Estrenos: de los 20 millones de Cristopher Nolan al batacazo de “Mulán”

Si la promesa de “Tenet” ha obtenido recompensa en taquilla, la controversia que protagoniza la cinta de Disney también ha dado sus frutos

La cultura no ha sido precisamente la gran beneficiada de la crisis del coronavirus. Al contrario, las salas de cines y teatros están haciendo malabares para recuperar una asistencia que ya de por sí era escasa antes de la pandemia. No obstante, los cada vez más numerosos estrenos en la gran pantalla están ayudando a que el público regrese a las butacas. Eso sí, con sus respectivas críticas, ya sean constructivas o de rechazo.

En los últimos días, en cuanto a recaudación en taquilla, destacan dos estrenos que constituyen las dos caras de la moneda: la del éxito y la del fracaso. La primera es “Tenet”, la gran promesa de Christopher Nolan con Robert Pattinson, Elizabeth Debicki y John David Washington encabezando el reparto. Por su parte, el batacazo, para algunos inesperado y para otros anunciado, ha sido para “Mulán”, la cinta con la que Disney pretendía lanzar una nueva versión del clásico de dibujos animados.

Por una parte, “Tenet” ha superado todas las expectativas desde su estreno, a pesar de los problemas para atraer audiencias por la pandemia a los que se enfrentan los cines. La cinta ha superado una recaudación de 200 millones de dólares a nivel global desde su estreno, necesitando alcanzar los 400 millones en la taquilla mundial para cubirr gastos y 450 millones para obtener beneficio.

En cuanto a “Mulán”, aunque se diseñó para ser un éxito de taquilla al estilo de otras cintas de Disney que han sido adaptadas “en carne y hueso”, la recaudación ha sido menor. En las salas de cine de China obtuvo el más lento comienzo: ante los 200 millones de dólares que costó su producción, el filme obtuvo 23,2 millones de dólares en entradas vendidas el pasado fin de semana.

Este “decepcionante debut”, tal como lo calificó Jeff Bock (analista de medios de Exhibitor Relations Co), se debe a la controversia en la que se ha visto protagonista la cinta desde que se anunció su existencia. Además, su estreno estaba programado para marzo, pero fue retrasado por la pandemia del coronavirus, cambio que han sufrido otras muchas películas en todo el mundo.

En cuanto a la polémica que ha englobado a la cinta desde sus inicios, se debe a haber sido filmada en los paisajes naturales de Xinjiang, China, región donde numerosos gobiernos y organizaciones argumentan que las autoridades chinas continúan encarcelando y torturando a cientos, incluso miles, de grupos musulmanes uigur en los llamados “campos de reeducación”. Asimismo, el boicot continuó cuando el público vio que, en los créditos de la cinta, se realizaban agradecimientos a la maquinaria propagandística del Partido Comunista chino.