“Chacal”, la pesadilla familiar de Franco

Todavía hay quien desconoce que el Caudillo tuvo un hermano pequeño al que, dicen, silenció por ser demasiado inquieto

Francisco Franco con su hermano Ramón, con motivo del vuelo del 'Plus Ultra'.pool (CUSTOM_CREDIT)Efe

Sobre el aviador Ramón Franco he podido comprobar que todavía hoy algunos ignoran que Francisco Franco Bahamonde tenía un hermano pequeño. Han oído hablar, eso, sí, de Nicolás, el primogénito, pero desconocen la existencia de Ramón. Igual que la de su hermana Pacita, fallecida con solo cuatro años, aunque en cierto modo es lógico que poco o más bien nada sepan de aquella pobre niña, víctima de la meningitis. En cambio, resulta increíble que ni la gloriosa gesta del «Plus Ultra», el hidroavión tripulado por Ramón Franco que atravesó el Atlántico sur desde Huelva hasta Buenos Aires, en 1926, sirviera al cabo del tiempo para mantener viva su memoria. La explicación más plausible es que durante los casi 40 años que su hermano ocupó el poder todo el mundo se cuidó de no pronunciar el nombre de Ramón, como si fuese el «hermano maldito» del Caudillo. Incluso su propia hermana Pilar admite en sus memorias: «La vida aventurera de Ramón se ha silenciado quizá demasiado. No niego la posibilidad de que mi hermano Francisco diera orden de no airear la azarosa vida de Ramón antes de la guerra».

Nacido en Ferrol el 2 de febrero de 1896, desde pequeño quiso ser aviador. Pero antes debió pasar por la Academia de Infantería de Toledo, donde culminó con más brillantez que Francisco sus tres años de estudios. Los datos hablan por sí solos: mientras Francisco obtuvo el número 251 de su XV Promoción, él se graduó en el puesto 37 de la suya, la XVIII. El 15 de abril de 1916, con veinte años, tuvo lugar su bautismo de fuego en la guerra de África. Aquel día se batió con honor a las órdenes del coronel Pedro Lozano González, con cuya columna ocupó las arriesgadas posiciones de Amersan y Asiles el Hach-el-Arbi. Llegó a convertirse así en un hombre temerario, más que valiente, al que con justicia sus camaradas de trinchera apodaban «Chacal».

Pero Ramón soñó desde el principio con ser aviador. El verdadero motor que convertía al hombre en héroe era su prodigiosa voluntad de triunfar, que le impulsaba a sobresalir en la vida para dominar o vencer a sus semejantes. Esa obsesión por el triunfo le compensaba de las frustraciones sufridas en su niñez, sintiéndose huérfano y abandonado por su padre, Nicolás Franco Salgado-Araujo, quien se fue a vivir a Madrid con otra mujer cuando él tenía once años. En la mojigata sociedad ferrolana de entonces, Ramón tuvo que soportar junto a su madre, Pilar Bahamonde, católica de misa diaria, las burlas y desdenes de vecinos y compañeros de colegio. Por si fuera poco, la inopinada muerte de su hermana Pacita constituyó para él un tremendo golpe del que nunca se repuso del todo. No en vano, ella era su hermana predilecta y la más parecida a él físicamente. Si algo le enseñó la vida desde entonces fue a desobedecer, forjando en él un espíritu indómito y pendenciero que jamás le hizo detenerse ante nada.

Un revés para su madre

Se negó a cumplir los anhelos de su madre, que rezaba a la Virgen de Chamorro para que su hijo pequeño fuese cura. Con los años, llegaría a ingresar incluso en la masonería, cultivando un anticlericalismo furibundo. Rechazó, desafiante, a la novia «buena y rica» que le habían preparado los suyos, desposándose al final con quien le dio la gana, aun a costa de ignorar el preceptivo permiso del rey de España como militar que era. Su intensa y breve vida (falleció con 42 años) se caracterizó por una continua lucha contra el poder establecido: durante la monarquía, llegó a ser el principal enemigo de Alfonso XIII, pese a que le había nombrado gentilhombre de su cámara.

Y luego, durante la Segunda República, acabó siendo despreciado por sus antiguos camaradas de revolución y combatiendo al lado de su hermano Francisco en la Guerra Civil, al frente de la Aviación nacional en Baleares. Atrás quedaba su papel protagonista en la sublevación de Cuatro Vientos, su pertenencia a la logia masónica Plus Ultra (curiosa coincidencia con el nombre del avión a bordo del cual conquistó la gloria), su pasado revolucionario junto a Blas Infante en Sevilla y su acta de diputado por la Esquerra Republicana de Catalunya. Entre los «delitos» de Ramón, el principal fue contraer matrimonio por la Iglesia con Carmen Díaz Guisasola, de la cual luego se divorció acogiéndose a la legislación de la República, para desposarse por lo civil con Engracia Moreno Casado, con la que tuvo una hija llamada Ángeles.

La leyenda

Mujeriego empedernido, aficionado a la bebida y en especial al juego, todo lo contrario que su hermano Francisco, el intrépido aviador Ramón Franco acabó prescindiendo de todos esos vicios para volcarse en el apacible hogar familiar que le brindaron desde el principio su segunda esposa Engracia y su única hija, Ángeles. Cuando parecía haber alcanzado la felicidad terrenal, sintiéndose querido por ambas y respetado, cuando no admirado por sus compañeros de armas, le sobrevino la muerte como a los grandes héroes que supieron desafiar siempre al peligro. El 28 de octubre de 1938, poco después de despegar con la misión de bombardear el puerto de Valencia, en plena Guerra Civil, su hidroavión cayó en picado al abismo. Su hermana Pilar habló después de sabotaje, de una supuesta bomba que estalló en el aire… Sea como fuere, su enigmática muerte dio entonces rienda suelta a la leyenda.

Fecha: 1926

Ni la gloriosa gesta del «Plus Ultra», el hidroavión tripulado por el aviador Ramón Franco que atravesó el Atlántico, sirvió para mantener del todo viva su memoria.

Lugar: Huelva

Pilar Franco dejó escrito: «No niego la posibilidad de que mi hermano Francisco diera orden de no airear la azarosa vida de Ramón antes de la guerra».

Anécdota:

Ramón participó en la sublevación de Cuatro Vientos, perteneció a la logia masónica Plus Ultra y obtuvo su acta de diputado por la Esquerra Republicana de Catalunya.