Johnny Depp y su amigo más “irreverente”, Shane MacGowan

El actor presenta un documental sobre el alma de The Pogues, el irlandés que salvó la música folk de su país mientras desfasaba con todos los excesos que se le ponían por delante

Señores como Johnny Depp no pueden tener amigos normales. En este caso, sin excentricidades, no hay paraíso, ni apego del actor, por supuesto. Pero eso de sacar el pie del tiesto nunca fue un problema para el “pirata”. Si tiene que irse hasta la tierra de los duendes para dar con un chico hecho a la medida de sus extravagancias, lo hace. De hecho, se podría decir que la irreverencia de Depp no llega a la suela de los zapatos de Shane MacGowan, cantante de The Pogues, mito irlandés y mucho más.

Un niño curtido a base de cervezas, cigarrillos y apuestas para pasar por el aro de la iglesia; un adolescente camello, rebelde y comprometido con la tradición; y un adulto de vuelta de todo y fulminado por la mala vida de borrachuzo. “No hay droga que no haya tomado”, afirma el compositor en “Crock of Gold”, el tributo en forma de documental que Depp ha producido y presentado en San Sebastián bajo la dirección de Julien Temple. Es un ser humano difícil, pero cálido y generoso a la vez y espero que hayamos logrado transmitirlo en la película”, ha confiado el cineasta inglés.

El actor ha explicado en rueda de Prensa que conoció al cantante irlandés hace 35 años y que quedó “fascinado por su lenguaje y capacidad de crear esas canciones tan potentes y conmovedoras” y a la vez estar “a los talones del diablo”. Además, ha apuntado, respecto a su personalidad, que los insultos “son una especie de regalo porque solamente te insulta si realmente te quiere”. “Cuando le conocí en Dublín estaba negociando una mesa de billar. Tenía una pinta en una mano y una guitarra acústica destartalada en la otra y se tambaleaba intentando mantener el equilibrio. Lo hizo durante 15 minutos y me lo presentaron justo antes de que cayera al suelo”, ha recordado.

Depp ha considerado que “esto te sucede solo una vez en tu vida, la oportunidad de pasar un rato con esa clase de grandeza. Me enamoré en el momento en que le conocí y sigo estando enamorado. Tiene una vida muy interesante”, manifiesta.

En esa misma línea, ha resaltado la “irreverencia” del cantante irlandés, con una vida marcada por la música, el alcohol y las drogas, y ha recordado que cuando le conoció “todos me decían que no iba a durar mucho, que iba a morir dentro de poco. Pero han pasado 35 años y sigue aquí”. De este modo, ha resaltado que MacGowan es “un hombre muy tímido” aunque “cuando se le agobia puede ser como una serpiente venenosa. Es tozudo y todo lo que dice viene desde muy dentro de él, y cuando le llaman poeta se siente incómodo”, ha afirmado, al tiempo que ha confesado que para él está “a la altura de Joyce o Whitman”.

En cuanto a la música de The Pogues, ha asegurado que la primera vez que la escuchas “te golpea, tiene el enfado y la rabia del rock, pero también melodías maravillosas de los instrumentos irlandeses”. “Ese enfado y rabia que sentía Shane y esa melancolía que tenía dentro me fliparon”, ha añadido.

El proceso de rodaje de “Crock of Gold” tampoco resultó sencillo ya que, según ha relatado, “siempre estaba el dilema de lo que iba a suceder y todos los días eran una interrogación, no sabías si te iba a meter un puñal en el cuello o iba a ser agradable”. Preguntado por su “fascinación” por personajes irreverentes como Hunter S. Thompson, Johnny Depp ha explicado que siempre le han “fascinado” las personas que “son diligentes a la hora de ser ellos mismos” y ha recordado tanto su “maravillosa amistad” con el creador del periodismo gonzo como su relación con Marlon Brando, de quien ha dicho que fue “un padre, un amigo, un profesor” para él. “Siempre me ha atraído la pregunta de ¿qué es normal? Shane, Brando, Hunter, Keith Richards... ¿están locos? Quizá sea cierto y quizá eso sea la libertad”, ha expresado.