El alumno que decidió jugar al tenis en vez de estudiar

Andrés Lima estrena en el Teatro María Guerrero «El chico de la última fila», uno de los textos más internacionales de Juan Mayorga

Lo de Juan Mayorga es incontrolable. No puede estar en un lugar sin que la cabeza le vaya a dos mil por hora y que cada mínimo resorte le provoque toda una obra de teatro. Ni encerrado en una habitación de hotel –con la hora del «check out» encima– y atendiendo a una rueda de Prensa virtual para buscar en cada palabra y en cada ventana del chat un motivo para crear. Ve una escalera detrás de Natalie Pinot y sueña con «subir por ella». Y si no es eso, es la propia conversación la que le incita: «Es interesante lo de un personaje que es interpretado por un actor y luego es transferido a un segundo actor... Y eso otro de un lugar en el que los más jóvenes son los más experimentados», explica el dramaturgo. El enfoque no deja ver qué tiene entre manos, pero apuesten por su clásico bloc din A6 en el que todo lo apunta.

Esta vez, el motivo de la charla es la reposición de «El chico de la última fila», una de sus piezas más programadas en España y en el extranjero, incluida la versión cinematográfica de François Ozon, que le valió la Concha de Oro de 2012 bajo el nombre de «En la casa». Ahora es Andrés Lima el director que se lanza a por el texto en la sala grande del María Guerrero. Un proyecto que se inició en la Beckett de Barcelona para celebrar el 30 aniversario de esta y que la pandemia retrasó su estreno en Madrid hasta el 14 de octubre. De aquel montaje solo quedan los benjamines (Guillem Barbosa y Arnau Comas) de un elenco al que se han sumado Pilar Castro, Willy Toledo, Natalie Pinot y Alberto San Juan para contar una historia que, en palabras de Lima, habla de «literatura, del hecho teatral y del peligro que supone ser escritor, tanto para él como para el que lo lee».

La realidad y la ficción se mezclan en una trama que, como no podía ser de otra forma, nació de la propia vivencia de Mayorga. De cuando era profesor de instituto: «Un día, corrigiendo un examen, leí algo parecido a esto: “No puedo contestar nada porque no he estudiado, pero últimamente estoy jugando muy bien al tenis el domingo me sacaron en el Marca, voy a ser un campeón y tú y yo vamos a ir a celebrarlo”». Le pareció curioso que «un alumno utilizase un ejercicio escolar para contar su vida, así que allí que se lanzó. «Me impulso a soñar una obra cuya acción tiene lugar en dos espacios de encuentro y, por tanto, de conflicto: el hogar y la escuela». Dos lugares que Lima reivindica como «los más importantes»: «Aportamos nuestro granito de arena sin imponer ninguna moral, sino cuestionando la situación: hay que evitar lo de los buenos y los malos, los indios y los vaqueros».

Dónde: Teatro María Guerrero, Madrid.
Cuándo: del 14 de octubre al 8 de noviembre.
Cuánto: de 6 a 25 euros.