Lina Botero: «Mi padre compensaba la falta de dinero con imaginación»

La hija del pintor y escultor colombiano presenta la exposición de CentroCentro, en Madrid, que repasa la trayectoria del artista durante 60 años

“Pintar es una experiencia extraordinaria. Cuando pinto dejo de existir. Trabajo de pie ocho horas al día y nunca siento cansancio. Es como si abandonara el cuerpo y me siento en éxtasis… Mi ambición era ser pintor y nada más que pintor. Empecé a pintar cuando tenía quince años y nunca he dejado de hacerlo” Fernando Botero.

Fernando Botero (Medellín, 1932), es considerado el pintor vivo que más ha expuesto en museos importantes del mundo y uno de los artistas más cotizados a día de hoy. Su carrera y sus logros son incomparables respecto a ningún otro artista vivo.

Sus exposiciones más importantes no tienen precedentes en la historia del arte. En 1992, Fernando Botero mostró sus esculturas monumentales en los Campos Elíseos de París, y una de ellas, el Torso Masculino, ocupó el centro de esa célebre avenida, a medio camino entre la Place de la Concorde y el Arco del Triunfo. Fue la primera vez que la capital francesa exhibía la obra de un artista vivo en sus espacios públicos. Ya había exhibido sus esculturas monumentales en el Forte Belvedere de Florencia, y en los hermosos jardines de Montecarlo, pero a partir del éxito de la exposición en Paris, estas iniciaron un recorrido mundial por los lugares mas emblemáticos de más de 25 de las ciudades mas importantes del mundo entre ellos en Park Avenue de Nueva York, y en el Paseo de La Castellana de Madrid. También se exhibieron en Chicago, Washington DC,Jerusalén, Singapur, Sao Paulo, Santiago de Chile y en la Piazza della Signoria de Florencia, por citar tan solo algunas ciudades donde se podían apreciar junto a las esculturas inmortales de Cellini, Giambologna y Michelangelo. Muy pocos artistas han alcanzado tal renombre en su vida.

Al mismo tiempo, varios de los museos más importantes del mundo han exhibido sus pinturas, entre ellos el Grand Palais de París, el Hermitage de San Petersburgo, el Pushkin de Moscú, el Museo Reina Sofía de Madrid, el Hirshhorn de Washington DC, el Tamayo en México, etc…

Una de sus pinturas más famosas, Mona Lisa 12 años, fue comprada por The Museum of Modern Art, Nueva York, otra por el Metropolitan Museum of Art y otra más por el Museo Vaticano.

Su trayectoria profesional incluye oleos, esculturas, dibujos a lápiz, carboncillo, pastel, tinta china y sanguina que componen las magníficas obras concebidas por Botero a lo largo de 70 años. Seis de esas siete décadas son las que recoge la muestra Botero. 60 años de pintura, la mayor exposición monográfica del artista en España, realizada hasta la fecha.

El 17 de septiembre de 2020, el alcalde de la ciudad, José Luis Martínez-Almeida, y Andrea Levy, delegada de Cultura, Turismo y Deporte de Madrid, inauguraron esta exposición que reúne 67 obras de gran formato divididas en siete de los temas mas importantes que han ocupado la carrera de este artista colombiano. La exposición patrocinada por Arthemisia, con la colaboración del Ayuntamiento de Madrid, está comisariada por Cristina Carrillo de Albornoz y Lina Botero, la hija del artista, y con el apoyo del propio artista que ha colaborado con la selección de las obras expuestas, la mayoría procedentes de colecciones privadas europeas. De esta manera, el visitante puede contemplar su obra a través de la propia mirada del artista colombiano.

Entre ellas, además, figuran las obras mas recientes del pintor y escultor. “Acuarela sobre lienzo”, unas obras sobre lienzo y con la técnica del fresco que sintetizan de manera magistral lo que ha hecho Botero durante toda su carrera.

La muestra está dividida en siete secciones, correspondientes a los temas más recurrentes en su obra, los cuales conectan con su fascinación y constante estudio de los temas clásicos de la historia del arte. Así, emprenderemos un viaje artístico por América Latina, el tema central de su carrera; las Versiones, que realiza a partir de obras maestras de la historia del arte; la Naturaleza Muerta, uno de sus géneros pictóricos favoritos; la Religión, la Corrida (empezó a dibujar escenas taurinas con doce años) y el Circo, tres temas universales de la pintura, que le atraen fundamentalmente por su fuerza pictórica y porque le ofrecen infinitos retos y posibilidades plásticas como experimentar con la técnica, la composición, la sensualidad, y fundamentalmente por su inmensa poesía y la plasticidad de sus formas y colores.

Según Botero, la contribución más grande que puede hacer un artista al mundo del arte es su estilo, que es su forma única y personal de expresarse. En la sección Versiones, se puede ver cómo el maestro se apropia de temas que han sido recreados por otros y los transforma con su estilo en una obra de arte propia y singular. Tal es el caso de La Fornarina según Rafael (2008), Los Arnolfini según Van Eyck (2006) y el díptico segúnPiero de la Francesca (1998), todos presentes en la exposición.

En la sala dedicada a Acuarelas sobre lienzo, que ocupa la capilla central de CentroCentro, mostrará su obra inédita más reciente compuesta por una serie bellísima de obras que inició en septiembre de 2019 y que contienen la fuerza de sus dibujos y la transparencia y delicadeza de sus acuarelas. Una vuelta a los orígenes como dibujante en la que experimenta con la acuarela, no sobre papel sino sobre lienzo de gran formato como si se tratase de frescos. El resultado refleja el compromiso incansable del artista por experimentar, cuestionar y reinventar sus propias barreras. De hecho, Fernando Botero aprendió la técnica de la pintura al fresco a lo largo de sus más de dos años en Italia (1953-1955), en la Academia de San Marcos, Florencia, copiando directamente frescos de grandes maestros como Piero della Francesca y Paolo Uccello. Una etapa que él mismo reconoce como la más importante en su formación como artista.

La selección de las piezas ha sido realizada en colaboración con el Maestro para que el visitante pueda contemplar su obra a través de la propia mirada del artista colombiano y así apreciar un estilo internacionalmente reconocido, lleno de volúmenes, formas, colores y sensualidad.

El óleo “Bailarina en la barra”, uno de los más famosos de Botero, es la imagen del cartel de la exposición y la portada de su catálogo, editado por Arthemisia Books, que incluye textos de Mario Vargas Llosa, Cristina Carrillo de Albornoz Fisac y Lina Botero.

Botero pintó esta obra en su estudio de París en el año 2000 y fue exhibido por primera vez en el Museo Maillol, en una retrospectiva de sus obras. El propio artista cuenta a Cristina Carrillo de Albornoz cómo surgió esta bella obra: “Como es costumbre en mi proceso de trabajo, nació de un pequeño boceto que se me ocurrió́ mientras realizaba otra obra. Pasé al lienzo con el pincel los trazos básicos del boceto y empecé́ a pintar sin saber qué colorido tendría la obra ni su composición completa, relata.

“Sabía el 20% de lo que sería la obra terminada, como sucede con todas mis obras al comenzarlas. En el acto de pintar inventé el otro 80% que no conocía. Por ejemplo, el reflejo de la bailarina en el espejo no estaba en el boceto original. Es así́ como nacen mis obras”, sentencia.

Cristina Carrillo de Albornoz le pregunta: "Vuelve a Madrid, una ciudad importante en su carrera. Desde sus principios estudiando en la Academia de Bellas Artes y su aprendizaje en el Prado, hasta sus exposiciones como la del Museo Reina Sofía en 1987 o la de esculturas monumentales en el Paseo de la Castellana, en la primavera de 1994. ¿Qué le fascina más de Madrid? ¿Cuáles son sus recuerdos más entrañables?

“La experiencia más importante que he tenido en Madrid fue la de finalmente conocer los originales de las obras maestras en el Museo del Prado. En Colombia sólo había tenido la oportunidad de ver estas obras en reproducciones. Frente a Las Meninas, frente a Goya, sentí la belleza; no tenía necesidad de más explicaciones", afirma Botero.

¿Qué hace que su arte sea tan especial y dónde reside su poder para llegar a lo más profundo de nuestras almas? ¿Qué siente y qué le impresiona a un niño pequeño de 10 años de Medellín para que cree un estilo tan revolucionario?

El estilo de un artista se debe reconocer plenamente aún en las figuras más sencillas. En palabras de Botero: “Sin un estilo propio un artista no existe. Todos los buenos pintores han conseguido crear un estilo propio coherente con sus ideas, inmediatamente reconocible... Van Gogh, Botticelli, Ingres, Piero della Francesca, Vermeer, Velázquez, Giacometti o Tàpies... Si de algo estoy feliz es, primero, de haber vivido siempre de la pintura, incluso muy pobremente en mis primeras épocas, en Nueva York, cuando vendía dibujos a 10 dólares. Y, sobre todo, de haber encontrado un estilo propio. Una visión del mundo que no existía y que soy yo, porque yo lo hago. El estilo es la capacidad creadora de hacer algo distinto, que está dentro de uno y se plasma con gran emoción en el cuadro. Un ejemplo que ilustra esto es la forma más simple de la naturaleza: una naranja, que sin embargo es muy difícil de pintar. Lo magnífico es que cuando alguien vea una naranja en un cuadro, reconozca automáticamente que es una naranja de Van Gogh, de Picasso, de Cézanne o de Botero.”

“La pintura debe ser generosa, sensual, voluptuosa, y descubrí una forma de expresar esta sensualidad ampliando formas y volúmenes. Mi obra no es un comentario sobre gordura o delgadez; es el reflejo de cierta manera de concebir la belleza en el arte.”

En mi opinión, Botero desarrolla otra dimensión en su pintura, en algún sentido es autodidacta, aunque tiene referencias de algunos pintores, evidentemente, como todos los artistas, pero se rebela con los estereotipos marcados por el arte, es imaginación pura.

Recuerdo que durante la grabación del programa Comando Actualidad de TVE sobre nuestra empresa Massumeh Cosmetics en la Embajada de Colombia en Madrid, el cuadro de Botero Según Vigee-Lebrun(2014), nos lleno de luz. Sentimos entusiasmo al verlo y después un gran deseo de hacernos fotos con ese cuadro.

Hoy tengo el placer de conversar con Lina Botero, actriz, productora cinematográfica, escritora, presentadora de televisión, periodista de arte, diseñadora de joyas y ahora se dedica en cuerpo y alma a conservar y promocionar el arte y la vida de su padre, el maestro Fernando Botero.

Enhorabuena por esta magnifica exposición. ¿Qué se siente al ser la hija de uno de los artistas de mas éxito y popularidad del siglo XX?

Siento una admiración profunda por mi padre como ser humano y como artista. Es un ejemplo permanente y un privilegio infinito.

España ha sido un país importante en el desarrollo artístico de tu padre, ¿verdad?

Mi padre llego a España por primera vez en 1952, con 20 años como estudiante de arte pobre. Aquí llego a pasar hambre, pero también aquí se produjo su primer contacto con el gran arte universal. Es además una fuente enorme de inspiración ya que uno de los temas mas recurrentes de su obra es el de la Corrida y el mundo taurino.

¿Es consciente del amor y la admiración que le tienen en todo el mundo?

Claro sí, y es una fuente de enorme orgullo para nosotros. Es un privilegio para un artista que su obra goce de ese reconocimiento a nivel mundial. Sus exposiciones despiertan el mismo entusiasmo en países tan culturalmente ajenos a los nuestros como la China, Corea del Sur y en Singapur que nuestros países occidentales.

Háblame del trabajo y esfuerzo que conlleva una exposición de esta magnitud ¿Os habeis encontrado con obstáculos debido al Covid?

Trabajamos muy duro hasta faltando un par de semanas para la inauguración de la exposición sin saber con certeza si a ultimo momento la exposición seria cancelada o no, por razones del Covid. Afortunadamente ese no fue el caso. Contamos con un equipo de gente maravilloso encabezado por Arthemisia el cual se mantuvo firme en su intención de inaugurar la muestra.

Según las palabras de tu padre,"Yo soy pintor de la vieja guardia. Amo la paleta, la pintura, los colores, los pinceles y el olor a trementina. Hago mis obras con mis propios manos. No saben los artistas de hoy lo que se pierden." Cuéntame tus recuerdos de infancia en el estudio de su padre en East Hampton y los secretos de pintura que compartía contigo.

Son recuerdos inolvidables. Mi padre compensaba su falta de dinero de ese entonces con una abundancia de imaginación, y el tiempo compartido con él fue siempre mágico. Tengo recuerdos fotográficos de su estudio en East Hampton donde tenia una pequeña casa de verano. Con 5 años me decía que quería compartir conmigo sus secretos de la pintura, y yo salía corriendo a cerrar las cortinas de los grandes ventanales para que el mundo no se fuera a enterar. Sus “secretos” no eran mas que la formula tradicional de pintar con tempera, pero yo me sentía la responsable de su tesoro mas preciado.

Tu padre tiene una biografía realmente fascinante. Es difícil elegir por dónde empezar. Es cosmopolita de alma y de nacionalidad. Vive entre París y Pietrasanta, Grecia y Monaco. ¿Dónde se siente más como en su casa?

Mi padre es feliz donde pueda trabajar. En cada una de sus casas tiene un estudio y lo primero que hace cuando llega es dejar las maletas y ponerse a trabajar para no interrumpir su flujo creativo. A pesar de que salió de Colombia hace 60 años, lleva a su país siempre en su corazón.

Tu padre tiene varios estudios. ¿Dónde pinta y donde produce sus esculturas?

Hasta unos pocos años mi padre viajaba muchísimo, y en cada lugar donde tiene casa y estudio se instalaba un mes a trabajar. Hoy en día pasa la gran mayoría de tiempo en Mónaco donde también tiene un estudio maravilloso que le obsequio el Príncipe Rainiero hace ya muchos años. Y también viaja mucho a Grecia donde tienen una casa por que su mujer, Sophia Vari es griega. Solo en Italia trabaja la escultura por que allí están las fundiciones de bronce y los artesanos que tallan el mármol.

Mi pintura refleja un mundo que conocí durante mi juventud. Es una especie de nostalgia y obsesión, que he convertido en el tema central de mi trabajo. Viví quince años en Nueva York y mucho tiempo en Europa, pero esto no ha cambiado nada de mi enfoque, naturaleza y espíritu latinoamericano. La comunión con mi país es total.” FB

Botero ama a su país. Incluso se le dio el título de “el más colombiano de los artistas colombianos”. Colombia le devuelve este amor y como resultado, el país se llena de calles y plazas con su nombre

También, es la persona que más ha devuelto a su país. Tu padre es una persona muy generosa y solidaria. En 2008 recibió el premio “Filántropo del año” por las donaciones que a lo largo de su vida ha realizado al pueblo de Colombia.

Ha donado más de 700 obras de arte a Colombia, Venezuela y Estados Unidos. Recientemente, fundó el premio anual “Fernando Botero” diseñado para apoyar y fomentar el arte en Colombia apoyado por un jurado internacional del más alto nivel.

Ha participado en numerosos proyectos filantrópicos, como es el caso de crear una de las residencias privadas para personas mayores más grandes de su país.

“En general, mi pintura trata temas amables, como ha sido el caso a lo largo de la historia del arte con Tiziano, Botticelli, Velázquez... Sin embargo, aunque prevalece la amabilidad y la belleza, no siempre mis obras muestran un aspecto optimista de la vida. He hecho una serie muy extensa inspirado en la violencia de Colombia, mi país, y otra mostrando la tortura en la cárcel de Abu Ghraib en el momento de la guerra en Irak”, cuenta tu padre a Cristina Carrillo de Albornoz.

“El arte no tiene poder para producir cambios sociales o políticos, pero sí tiene el poder de perpetuar en el tiempo la memoria de un episodio. El mundo recuerda el bombardeo de Guernica durante la guerra civil española porque Picasso lo pintó. Lo mismo sucedió con Goya y los fusilamientos del 2 de mayo. El arte sirve como testimonio que perdura en el tiempo y en la memoria colectiva.”

Aunque tu padre ha afirmado que “el arte debe ser un oasis, un lugar de refugio frente a la dureza de la vida”, su obra es en ocasiones muy comprometida políticamente. Sus obras han tenido una repercusión social a nivel mundial y son capaces de conmover a millones de personas. Nunca ha puesto en venta ninguno de los cuadros de estas series, porque según el maestro, “Uno no puede hacer un negocio basado en el dolor”.

Tu padre es un hombre muy solidario ¿Cómo ha influido tu padre en tu vida y que valores te ha inculcado?

Mi padre ha tenido la capacidad de tomar decisiones radicales en su vida, sin titubear, sin medir las consecuencias a nivel personal, con gran integridad, siempre con un norte claro, siempre de manera congruente. Es entregado y comprometido a todo nivel. Su inmensa generosidad es reflejo de ese compromiso. Su ejemplo es una lección de vida permanente.

En 1995 hubo un atentado en la Plaza de San Antonio en Medellín, en el cual colocaron una bomba a los pies de su escultura de bronce titulada Pájaro. Era un domingo y la plaza estaba llena de familias. En ese atentado murieron 26 jóvenes. Como homenaje a las victimas, tu padre donó la escultura La Paloma de la Paz y hoy en día ambas esculturas yacen la una al lado de la otra, como recuerdo permanente de los momentos trágicos y violentos que vivo el país. El 24 de octubre de este año 2020 se cumplen 75 años de la creación de la Organización de las Naciones Unidas, y el pasado 21 de septiembre era el Día Internacional de La Paz.,. En este marco de celebración, ¿cuáles serian tus mensajes para estas fechas tan señaladas?La paz es fundamental para el progreso y desarrollo de un país. Colombia ha sufrido muchísimo a raíz de esta guerra civil y ahora merece la paz. Debemos perdonar, y seguir para adelante. Es el futuro que merecen nuestros hijos.

En 2015, 150 obras de tu padre se exhibieron en el Museo Nacional de China, en Tiananmen Square de Beijing y en el Museo de Arte de China, en Shanghai. Con esto, Botero se convirtió en el primer artista vivo en exponer en el Museo Nacional de China, el segundo museo más visitado del mundo después del Louvre de Paris. Fuiste productora ejecutiva del documental Botero, dirigido por Don Millar. ¿Cómo fue la experiencia?

En el 2015, posterior a la exposición en China, nuestro amigo y director de cine canadiense Don Millar vino a México a proponernos que hiciéramos un documental sobre mi padre. Fue una oportunidad extraordinaria por que desde hace muchos años teníamos justamente esta inquietud. Trabajamos juntos a lo largo de dos años y medio y filmamos en 10 ciudades del mundo. Hoy en día el documental se ha presentado en mas de 30 festivales internacionales de China y se ha presentado hasta ahora a nivel nacional en salas de cine en Colombia, México, Los EE. UU., Italia, Francia, Bélgica y en los Países Bajos. Actualmente se presenta en Televisión Española.

En noviembre de 2017 se inauguro en el Hôtel de Caumont de Aix-en-Provence una exposición de gran importancia titulada Botero dialogue avec Picasso, creada por Cecilia Braschi, en la cual se establecen paralelos entre las obras de estos dos grandes maestros que coincidieron en varias de las temáticas que ocuparon su obra, entre ellas las corridas de toros, el circo, la naturaleza muerta, el desnudo y la violencia.

¿Qué es lo que más te impresionó de esta exposición?

Lo que más me impresionó de esa muestra fue justamente ver la obra de mi padre junto a la de ese gran maestro de todos los tiempos que es Picasso. Es considerado el genio absoluto del siglo XX, y ver como se establece un paralelo entre ambos artistas es extraordinario. Es un privilegio que se debe merecer, y la trayectoria artística de mi padre se lo ha permitido. Siempre admiró enormemente a Picasso, pero su obra no fue influenciada por el. Es fascinante como ambos artistas comparten pasiones e intereses que abordan de manera diferente.

Me gustaría mencionar un acto de generosidad sin precedentes por parte de tu padre. Hablo de las famosas donaciones de arte de Botero a su país

Entre 1990 y 2000 tu padre donó más de 300 obras, tanto propias como de la colección privada que reunió a lo largo de su vida de maestros europeos de los siglos XIX y XX, al Museo de Antioquia en Medellín, así como al Banco de la República y al Museo Botero en Bogotá, y 23 monumentales bronces para adornar la Plaza Botero de Medellín.

Gracias a el, por primera vez en la historia de Colombia, el pueblo colombiano tiene acceso gratuito a pinturas, esculturas y dibujos originales de artistas como Corot, Monet, Picasso, Renoir, Degas, Braque, Bonnard, Miró, Matisse, Bacon, Giacometti y Chagall entre muchos otros.

¿Qué significo para tu padre ese regalo que le hizo a Colombia?

La enorme donación que hizo mi padre en el año 2000 a dos museos en Colombia, en la cual regalo la totalidad de su colección de arte internacional la cual incluía obra impresionista entre ellos Corot, Monet y otros artistas como Picasso, Bacon, Beckman, Miro, Dalí, por citar tan solo algunos, junto con mas de 200 obras de su propia autoría y 23 esculturas monumentales se produjo justamente en uno de los peores momento de la historia reciente de nuestro país cuando atravesábamos la época de guerra contra el narcotráfico. El país se encontraba sumergido en una especie de túnel sin salida, y las noticias de todos los días incluían masacres, asesinatos, bombas y secuestros. La donación de mi padre se tradujo en un gesto de confianza en el país y en el futuro, y contribuyo enormemente para enaltecer el espíritu de todos los colombianos. Hoy tanto el Museo Botero de Bogotá como el Museo de Antioquia en Medellín se han convertido en dos de los lugares mas visitados del país. Y con frecuencia le escucho decir a mi papa que esa fue la decisión mas acertada que ha tomado en su vida.

Según tu hermano, Juan Carlos Botero, en su libro “The Art of Fernando Botero,” Botero es una de las personas más disciplinadas que puedas conocer. Trabaja todos los días de cada año. Para él, no hay días de descanso, ni festivos ni fines de semana. Pinta en Navidad, en su cumpleaños y en Año Nuevo. Se levanta temprano todas las mañanas y va a su estudio, trabajando sin pausa hasta las 8 todas las noches. No tiene asistentes, ni siquiera una secretaria o gerente. Todo lo que este maestro firma es de su propia mano."

“Sigo trabajando con el mismo entusiasmo, energía y capacidad que cuando tenía treinta años. Se ha atribuido a Tiziano la frase: “Uno comienza a saber pintar a los ochenta”. Leía en una revista científica un artículo sobre la longevidad de los artistas. Decía que el deseo de pintar y crear es lo que te mantiene vivo. Y así lo siento, como una pasión incombustible. Estoy deseando que amanezca rápido para volver a pintar. Pinto los siete días de la semana donde quiera que esté. La energía me llega cuando estoy pintando. Cada cuadro es una explosión de energía y entusiasmo. Todas las mañanas estoy deseando llegar a mi estudio; soy como un monje en retiro, llego por la mañana y me encierro a trabajar todo el día. Es un pequeño éxtasis en el que las horas pasan sin darme cuenta.” Cuenta Botero a Cristina Carrillo de Albornoz.

Tu padre es uno de los artistas vivos más queridos del mundo. Aquí tienes una pequeña muestra de la admiración que le tienen.

EL Excmo Don Franciasco de Borbon y Escasany, el Duque de Sevilla, Grande de España, recuerda: “Conocí a Botero, brevemente, en Miami donde, como presidente de Miami National Bank, patrociné, en 1981, la primera Exposición de Pintura Latinoamericana que se celebró en EE. UU.. Tengo que decir que me impresionó su obra. Como anécdota diré casi dos décadas después viajando extensivamente por África era raro el no encontrar copias de las cuadros de Botero, en casi todos los mercadillos locales, de todos los países que por trabajo tenía que visitar.”

El Excmo. Sr. Yuri Korchagin, el embajador de Rusia y su mujer Natalia, ambos grandes admiradores de tu padre le dedican estas palabras: “Sobre el gran pintor Fernando Botero, puedo decirte, que, desde nuestra misión en Colombia, ¡¡Botero es nuestro artista favorito!! Su pintura es extraordinaria, única, con mucho estilo propio, con mucho humor y amor a la gente. !!Lo adoro!! En Rusia, Botero es muy popular. La gente rusa lo admira y adora. El es un pintor muy auténtico y presenta muy bien el carácter del país, tradiciones y personalidad”

Según nuestros amigos en común El Excmo. Sr. Alberto Furmanski y su mujer Aida, los ex embajadores de Colombia en España: “Botero es el mejor Embajador que ha tenido Colombia.”

Para José Luis Martínez-Almeida, alcalde de Madrid, “Es un honor que Madrid haya sido la ciudad elegida por el artista Colombiano Fernando Botero para presentar su gran exposición antológica, Botero: 60 años de pintura, una ocasión única para conocer la trayectoria de un clásico del siglo XX, vista por él mismo, desde la perspectiva de la madurez.”

¿Cuales son tus próximos proyectos?

La exposición actual estará en Madrid hasta febrero del 2021, y algunos meses después se llevará a cabo una exposición importante en Mons, Bélgica. En el 2022 se organiza una exposición itinerante que viajara a tres grandes museos del Japón en Tokio, Nagoya y Osaka.

Muchas gracias, Lina. Me ha encantado entrevistarte. Que sigan vuestros merecidos éxitos.

La muestra abrirá sus puertas todos los días, de 10 a 20h, hasta el 7 de febrero de 2021, en CentroCentro.