El “streaming” aumenta los beneficios de la industria musical durante la pandemia

El sector se mantiene en el primer semestre de 2020 con un 4% de subida gracias al auge de las plataformas, cuyas suscripciones subieron un 17 por ciento

El consumo de música a través de las plataformas digitales de streaming ha salvado del retroceso al sector en España durante el primer semestre de 2020. La industria musical española ha subido un 3,99% sus cifras globales de ventas pese al impacto de la pandemia en el mercado físico, que pierde casi el 45% de sus ingresos como consecuencia del cierre de tiendas durante el confinamiento. Los ingresos, según las cifras recopiladas por la entidad (que representa a cerca del 95% de la industria fonográfica española), alcanzaron entre el 1 de enero y el 30 de junio los 145,1 millones de euros, frente a los 139,5 millones registrados en el mismo periodo de 2019.

Es un incremento tímido y que corta la racha de crecimientos por encima del 20% que venía acumulando la industria, pero culmina la tendencia al alza del mercado digital, con casi el 88% de los ingresos. Un dato positivo que viene a aliviar las dificultades extremas a las que se enfrentan los músicos en este 2020.

El auge de la escucha on line, según Promusicae, “está lejos de haber tocado techo”. Según Antonio Guisasola, presidente de Promusicae, “en tiempos de pandemia y reclusión doméstica, las compañías discográficas han sido prácticamente la única fuente de ingresos para muchos artistas, ante la caída generalizada de su actividad y con la imposibilidad de organizar conciertos en directo”.

Las cifras, en detalle

Los ingresos del mercado digital de la música consiguieron dar en España mejoraron un 18,9%, al pasar de 106,9 a 127,1 millones de euros. Las suscripciones a servicios de “streaming” crecen en 17 puntos porcentuales (de 77,1 millones en 2019 a 90,2 en el semestre recién finalizado), mientras que los ingresos por escuchas gratuitas con inserciones publicitarias se disparan un 55,7%: de 10,3 millones a 16,1.

Por otro lado, el consumo de música a través de streaming de vídeo (YouTube, Vevo) también crece el 14,9% (de 14,1 millones en el primer semestre de 2019 a los 16,3 millones actuales). Según la industria española, a pesar del incremento en el número de visualizaciones durante el confinamiento los ingresos cayeron en el primer semestre. Promusicae critica que los ingresos del streaming de vídeo “queden lejos de unos ingresos proporcionales al enorme volumen de visualizaciones que registran estas plataformas”. “Por ello, la industria pone de manifiesto, una vez más, la necesaria trasposición fiel de la directiva comunitaria relativa al value gap, para establecer un marco legal que permita recibir una remuneración adecuada por este uso”, lanzan en un comunicado.

Por último, otros productos digitales, como las descargas permanentes de álbumes y canciones o los productos para móvil, siguen registrando caídas (del 11 y del 20%, respectivamente) y se sitúan en valores ya casi residuales.

Mercado físico: vinilo en auge

La otra cara de la moneda la representa el mercado físico, lastrado por el cierre temporal de tiendas durante la alerta sanitaria. Sin embargo, el comportamiento de este apartado cambia en función del formato escogido por el comprador. Las ventas de álbumes en vinilo se contrajeron en un modesto 7,7%, desde los 7,8 millones del semestre inicial de 2019 a los 7,2 millones actuales. Sin embargo, la contracción en las ventas de CD fue muy severa: pasaron de 24,2 a 10,6 millones, lo que equivale a un desplome de casi 57 puntos porcentuales.

Así las cosas, el vinilo sigue ganando partidarios entre los aficionados que apuestan por las compras físicas y ya absorbe prácticamente el 40% de las ventas. El CD se mantiene con el 58,2% de la cuota de mercado (el vídeo y los discos sencillos completan la tarta con el 1,3% y el 0,5%, respectivamente).

En términos globales, las ventas físicas apenas alcanzaron en España los 18 millones de euros entre enero y junio (un 45% menos que en 2019), mientras que los ingresos digitales se auparon por encima de los 127 millones (casi un 19% más). El desequilibrio es cada vez mayor a favor de las fórmulas digitales, solo cinco veranos después de aquel 2015 en que, por vez primera en la historia de la música en España, los ingresos on line superaran tímidamente a los que generaban los discos físicos en vinilo o CD.