ser más libres». Seis serán las citas y seis los invitados: Nao d’amores, Ron Lalá, Teatro Clásico de Sevilla, El Brujo, Mic Producciones y Teatro Tribueñe. Desde luego que falta de nivel no se le puede achacar a la organización. Del 24 de julio al 2 de agosto. Olmedo (Valladolid).