Miguel Campello: “Respirar aire puro debería ser lo normal”

El artista ha publicado “5”, un disco influido por la naturaleza con la identidad del mestizaje

Fue la voz y el alma de El Bicho, su compositor y cantante. Pero hace ya diez años y cuatro discos que Miguel Campello inició una carrera en solitario que sirve una nueva entrega con los rasgos de identidad de uno de los clásicos del mestizaje. Con su sello de identidad a caballo entre el flamenco, el rock y el pop, publica un trabajo, “5”, que toma a la naturaleza como referente. “No me gustan todas las canciones del mismo estilo, sino que sean como es la tierra, diferentes colores, ambientes y distinta humedad”, explica el músico sobre el trabajo, grabado en La Chatarrería Estudios, ese centro de operaciones en mitad de la montaña, a campo abierto y construido a base de placas solares, que también es su hogar

Pero algo debe unir a las canciones para poder formar parte de un disco. “Sí, las une la actitud y la raíz, la tierra, lo cotidiano, la normalidad, al menos la antigua”, ironiza. “Juntas forman como un barrio, que en cada puerta hay una familia y un ambiente, con sus cosas buenas y malas, con el niño problemático y el que ha estudiado. Y el disco se va poblando de todas esas personalidades que tenemos”. Entonces, teniendo en cuenta los colaboradores con los que cuenta para este nuevo trabajo, Soleá Morente es claramente la niña aplicada, mientras que Natos & Waor deben de ser los gamberros... “Pues no te creas, que parecen unos canallas pero luego te quedas flipado cuando los conoces. Las apariencias engañan. Ellos son dos chavales muy inteligentes y disciplinados. En este oficio, los que nos dedicamos a la música tenemos que aplicarnos, sin excepción. Para seguir funcionando en este negocio tienes que tener un poco esa seriedad. Hay que trabajar mucho para no tener que trabajar”, bromea.

“Por eso me gusta que las canciones sean a largo plazo, a fuego lento, darles una madurez. Yo me he criado entre frutales. Y sé que todo es más dulce cuando está en su momento de maduración”, cuenta Campello sobre su oficio. “Sé que me puedo poner pesado, pero pienso que la naturaleza está en todo, más que las matemáticas”. El artista, que vive en la provincia d Murcia, está preocupado por las agresiones al medio ambiente: “No hay que olvidarse de que la tierra no está para que la llenemos de asfalto. En cien años nos hemos cargado algo que llevaba millones de equilibrio. Deberíamos de mirarnos esa parte egoísta que tenemos y que nos influye para mal. Me parece que hemos perdido la raíz por culpa del asfalto. Es imposible plantar nada en el cemento, y en Madrid, Barcelona o Valencia, o la ciudad que sea, a veces es muy complicado encontrar un trocito de tierra, pisar el suelo de verdad. Lo que no debería ser normal es que ir a la montaña a respirar aire puro sea un privilegio. Eso debería ser lo normal”, explica. ¿Y qué piensa de la nueva normalidad? “Mi opinión cambia cada día. Tengo amigos de todo tipo y tenía tal mejunje de cosas en la cabeza que decidí apagar la tele y la radio y escucho podcasts. Es un momento jodido que hay que tomarse de la mejor manera posible para poder remontar. Estamos aprendiendo a vivir todos juntos, eso sí. Pero creo que si se ha jodido el puente hay que arreglarlo entre todos. Y luego ya veremos cuando crucemos el río. Pero todavía no sabemos”.