Héctor Alterio no tiene fecha de caducidad

El actor hispano-argentino regresa a sus 91 años con «Como hace 3.000 años»

Héctor Alterio, ayer, durante la prueba de sonido en el Infanta Isabel de MadridCipriano Pastrano DelgadoLa Raz—n

Hace ya mucho tiempo que Héctor Alterio pasea la palabra de León Felipe por España. Desde 2004, concretamente, cuando «éramos jóvenes», reconocía, ayer, el actor sobre el escenario del Teatro Infanta Isabel. A su lado, su infatigable Sancho de la guitarra, José Luis Merlín. Sobre estas tablas pasarán las tres próximas noches «haciendo que cada función sea un estreno porque el público tiene que sentir que lo hacemos por primera vez», añade.

Ambos reconocen que si al principio la propuesta contaba con textos de varios autores, «a medida que ha ido pasando el tiempo, la cosa se fue decantando por algo más fijo de León Felipe». De hecho, el único poema que no pertenece al zamorano, sino a Antonio Esteban Agüero, es el que da nombre al espectáculo, «Como hace 3.000 años». Pero el centro es el poeta español y «su manera de exponer los estados de ánimo y su talento, incluso sus contradicciones, que no afectan a sus creencia y amor por la libertad», añade Alterio. «Y por la justicia», puntualiza Merlín sobre este recital musico-poético que se adentra en la vida y pensamientos de León Felipe.

«Contradicciones también ha traído la pandemia», asegura el actor: «No contribuye a absolutamente nada en el espectáculo. No tengo la más mínima sensación de que pueda aportarnos nada. Porque estoy metido en un círculo en el que no sé qué puede ocurrir», explica a sus 91 años. Una edad a la que asegura que todo le cuesta más que antes, evidentemente, pero, «mientras pueda, lo seguiré haciendo, no tenemos fecha de caducidad», ríe con la complicidad de su amigo. Juntos, después de más de quince años girando, se entregan a los brazos del poeta, pero también a los de la «improvisación». Alterio no tiene un ritmo marcado para declamar, se deja llevar, y Merlín se va «adaptando» a esas palabras que se le quedaron marcadas al intérprete «cuando era un adolescente y que, sin embargo, olvidé hasta que no llegué a España muchos años después».

«Como hace 3.000 años» fue la culminación de un deseo personal del actor por reproducir una selección de textos que no tienen un denominador común, pero que, unidos sobre el escenario, resaltan «la manifestación de unos sentimientos compartidos» entre el autor y el propio Héctor Alterio, que no recita, dice, sino que «interpreta» sin tener en cuenta la métrica y la melodía, ni siquiera la esencia original. Manda el momento. Su momento.

Dónde: Teatro Infanta Isabel (Barquillo, 24. Madrid).
Cuándo: hoy, mañana y pasado.
Cuánto: desde 20 euros.