“Back in Black”: 40 años del disco de AC/DC que salvó al heavy metal

Aquel 25 de julio de 1980 Brian Johnson debutaba con este álbum de récord como sustituto de Bon Scott, muerto en febrero de ese año tras una noche de borrachera

El cantante de AC/DC, Brian Johnson, durante un concierto en Bilbao
El cantante de AC/DC, Brian Johnson, durante un concierto en Bilbao

Decía el periodista de rock Joe S. Harrington, que “Back in Black” salió al mercado en el momento justo. Cuando el heavy se encontraba entre el declive y el renacimiento. La mayoría de las bandas tocaban tempos lentos y solos de guitarra largos, pero ahí estaban ellos, AC/DC, culpables en buena parte de ese punto de inflexión que levantó el género.

“Back in Black” se publicaba hace hoy 40 años en Estados Unidos, era el séptimo disco de la banda australiana, y se iría extendiendo por el mundo como una plaga (aunque, en aquella ocasión, de las buenas): 31 de julio, en Europa y el 11 de agosto, en Australia. Fue un éxito inmediato. Alcanzó la parte alta de las listas de Reino Unido y EE UU al momento en lo que “Rolling Stone” definió como “una presentación excepcional para un álbum de heavy metal”.

Pero no solo era eso, el nuevo título catapultaba de nuevo éxitos como “Highway to Hell”, “If You Want Blood You Have Got It” y “Let There Be Rock”. Solo los Beatles habían logrado, antes que ellos, meter cuatro álbumes en el Top 100 británico al mismo tiempo. Era el anticipo de los 50 millones de copias que se venderían por todo el mundo, “el álbum de hard rock más vendido jamás hecho”, afirmó con los años el historiador de rock Brock Helander.

Se confirmaba así el éxito del, por entonces, nuevo vocalista Brian Johnson (antes en Geordie), después de tener que sustituir a Bon Scott, muerto en febrero del 80 tras una noche de borrachera por encima de sus posibilidades. Johnson, Angus y Malcolm Young fueron los autores de un disco que se grabó en Bahamas de abril a mayo y que guardaba el duelo por la desaparición de Scott. Ese fue el motivo por el que la portada era totalmente negra.

David Fricke (“Rolling Stone”) consideró “Back in Black”, no solo el mejor de los seis álbumes estadounidenses de AC/DC, sino “el ápice del arte del heavy metal: el primer LP desde Led Zeppelin II que captura toda la sangre, sudor y arrogancia del género”. Por su parte, la revista Smash Hits fue más crítica con el nuevo producto y criticó “canciones indistinguibles entre sí” y estropeadas por fantasías hipermasculinas, frases de stock de música rock, guitarra estridente, ritmos aburridos... Un nuevo álbum “completamente predecible, completamente terrible de AC/DC “.

Era una de las notas discordantes que afloraron entre una crítica que mayoritariamente abrazó al disco. Christian Hoard (también de “Rolling Stone”) elevó el álbum al “mejor trabajo de la banda”, posiblemente “el registro más magro y más malo de todos los tiempos: rock de arena que los punks podrían amar”. Para Barry Walters, se trataba de una melodía “intemporal, la esencia del rock duro implacablemente simple pero salvajemente elaborado” y “una celebración de la paliza, el sexo animal”, aunque sí señaló el “sexismo de espíritu mezquino” en canciones como “What Do You Do for Money Honey” y “Given the Dog a Bone”.

Al margen de opiniones personales, el hecho es que “Back in Black” es uno de los álbumes más influyentes de hard rock y heavy metal de todos los tiempos. Top 20 de todos los tiempos para medios como “NME” y “The Daily Telegraph”; o uno de los diez álbumes que ayudaron a restablecer la popularidad del género para “Metal Hammer”.