H. G. Wells, la mente que imaginó al hombre invisible

Se cumplen se causan 74 años de su muerte a causa de un tumor hepático

Pocas personas han nacido en la historia de la humanidad con la capacidad de imaginación de Herbert George Wells, o como se le conoce popularmente, H. G. Wells. Formó parte de esa larga lista de eternos candidatos a ganar el Premio Nobel de Literatura hasta que perdió la vida a causa de tumo hepático el 13 de agosto de 1946.

Ha sido uno de los escritores más prolíficos de la historia, publicando en toda clase de formatos, desde cuentos o relatos, pasando por la novela, la novela o las biográficas. Sin duda, su periodo de mayor éxito fue entre 1895 y 1898, cuatro años en los que publicó sus cuatro obras más conocidas y que, más tarde, se han consolidado como parte de las mejores de la historia del género de ciencia ficción. Fueron, por este orden, “La máquina del tiempo”, “La isla del doctor Moreau”, “El hombre invisible” y “La guerra de los mundos”.

Sus historias y personajes han llamado mucho la atención de otros autores posteriores y de industrias como la cinematográfica. Aunque la adaptación más conocida de una de sus obras fue la que realizó Orson Welles de “La guerra de los mundos” para radio. En 1938, mientras se narraba la historia que H.G. Wells había creado, Estados Unidos entró en pánico porque creyó que realmente la invasión alienígena estaba ocurriendo.

En 1940, Orsen Welles y H.G. Wells mantuvieron una conversación radiofónica sobre lo sucedido, pero lo hicieron en tono humorístico y con mucho ingenio, al nivel de la genialidad de ambos. Fue uno de los últimos actos públicos y reseñables de la vida de H.G. Wells antes de que perdiese la energía y la vitalidad por culpa de su enfermedad. Pero fue un broche de oro, un abrazo entre generaciones de autores, para una carrera dilatada y de influencia universal.