¿Cómo fue el asesinato de Calvo Sotelo?

El que fuera diputado de la Segunda República y Ministro de Hacienda durante la dictadura de Primo de Rivera, está de actualidad tras ser retirado su nombre de un parque en Cáceres

El alcalde socialista de Cáceres, Luis Salaya, lo hacía público en Twitter: el parque dedicado a José Calvo Sotelo en Cáceres pasaría a honrar ahora a la escritora Gloria Fuertes. Además, el edil anunció que desde hoy, la Avenida Primo de Rivera pasará a ser la avenida Clara Campoamor.

Como suele ser común en estos casos, la batalla política por el “relato” no ha tardado en estallar. A las habituales acusaciones de revisionismo histórico desde la derecha, hay que sumar la deriva en la discusión desde que el Ayuntamiento de Madrid aprobara retirar la estatua de Largo Caballero cerca de la zona de Nuevos Ministerios y retirar su nombre del callejero o la decisión del Cádiz CF y el ayuntamiento de la ciudad para buscar un nuevo nombre a la tacita de plata, otrora el Ramón de Carranza.

¿Cómo murió José Calvo Sotelo?

Ministro de Hacienda durante la dictadura de Primo de Rivera y también diputado durante la Segunda República antes de morir, la figura de José Calvo Sotelo siempre ha sido controvertida, incluso en su época, en la que polarizaba a ambos espectros del ámbito político.

La historia de su asesinato comienza con otra muerte, la del teniente de la Guardia de Asalto, José Castillo. En el funeral del mismo se congregaron multitud de simpatizantes socialistas y amigos del fallecido, que algunos historiadores asocian a la milicia “La motorizada”. Entre el duelo y el clima de tensión política de la época, se gestó un deseo de venganza contra la derecha y se decidieron a tomarse la justicia por su mano.

De esta manera, dio comienzo en Madrid una especie de “caza” de los falangistas que vivían “en la clandestinidad”. Su objetivo más importante era el líder de Renovación Española, Antonio Goicoechea, pero no se encontraba en su domicilio. Así, cuando volvían sin éxito de su búsqueda de venganza, el grupo de milicianos pasó por la calle Velázquez en la que vivía Calvo Sotelo. Uno de ellos recordó este dato de crucial importancia y se dirigieron a efectuar la “detención”.

Según Bullón de Mendoza, Calvo Sotelo pronunció lo siguiente: “¿Detenido? ¿Pero por qué?; ¿y mi inmunidad parlamentaria? ¿Y la inviolabilidad del domicilio? ¡Soy Diputado y me protege la Constitución!”. Nada hizo efecto en los milicianos que le subieron a su transporte para llevarle a una Dirección General de Seguridad a la que nunca llegó, ya que falleció por dos disparos a quemarropa.