El morbo por la muerte de John Lennon tiene precio: dos millones de dólares

El disco original que el ex Beatle firmó a Mark David Chapman saldrá a subasta con un precio inicial de 400.000 dólares

Portada de "Double Fantasy", el disco de John Lennon y Yoko Ono que el asesinado firmó a Mark David Chapman
Portada de "Double Fantasy", el disco de John Lennon y Yoko Ono que el asesinado firmó a Mark David ChapmanLa Razón (Custom Credit)

El morbo se cotiza. Y si de por medio está un mito como John Lennon y un viscoso rastro de muerte, la suma alcanza ya una suma estratosférica. Concretamente un mínimo de 400.00 dólares. Es el precio de partida del disco “Double Fantasy” que Lennon le firmó a Mark David Chapman horas antes de que este le asesinara a bocajarro.

La copia sale a subasta con ese precio de partida, pero las estimaciones apuntan a un precio cercano a los dos millones de dólares. Porque la tendencia con todo lo que se vende sobre Lennon siempre cotiza al alza. Esta misma copia ya se ha ido revalorizando con el paso del tiempo: en 1999 se vendió por 525.000 dólares; en 2010, por 850.000; y en 2017, por 1,8 millones.

Efectivamente, es la copa legítima que Chapman llevaba bajo el brazo aquel 8 de diciembre de 1980. Era el disco que el músico había lanzado tres semanas antes, el de la preciosa foto en blanco y negro besándose con Yoko Ono. Un disco menor no por las canciones de Lennon, espléndidas casi todas, sino porque la mitad venían firmadas –y lo que es todavía peor, interpretadas- por la japonesa.

Pero eso es lo de menos. Lo de más es que Lennon se lo firmó a Champan antes de abandonar las puertas del edificio Dakota en Manhattan y dirigirse al Record Plant para grabar los que serían los últimos registros musicales de su vida. Chapman se quedó con la copia firmada esperando el regreso de aquel amor y odio que alimentaban su impulso homicida.

A su regreso a casa, ya de madrugada, Lennon recibió cinco disparos del asesino, quien previamente había dejado el disco en una gran maceta junto a la entrada del edificio. Lo recogió un empleado de la finca sin saber que aquello, 40 años después, valdría cerca de dos millones de dólares. La policía se lo quedó como prueba relacionada con el caso y al término del juicio se le devolvió con una nota de agradecimiento. Y comenzó a circular al ritmo de miles de dólares.

Chapman cumple cadena perpetua desde aquel crimen que el propio autor calificó recientemente como “un acto despreciable”, pero por el que se convirtió en uno de los asesinos más famosos de la historia. Mató a Lennon por ser éste tan famoso, pero junto a él comenzaría a compartir un buen porcentaje de esa popularidad.

Todo se junta: la tremenda popularidad de un ex Beatle tantos años después, la mitomanía alrededor de John Lennon que no cesa, la fascinación de este mundo –y en particular de Estados Unidos- por los asesinos dementes y sus móviles, el recuerdo de una tragedia, el morbo en color… Todo eso vale dinero. Concretamente una suma cercana a los dos millones de dólares.