La nueva vida de Iker Casillas: del fútbol a la investigación médica

El portero, que acaba de anunciar su retirada, invierte en una Startup de cardiología, seleccionada en el programa de google, que trabaja con la inteligencia artificial para prevenir los infartos y la muerte súbita

“Lo importante es el camino que recorres y la gente que te acompaña, no el destino al que te lleva, porque eso con trabajo y esfuerzo, llega solo y creo que puedo decir, sin dudar, que ha sido el camino y el destino soñado». Eran las palabras del propio Iker Casillas después de meses de rumores para anunciar con un escrito su adiós. El portero, el mismo capitán que levantó la Copa del Mundo y el orgullo español, colgaba los guantes.

Deja atrás una carrera deportiva para enmarcar. Aquellas eurocopas de Viena y Kiev con el corazón enorme de España detrás de cada una de ellas. El capitán de la Décima y dos décadas de la historia del fútbol que pasaban de pronto y de manera directa a formar parte de nuestra Historia.

Fue en el mes de mayo del año pasado cuando su corazón le puso contra las cuerdas. Un infarto que le enmudeció a él, su familia, y media España. Tan joven, tan inesperado, Iker Casillas estuvo muy cerca de aquel lugar al que uno nunca quiere viajar y en el que no se encuentran billete de vuelta. Impactaron las imágenes y se abrieron a sus espaldas, las mismas que acapararon horas y horas de fútbol, un universo de incógnitas. ¿Cuál sería el futuro del portero? ¿Volvería a jugar? ¿Tendría que buscar un nuevo camino?

¿Se acabaría aquí la carrera de Casillas? Comenzaba el mes de mayo cuando su corazón le empujó al abismo en el que cambia todo. Al tiempo, poco, el cáncer llegó también a la vida de su mujer, Sara Carbonero.

Muchas son las cábalas sobre el futuro del portero ahora que está fuera del deporte de alto nivel, ya sí, dicho desde su propio perfil de las redes sociales. Iker se va.

Mientras el futuro profesional de Iker acaba de tomar rumbo, el ex portero ha apostado por invertir en salud, convirtiéndose en inversor y embajador de la startup europea con sede en Madrid, Idoven. «Hacemos cardiología a distancia, diagnosticamos a las personas en remoto y nos ayudamos de la inteligencia artificial con algoritmos», comenta el doctor Manuel Marina, cardiólogo fundador de la empresa y especialista en cardiología deportiva. «Antes trabajaba en la Agencia española de protección de la salud del deporte (AEPSAD) y ahí veía a deportistas de alto nivel de muchas disciplinas. El estudio que se les hace es exhaustivo y esa misma medicina de élite es la que estamos poniendo al alcance de cualquiera con la intención de prevenir riesgos».

La startups, seleccionada en el programa Google for Startups Residency, además de haber sido visionaria con la pandemia del coronavirus que nos acecha en los últimos meses a la hora de gestionar sus propios protocolos, envía un kit al paciente que, según el formato elegido realiza un estudio detallado del corazón. «Un 90% de los chequeos que hacemos sale que todo está bien, pero hay un 10% que encontramos problemas que no sabían que tenían. Los problemas cardíacos es la primera causa de muerte en el mundo y de ahí que sea tan importante poner la tecnología al servicio nuestro para prevenir», dice el doctor Marina.

Cambio de prisma

Fue después de que Iker Casillas sufriera el infarto cómo conoció esta iniciativa: «Como a muchas personas cuando vives algo así te cambia el prisma. De repente estás entrenando con tu equipo en Oporto y sufres un infarto y la vida te cambia. Siempre pensamos que eso no nos puede pasar a nosotros. En esa nueva percepción Iker quería ver la manera de ayudar a los demás para que eso no pasara y así fueron las primeras reuniones. Decidió que no solo quería ser embajador sino también invertir en el proyecto e impulsarlo. Trabajamos en varias direcciones, pero uno de los proyectos es poder llegar a la población vulnerable», apunta el médico. «Desde la Fundación Iker Casillas venimos desarrollando proyectos en el ámbito de salud, es algo que potenciamos desde nuestros comienzos y hacemos más hincapié en el área de la prevención, promoción y educación en salud desde mi episodio de infarto y nos gustaría seguir potenciando y creciendo en este terreno. Idoven es uno de esos proyectos con el que también contribuimos a mejorar la vida de las personas, y más concretamente en aquellas que se encuentran en situación de vulnerabilidad por diferentes motivos», remata el portero.

«Todos los deportistas -prosigue- sin importar el nivel, estamos expuestos a sufrir lesiones y problemas médicos, incluyendo problemas cardíacos. Estoy convencido de que aportar mi granito de arena ayudando al tejido empresarial español y, en concreto, a la salud y el deporte es un valor seguro. Nuestro futuro es digital e invertir en emprendimiento y talento español es fundamental para que pequeñas startups puedan convertirse en una realidad a medio y largo plazo», apuntaba Iker Casillas.

Muerte súbita

Uno de los mayores desafíos en esa prevención es evitar los infartos y la conocida como muerte súbita. «Se supone que es la muerte en la que desde que aparecen los síntomas hasta que ocurre pasan menos de dos horas. A mí no me gusta llamarla así, porque transmite la idea de que no lo puedes ver venir. Nos limita y creo que si miras el corazón con mucho detalle, sin síntomas, esa es la clave, te da la posibilidad de medir cosas que nunca se han medido y esos patrones con la ayuda de la inteligencia artificial es lo que hace posible que se pueda poner remedio a las cosas antes de que ocurran. Preverlas. De pronto, la inteligencia artificial ve un corazón que no se parece a los otros 7.000 que ha visto. ¿Qué ocurre? Por ahí es por donde hay que trabajar», admite uno de los creadores de Idoven el doctor Marina.

Comienza así Iker Casillas una nueva etapa, mientras valora las distintas ofertas, todavía sin cerrar, ya en el horizonte apuesta por la salud, después de haberse quebrado de manera inesperada ante sus ojos. Las nuevas tecnologías, la inteligencia artificial al servicio del corazón. El músculo que lo guía todo. O casi.