A subasta el biquini que cambió la carrera de Sean Connery

Una casa de subastas ofrecerá el que probablemente sea el biquini más famoso de la historia, el usado por Ursula Andress en «007 contra el doctor No»

El bikini usado por Ursula Andress en «007 contra el doctor No», a subastaCourtesy Everett CollectionGTRES

La casualidad ha hecho que la muerte de Sean Connery coincida con el anuncio de uno de los objetos más icónicos de toda su filmografía, una pieza con la que se relaciona una de las películas más celebradas del actor recién desaparecido. El día 12 de noviembre, la casa de subastas Profiles in History de Los Ángeles ofrecerá, con un precio de salida de 300.000 dólares, el que probablemente sea el biquini más famoso de la historia, el usado por Ursula Andress en «007 contra el doctor No», la primera entrega de la serie dedicada a James Bond y que protagonizó Connery. La firma espera, sin embargo, llegar a la espectacular cifra de medio millón de dólares por la prenda.

La pieza fue, hasta 2001, propiedad de la propia Andress, quien entonces se vio obligada a desprenderse del vestuario usado como primera chica Bond, un diseño de la también actriz Tessa Prendergast para la cinta dirigida por Terence Young. En ese momento se vendió por 35.000 libras, un precio que se quedaba 5.000 por debajo de lo que quería la intérprete por el único ejemplar realizado por Prendergast para el filme y que está realizado en algodón marfil, además de tener un cinturón blanco. Es, nadie lo duda, una de las escenas más conocidas tanto de la historia del cine como de la serie Bond.

Aunque no es la única pieza vinculada con Connery que se ofrece en Profiles in History. De hecho, una de las más llamativas es el mítico autogiro que aparece en otra entrega de la saga 007, «Solo se vive dos veces». También se ofrece una réplica de la pistola Walther 5 que es la que el actor usó en «Nunca digas nunca jamás», su última interpretación del personaje que le dio la fama y que cuenta con un precio de salida de 8.000 dólares, aunque se espera poder llegar a los 12.000. Será el mejor postor quien tenga la última palabra y quien demuestre que el mito de Connery pervive más allá de su muerte, pero para eso haya que rascarse el bolsillo.