“Antidisturbios": la serie que es "basura” según los sindicatos mayoritarios de la Policía Nacional

Alabada por la crítica y denostada fervientemente por los sindicatos policiales mayoritarios (Jupol y SUP), la nueva serie de Rodrigo Sorogoyen e Isabel Peña para Movistar ha desatado la polémica

Imagen de la serie Antidisturbios
MOVISTAR
  (Foto de ARCHIVO)
25/09/2019
Imagen de la serie Antidisturbios MOVISTAR (Foto de ARCHIVO) 25/09/2019 MOVISTAR

Después de su estreno en Movistar+, el pasado viernes, las reacciones no se han hecho esperar mucho. En lo que podría calificarse como un éxito de audiencia social, ya que la serie estuvo entre los temas más comentados durante todo el fin de semana, “Antidisturbios” ha conseguido generar un clima de polarización y debate más allá de lo puramente fílmico.

Así, en la mañana del 18 de octubre, apenas dos días después de que estuvieran disponibles todos los capítulos, la cuenta del sindicato mayoritario entre la Polícia Nacional, Jupol (Justicia Policial), tuiteaba que la serie es “basura” y adjuntaban una imagen en la que se podía leer “#StopBulos” y “#NoPiques”, a pesar de que se trata de una ficción televisiva no documental.

Además del obvio “efecto Streisand” generado en redes, esto es, acabar favoreciendo la visibilidad de algo que no se pretendía, la reacción del sindicato policial generó una respuesta parecida en otra de los grandes agentes sociales dentro de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado.

Esta misma mañana, la cuenta oficial del SUP (Sindicato Unificado de Policía), hacía una crítica más sosegada y extensa en la que aseguraba que la serie de Rodrigo Sorogoyen e Isabel peña “daña la imagen” de la policía.

La documentación detrás de la ficción

Para preparar la serie, los responsables de la misma se documentaron gracias a testimonios de la Dirección General de Policía y contaron con la “bendición” de la Jefatura de Unidades de Intervención Policial (JUIP). Así mismo, y durante la presentación de su obra, tanto Sorogoyen como Peña insistieron en que su “realismo” bebía de las experiencias propias del cuerpo y de los hechos probados que se pasan por el filtro de la ficción en la serie. A la sazón, las muertes durante intervenciones, las escuchas de Villarejo o las propias agresiones que han sufrido miembros del cuerpo.

Las quejas de los sindicatos policiales, además de estar asociadas al clima irrespirable de la serie vienen principalmente de dos elementos argumentales clave en “Antidisturbios”: uno de los agentes, de alto rango, consume cocaína con frecuencia y, además, la ideología de extrema derecha explícita no es ajena a ninguno de los personajes, que incluso lucen enseñas franquistas en sus oficinas.