Crítica de “¡Que suene la música!”: Juntas, más fuertes ★★✩✩✩

Director: Peter Cattaneo. Guión:R. Flynn y Rachel Tunnard. Intérpretes: Kristin Scott Thomas, Sharon Horgan, Greg Wise. Gran Bretaña, 2019. Duración: 112 min. Comedia dramática.

Las películas que describían los apuros de las mujeres que se quedaban en casa cuando sus maridos y sus hijos iban a la guerra estaban diseñadas como pura propaganda patriótica. Sin ir más lejos, Winston Churchill pensaba que “La señora Miniver”, por poner un ejemplo célebre, había hecho mucho más por subir el ánimo de las tropas aliadas durante la Segunda Guerra Mundial que las victorias de varias flotas armadas. En ese sentido, estaría bien saber qué opina Boris Johnson de “¡Qué suene la música!”, dada su condición de panfleto proBrexit. De lo que se trata aquí es de comprobar cómo desde el ámbito de lo doméstico las mujeres de militares británicos contribuyen al entusiasmo imperialista formando un coro improvisado que, primero con temas de los ochenta (Yazoo, Cindy Lauper), luego con una canción hecha de retazos de cartas de amor, conseguirá demostrar que los hombres, de misión en Afganistán, no son los únicos que sufren para defender a la patria.

Articulada como un homenaje a las 23.000 esposas de militares que, repartidas en 75 coros por todo el mundo, se esfuerzan por defender el lema que dice “juntas, más fuertes”, la película de Peter Cattaneo demuestra que: Uno. ”Full Monty”, el filme que le lanzó a un estéril estrellato, era tan reaccionario como tramposo (recuerden: ante la amenaza del paro, al obrero de a pie siempre le quedará el ‘striptease’, otra forma de explotación capitalista). Dos. Hay cintas que parecen escritas y filmadas por un programa informático, que traduce en gráficos que aplaudiría Robert McKee los puntos de giro, las muertes, las rupturas, los clímax y las reconciliaciones, que siempre se producen en el minuto justo para tratar a los espectadores como dóciles perros de Pavlov. Tres. Kristin Scott-Thomas es la actriz británica más antipática de la historia y Sharon Horgan, heroína de la serie “Catastrophe”, la más carismática, hasta el punto de que es imposible creértela como esposa de un militar. Cuatro. Ahora manda reivindicar una cierta idea de empoderamiento femenino, aunque esta idea sea tan falsa y errónea como la que nos ocupa (a estas amas de casa perpetuas hay que buscarles “algo que hacer” para que dejen de empinar el codo y olviden a sus maridos, que ponen en peligro sus vidas por el Reino Unido). Si estuviera rodada en blanco y negro, protagonizada por Madeleine Carroll y dirigida por Basil Dearden, aún tendría algún sentido.

Lo mejor: Sharon Horgan debería frecuentar con más asiduidad los platós de cine

Lo peor: ¿Quién quiere ver “Las chicas del coro” en clave de celebración pro-Brexit?