Lidia Falcón se queda sin espacio para disentir

La histórica feminista comparecerá ante la Fiscalía de delitos de odio

Lidia Falcón

El pasado 26 de octubre, con el voto en contra tan solo de PP y VOX, el Congreso de los diputados aprobó la iniciativa de Podemos por la que se establece una normativa para perseguir la propagación de mensajes de odio en el espacio digital y que permite tomar medidas para prevenirlos como la vigilancia y la eliminación inmediata. «Es básico en una democracia la libre circulación de las ideas o a lo que se vuelve es a sistemas dictatoriales», me dice Lidia Falcón que, precisamente, hace apenas una semana recibió una citación de la Fiscalía de delitos de odio de Madrid. «Desconozco el motivo –explica– porque no me lo han especificado. Tengo que ir el día 14 y puedo especular que tiene que ver con la denuncia presentada en julio por la Federación Plataforma Trans contra mí por la firma, como Presidenta del Partido Feminista de España y en representación de la Comisión Política, de un comunicado en el que nos posicionábamos en contra del proyecto de ley Trans». Texto que, con las posteriores acusaciones de transfobia, provocó la expulsión de IU del Partido Feminista en febrero.

Otros momentos oscuros

«Cada vez hay menos espacio para disentir». Cuenta que la última denuncia que tuvo por unas declaraciones fue en 1982, tras publicar un artículo sobre el intento de golpe de Estado del 81. «Eran otros tiempos, veníamos de momentos oscuros. El delito de odio es un delito político, que va directamente contra la libertad de expresión. Este delito se introduce en el Código Penal en el año 15 y la izquierda no ha hecho nada. No hay seguridad jurídica», declara. «Estamos muy decepcionadas», dice Falcón «de ver cómo se está comportando este gobierno que dicen que son de izquierdas. Esperábamos otro comportamiento de la alianza de estas fuerzas, tanto en esto como en otros temas, como la reforma laboral, la violencia contra la mujer, la igualdad... Están, en cambio, dedicando un esfuerzo y un tiempo increíble en cosas como si el género se puede convertir en una obligación legal y que un menor de edad se pueda autodeterminar».

Justamente este jueves fue publicada en el BOE la orden por la cual se establece como objetivo «luchar contra la desinformación» y la creación por parte del Ejecutivo de una comisión permanente con este fin. John Stuart Mill, en su libro «sobre la libertad», y en referencia a la libertad de pensamiento y discusión, decía «existe la más grande diferencia entre presumir que una opinión es verdadera porque oportunamente no ha sido refutada, y suponer que es verdadera a fin de no permitir su refutación. La libertad completa de contradecir y desaprobar una opinión es la condición misma que nos justifica cuando la suponemos verdadera a los fines de la acción; y por ningún otro procedimiento puede el hombre llegar a tener la seguridad racional de estar en lo cierto». «Recuerda a tiempos pasados bien penosos», sentencia.