Imagen facilitada por la Editorial Planeta del fundador de Amazon, Jeff BezosJohn Keatley / ReduxJohn Keatley / Redux

Jeff Bezos: el limpiaparabrisas y los fracasos que le convirtieron en el hombre más rico del mundo

Este jueves Planeta publica “Crea y divaga: vida y reflexiones de Jeff Bezos”, un libro en el que el CEO y fundador de Amazon desentraña las claves que le han llevado a lo más alto

Cuando tenía 10 años, Jeff Bezos aprovechaba cualquier oportunidad para hacer todo tipo de cálculos: respecto al consumo de gasolina o estadísticas sobre el gasto en comida. Esto, unido a la adoración que sentía hacia sus abuelos, le llevó a calcular cuánto tiempo de vida le quitaba a su abuela cada calada de un cigarro. “Hice una estimación del número de cigarrillos por día, el número de caladas por cigarrillo, etc. Cuando me pareció haber obtenido un número razonable, le toqué el hombro a mi abuela y proclamé con orgullo: '¡A dos minutos por calada, te has quitado nueve años de vida!". Esto, explica Bezos, no obtuvo la reacción de celebración por sus habilidades que él esperaba, sino que, ante el llanto de su abuela, el abuelo tuvo que darle una lección que le acompañaría de por vida: “Mi abuelo me miró y, tras unos segundos de silencio, amablemente y con calma, me dijo: ‘Jeff, un día entenderás que cuesta más ser amable que listo’".

Esta es una de las muchas virtudes y experiencias que han llevado a Jeff Bezos a ser el hombre más rico del mundo, según Forbes, así como fundador y CEO del gigante Amazon. Y todas ellas se recogen en “Crea y divaga: vida y reflexiones de Jeff Bezos”, libro que Planeta publica este jueves simultáneamente en 20 países y donde el empresario explica cómo ha llegado a lo más alto, cuáles son las claves y qué consejos son cruciales para no rendirse.

Una de estas reflexiones nace de la anécdota de sus abuelos: la gran baza de Bezos es la de haber sabido combinar humanidad y tecnología, aspectos que le han llevado a ser todo un genio en los negocios. Y así lo confirma Walter Isaacson, biógrafo de personajes como Benjamin Franklin, Ada Lovelace, Leonardo Da Vinci, Steve Jobs y Albert Einstein y que ahora se ha encargado de escribir el prólogo de “Crea y divaga” (Planeta).

Jeff Bezos, el fundador de Amazon / Efe

Escribe el autor y periodista que “lo que convierte a alguien en un verdadero innovador es su creatividad y su ingenio”. Por ello, no duda a la hora de asegurar que Bezos está a la altura de los mayores sabios de la historia. Asegura que el culpable de Amazon “nunca ha dejado de maravillarse como un niño y mantiene una curiosidad desbordante, juvenil y alegre por casi todo".

“Esta tríada -humanidades, tecnología y negocios- es lo que le convierte en uno de los innovadores más exitosos e influyentes de nuestra era. Igual que Steve Jobs, Bezos ha transformado múltiples sectores", asegura Isaacson. Esto, sumado a “su risa estruendosa” y su “personalidad enigmática”, hace que el escritor ponga la mano del fuego asegurando que la historia de Bezos es digna de descubrir. Tanto por sus vivencias, como por su capacidad de haber conquistado el mundo comercial a pasos agigantados.

24 horas al día, todo los días del año

“Somos las decisiones que tomamos”. Estas palabras no solo dan título a uno de los capítulos del libro -de 320 páginas en total-, sino que también son parte de una de las máximas de Bezos. Asegura el empresario que no todas las iniciativas tienen que estar directamente relacionadas con el éxito, sino que “lo bueno de hacer avanzar un proyecto es que te encuentras con problemas, fallos y cosas que no funcionan”.

He aquí una de las claves del éxito de Bezos: “Cada vez que sufres un contratiempo, te levantas y vuelves a intentarlo”, escribe, “en Amazon tenemos montones de ejemplos y casos en los que tuvimos que hacerlo. Hemos fracasado tantas veces... Y considero que Amazon es un lugar magnífico para fracasar. Se nos da bien, tenemos mucha práctica”.

Por tanto, con esta filosofía de que la creatividad, el ingenio y la curiosidad pueden llevar al fracaso y que no por ello se debe tirar la toalla, Bezos es ahora CEO de una empresa que vende 1.000 millones de artículos al año en el mundo. Una tienda abierta las 24 horas de todos los días del año que se basa en no tener prisas, pero sí en no perder tiempo a la hora de crear, producir e innovar.

Cuando se desconocía Internet

“Crea y divaga” (Planeta), que el jueves estará en todas las librerías a 19,90 euros, nos acerca a la figura, razonamientos, trayectoria y obra de Bezos a través de sus propias palabras: recoge cartas dirigidas a accionistas de Amazon, así como declaraciones, entrevistas o discursos. Se trata, pues, de una historia de éxito, de uno realmente extraordinario e histórico, contada por su protagonista y que hoy tenemos el lujo de tenerla al alcance de la mano. Pero... ¿cómo nació realmente Amazon?

Bezos abandonó D. E. Shaw, fondo de inversiones donde trabajaba, pera montar su propia empresa. “En 1994 poca gente había oído hablar de Internet. Era una cosa de físicos y científicos. Nosotros lo usábamos poco pero me di cuenta de que su crecimiento anual era del 2300%”, escribe el empresario. Entonces, se dio cuenta que “cualquier cosa que crezca a ese ritmo, por diminuta que sea, se convertirá en algo grande”.

Esta perspicacia, unida al amor que, como menciona su prologuista, sentía por la lectura, llevó a Bezos a escoger este sector para ponerlo en venta en una oferta universal. “Escogí los libros porque tienen una característica poco habitual, la categoría libros contiene más elementos que cualquier otra. Había más de tres millones disponibles y las librerías más grandes solo tenían 50.000 disponibles”.

Jeff BezosJAGADEESH NVEFE

Entre “abracadabra” y Amazon

Entonces, ¿por qué no crear un lugar con un catálogo de vértigo? En cuanto al nombre, también está ligado a su característica ambición. En primer lugar, se iba a llamar “Cadabra”. No obstante, cuando su abogado le llamó para constituir la sociedad en nombre de Bezos, ocurrió esto: “Me llamó y me dijo: ‘Necesito saber el nombre que quieres ponerle a la empresa para los papeles’. Yo le dije: ‘Cadabra, como abracadabra’. Y él respondió: ‘¿Cadáver?’”. Ahí fue cuando se dio cuenta de que “no iba a funcionar” y, por ello, tres meses después lo cambió. Bezos ha actuado, siempre, de manera determinante, sin duda y ante cualquier reacción.

Por tanto, explica en sus memorias que el nombre de Amazon “viene del río más grande del planeta (Amazonas), una referencia a la ‘oferta más grande de la Tierra’”. Una vez debutó con los libros, la empresa se extendió a la música o los vídeos. Entonces, le surgió otra brillante idea: “Mandé un correo electrónico a mil clientes escogidos al azar y les pregunté qué les gustaría que vendiéramos aparte de lo que ya vendíamos”. Y la respuesta fue “increíblemente variada”.

Explica Bezos que una de ellas fue “Ojalá vendierais escobillas limpiaparabrisas, porque me hacen mucha falta”. Y él pensó: “Entonces podemos vender cualquier cosa”. De ahí, que Amazon sea hoy una especie de cajón desastre organizado, donde hasta el más ínfimo detalle está a la venta: desde electrónica hasta juguetes, pasando por ropa, utensilios de cocina, agujas para tocadiscos o bombillas de todo tipo.

En definitiva, “Crea y divaga” expone, en palabras de Bezos, cómo el estadounidense y también propietario de “The Washington Post” lo ha tenido todo: valentía, cerebro, un mítico garaje, una convicción, pasión, obsesión y activismo. Una mirada especial hacia el cliente y hacia sus propios empleados que se resume en unas páginas que trasladan al lector cómo Bezos se ha convertido en el mayor emprendedor del mundo.

"Crea y Divaga. Vida y reflexiones de Jeff Bezos", de la editorial Planeta, se publicará simultáneamente en 20 países, el próximo 19 de noviembre John Keatley / ReduxJohn Keatley / Redux