¿Cuál es el origen de Halloween?

Cada 31 de octubre las calles de numerosos países del mundo se llenan de calabazas, fantasmas y esqueletos con motivo de la víspera del Día de Todos los Santos

FABRIZIO BENSCHREUTERS

Aunque Halloween no sea una fiesta española, no hay nada más español que celebrar de todo y por cualquier excusa. Cada 31 de octubre, las calles de, sobre todo, los países anglosajones, y también de nuestro país, se llenan de calabazas, telarañas, esqueletos y disfraces terroríficos. La víspera del Día de Todos los Santos es resultado de una tradición donde el miedo y los caramelos se entremezclan con el único objetivo de divertirse. No obstante, su origen no es igual al que conocemos, no se remonta a niños yendo puerta por puerta y diciendo “Truco o trato”, sino que sus raíces podrían sorprendernos.

El origen de la celebración que conocemos de Halloween se remonta a la cristianización de la fiesta del fin del verano de origen celta llamada Samhain. Es decir, si esta festividad se realizaba durante la época pagana de Europa, con la expansión del cristianismo, se proclamó el 1 de noviembre como Día universal de Todos los Santos y Samhain pasó a llamarse “All Hallow’s Eve” (“vigilia de Todos los Santos”), término que ha derivado en “Halloween”.

Si bien Navidad, Pascua y Pentecostés contaban con fechas fijas, no había un día dedicado únicamente a la conmemoración de la muerte de los creyentes. En primer lugar, el Papa Bonifacio IV, en 609, dijo que se celebraría el 13 de mayo, para aprovechar la festividad de Lemuralia, un antiguo festival romano de los muertos. No obstante, fue el Papa Gregorio IV, en 835, quien proclamó la fecha oficial que hoy conocemos.

No obstante, este no es el único origen que se relaciona con la fiesta de Halloween. Cuando los romanos conquistaron los dominios celtas, también asimilaron el Samhain. Y dicha celebración se unió a otra romana que tenía lugar durante los últimos días de octubre y primeros noviembre, festividad conocida como la “Fiesta de la Cosecha”, en honor a Pomona.

En 1840 llegó Halloween a Estados Unidos y Canadá, dos de los países donde más se celebra. Por su parte, su internacionalización se produjo, parte gracias al cine y a la televisión, durante los años 70. Destaca “Halloween”, de John Carpenter, película ambientada en la festividad y que dio a conocer al mundo la celebración. Asimismo, otros motivos como la comercialización y la gastronomía típica han provocado la expansión universal de la fiesta.

Este año, ante la situación excepcional que vivimos por la pandemia del coronavirus, las celebraciones, cabalgatas y diversión por las calles cesarán. No obstante, las decoraciones no han desaparecido. Cada vez son más las casas, bares y comercios que se ambientan de Halloween y venden productos con el fin de no perder la esencia de la actual época del año.