¿Cómo es un viaje virtual al corazón de la música con Gustavo Dudamel?

El director de orquesta venezolano protagoniza un luminoso y singular proyecto cinematográfico y musical de la Fundación la Caixa

La tecnología se convierte en aliado eventual de la experiencia artística. Disfrutar de los deleites de la música clásica metido en la sacralidad de un espacio como el Liceu se transforma, gracias a la intervención de algo tan poderoso como la realidad virtual, en una experiencia completamente diferente. Cambian los medios, cambian los marcos, cambia el formato y se sobredimensionan las emociones. Gracias a “Symphony. Un viaje virtual al corazón de la música”, una innovadora iniciativa cinematográfica y vivencial de la Fundación la Caixa en colaboración con el director Gustavo Dudamel, los sentidos se multiplican. Cuando el espectador se coloque las gafas en la oscuridad de una de las salas de Cosmo Caixa (lugar donde podrá vivirse en primicia esta particular propuesta), verá que de repente, su entorno ha cambiado.

Ya no está sentado en el interior del edificio. Ahora se encuentra en el Gran Teatro del Liceo, apoyado en una silla y el maestro Gustavo Dudamel, alma de la Fundación Gustavo Dudamel, le da la bienvenida. A continuación, se verá rodeado de los músicos de una orquesta sinfónica, todos guardando silencio, esperando a la indicación del director, que dará enérgicamente la entrada de la Quinta sinfonía de Ludwig Van Beethoven. Las famosísimas cuatro notas que inician esta sinfonía marcan el comienzo de la experiencia. El espectador verá a los músicos distribuidos por el escenario en su forma habitual, por familias de cuerdas, viento, metal, percusión, y los sentirá muy cerca de una forma real, así como vivirá de lleno la energía y la mirada del director, situado justo delante de él. Este experimento musical le permitirá girar la cabeza de lado a lado y arriba y abajo para adquirir nuevas vistas y perspectivas de una orquesta sinfónica y sus instrumentistas.

Si algo propone esta novedosa idea es vivir y disfrutar la música clásica como nunca antes se había podido experimentar. Bajo la batuta de Gustavo Dudamel y acompañados de los más de cien músicos que integran la prestigiosa Mahler Chamber Orchestra, el público podrá escuchar la música de una forma única que, incluso, le permitirá entrar en el interior de instrumentos. Las dos películas que forman este proyecto itinerante -con guión y dirección de Igor Cortadellas- harán parada en primicia en Cosmo Caixa hasta el 8 de octubre, antes de iniciar una gira que recorrerá un centenar de ciudades de España y Portugal a través de una gira que tendrá una duración de diez años.

Apreciar el arte de forma distinta

El punto de partida del proyecto, en el que diferentes partes integrantes han estado trabajando durante más de cuatro años, era, tal y como aseguran desde la fundación, hablar del poder emocional de la música desde una vertiente divulgativa. La tecnología más puntera ha facilitado lo que de otro modo no sería posible: sentarse junto a los violines en una gran orquesta sinfónica mientras interpretan Beethoven. Además, cabe destacar que este viaje emocional, guiado por el prestigioso director venezolano, estará protagonizado por las composiciones de Ludwig van Beethoven, de quien este año se celebra el 250 aniversario del nacimiento, así como de Gustav Mahler y Leonard Bernstein.

Dudamel no ha querido dejar pasar la oportunidad de mostrar su enorme entusiasmo durante la presentación oficial del proyecto: “Cuando nos sentamos con mis amigos en la Fundación “la Caixa” para soñar sobre qué queríamos conseguir con este proyecto, vimos muy claro desde el principio que compartíamos tres creencias principales: que la música puede transcender nuestras diferencias, propiciar el empoderamiento individual y promover la integración social. Este proyecto es una encarnación perfecta de aquellos valores compartidos, una exposición móvil que ofrecerá a decenas de miles de personas acceso a la música sinfónica y, espero, suscitará una mayor apreciación de esta forma de arte. También deseo que enriquezca e inspire las personas que estuvieron implicadas en la preparación e interpretación de esta maravillosa, y un poco alocada, producción”.

Una visión que también ha compartido Elisa Durán, la directora general adjunta de Fundación La Caixa: “Con esta experiencia insólita y cautivadora queremos contribuir a divulgar la música clásica y ponerla al alcance del gran público, en un viaje sin precedentes en el corazón del alma humana”.

Dos partes diferenciadas

La experiencia inmersiva tiene una duración aproximada de cuarenta minutos, repartida en dos tiempos. Comienza con la proyección de una película panorámica y sigue con un salto a la realidad virtual que permite un visionado en 360 grados de la Mahler Chamber Orchestra, dirigida por Dudamel, y grabada en el Gran Teatro del Liceo de Barcelona. El primer espacio está dedicado a la proyección de un filme en pantalla grande de doce minutos y el segundo está destinado a la película de realidad virtual.

En el primer ámbito se ofrecerá un preámbulo sonoro y visual de la vivencia virtual. Se trata de una película sin palabras en la que el sonido y la música conducen la historia. Su finalidad es generar una oportunidad para tomar conciencia de los paisajes sonoros que nos rodean a diario y en cualquier lugar. Tres jóvenes músicos de diferentes partes del mundo protagonizan esta proyección inicial, rodada en Colombia, Nueva York y la costa mediterránea. A través del retrato de los sonidos y de las músicas propias de los lugares donde viven, podremos entender cómo cada uno de ellos está conectado con los sonidos y la música de su entorno.

Una vez visto este primer audiovisual, con los sentidos bien despiertos y estimulados, los espectadores podrán acceder a la experiencia musical de realidad inmersiva a través de los dispositivos de realidad virtual para terminar de sentirse dentro de la belleza que generan los instrumentos. Tras escuchar la Quinta sinfonía de Beethoven y de ver en primera ver desde primera fila a Gustavo Dudamel, la vivencia se trasladará a otro espacio: el taller de un lutier. Allí, el público podrá escuchar el sonido de la madera mientras es esculpida por las manos del artesano constructor de los instrumentos de cuerda, antes de introducirse dentro del violín en el que trabaja y, posteriormente, en el interior de una trompeta. Haciendo hincapié en el poder emocional de la música, el espectador aparecerá acompañado de la melodía del inicio de la Primera sinfonía de Gustav Mahler, rodeado de un entorno íntimo y especial.

“Ha sido muy emocionante ver cómo se han ido sumando equipos, creando alianzas, complicidades, compartiendo la ilusión de hacer este proyecto tan grande pero que al final tiene la fragilidad y la delicadeza de una pequeña caja de música. “Symphony” es una invitación a cruzar el umbral del mundo de la música, una puerta de acceso a un universo sin límites que contiene la expresión más pura del espíritu de la humanidad”, describe el director creativo del proyecto, Igor Cortadellas. Si algo deja claro este proyecto es que materializar determinados sueños fomentando simbiosis entre el cine, la música y la tecnología es más posible que nunca.