Secundino Hernández en su estudio, en MadridAlejandro García

El Museo Meadows de Dallas incorpora dos obras del español Secundino Hernández

El artista contemporáneo madrileño se une a la colección de la principal institución de EE UU centrada en el estudio y presentación del arte de nuestro país

Si en algo somos expertos los españoles, es de no sacar partido de nuestro talento. Tenemos a muchos de los mejores artistas del mundo, como Pablo Picasso, Francisco de Goya o Joaquín Sorolla. No obstante, solemos quedarnos en la superficie y a veces no nos arriesgamos a indagar en otras figuras de nuestra pintura, sean de siglos anteriores o incluso actuales. Al menos, así lo ve Secundino Hernández (45 años): “Muchas veces en España no somos conscientes de la enorme riqueza de nuestro legado artístico”, confiesa al portal “Tendencias del arte”.

No obstante, a partir de su propia experiencia, asegura que “los grandes pintores españoles podían ser parte de la vida cotidiana de un chaval de barrio de 10 años, algo que en España es -o era, al menos- común, por el enorme impacto de la pintura en nuestro imaginario colectivo”. De esta manera, el artista venera y admira a quienes inspiraron su trabajo, hasta tal punto de ser considerado “el chico de oro del arte español actual”.

Hernández nació en 1975 en Madrid, donde vive y trabaja actualmente. Su pintura se ha presentado en numerosas exposiciones individuales, tanto nacionales como internacionales. Ahora, su obra da un salto más y cruza el Atlántico: el Museo Meadows de Dallas (EE UU) anuncia que ha adquirido dos pinturas recientes del artista contemporáneo.

La conexión entre el espacio y el artista no es nueva, sino que comenzó en febrero de 2018: cuando la dirección y los mecenas del museo visitaron el estudio del artista durante un viaje a la Feria ARCO en Madrid, organización que se ha asociado con el museo americano durante seis años.

En ese momento, los responsables del Meadows -principal institución de EE UU centrada en el estudio y presentación del arte en España- comenzaron a valorar la pintura de Hernández, programando una adquisición de dos obras: compraron “Sin título” (2019) y el artista donará “Orígenes secretos” (2020).

“Sin título” (2019) mide 286x400 cm y forma parte de la “serie monocromática” de Hernández. Fue realizada a partir de fragmentos de lienzo, a menudo desechados de otras obras, que se cosen y luego se lavan y se tiñen repetidamente. Todo ello, hasta crear una mezcla de líneas de bordes duros con color vibrantes.

"Sin título" (2019), obra de Secundino HernándezKevin Todora

Por su parte, “Orígenes secretos” (2020) forma parte de un género al que el artista describe como “pintura de paleta”. Se trata de una composición inspirada en la paleta de un pintor, superficie sobre la que los artistas suelen mezclar colores para aplicarlos a una pintura. Para ello, Hernández ha mezclado capas y esculpido el empaste grueso, hasta transformarlo en algo completamente original.

Para el artista, ambas obras se caracterizan por un gesto abstracto y tienen libertad formal, lo cual produce una fuerte sensación de movimiento y profundidad en el plano de la superficie. Además, asegura que para él sus “pinturas de paleta” son una especie de antítesis a sus obras “monocromáticas”, y utiliza una metáfora corporal: la primera es carne y la segunda es hueso.

"Orígenes secretos" (2020), obra de Secundino HernándezKevin Todora

“Durante mi viaje a Dallas a principios de este año, me impresionó no solo la hospitalidad de la comunidad del Meadows, sino también la auténtica pasión y dedicación al arte español entre los visitantes del museo y los estudiantes de Southern Methodist University (SMU)”, explica Hernández a través de un comunicado. Ante esto, asegura que “es un honor para mí estar junto a las obras maestras españolas que figuran en el museo”.

Por su parte, Mark A. Roglán, director de Linda P. y William A. Custard del Museo Meadows, asegura que “el cuadro ‘Sin título’ (2019) se sintió como en casa desde el momento en que se instaló en el museo”. “El diálogo que creó con otras obras de nuestra colección, así como el entusiasmo que transmitió entre nuestros visitantes, alentó su compra a medida que ampliamos nuestro compromiso de coleccionar arte español contemporáneo”.

De esta manera, el artista español ocupa “un lugar especial en la historia del Meadows”, asegura el director, aludiendo al creciente interés del espacio en coleccionar y exponer arte español contemporáneo en América. Una pintura que, de ser valorada al otro lado del Atlántico, debería tenerse aún más en cuenta dentro de nuestras fronteras.