Warner Bros indemniza a un valenciano con 25.000 euros por incluir su foto en “El contable” junto a una familia mafiosa

La productora alegó que la imagen se la facilitó el FBI, pues formó parte de una investigación en 2004 por estafa

Ben Affleck en "El contable"
Ben Affleck en "El contable"

En 2016 se estrenó en España “El contable”, película dirigida por Gavin O’Connor y protagonizada por Ben Affleck y Anna Kendrick. Sin ir más lejos, el pasado 28 de noviembre fue emitida en el “prime time” de Antena 3. Independientemente de su repercusión en taquilla y en crítica, sí hubo un hogar español en el que no gustó especialmente la cinta. Fue en Valencia, donde un ciudadano se percató de que se había utilizado su fotografía en el filme para asociarle a una familia mafiosa neoyorkina.

Según informa Europa Press, un juzgado de Primera Instancia de Valencia ha condenado a Warner Bros Entertainment España y a Warner Bros Pictures a indemnizar con 25.000 euros a dicho valenciano por incluir una fotografía suya en la película y asociarla con la mafia, estimando la vulnerabilidad de su derecho al honor y/o a la propia imagen.

De esta manera, el juez estima parcialmente la demanda formulada por el afectado, fijando dicha indemnización más los intereses legales correspondientes. Todo ello, por una imagen que no aparecía sola, sino junto a un grupo de fotografías de la familia Gambino. Es, precisamente, por la forma en que la imagen aparece en el filme -junto a una serie de sospechosos buscados por formar parte de una familia mafiosa-, por lo que el juez ha considerado que se vulnera el derecho al honor.

De hecho, desde el juzgado se ha advertido que no es lo mismo utilizar una imagen de manera positiva, que hacerlo de manera que el protagonista parezca un delincuente, como es el presente caso. Asimismo, pese a tratarse de una obra de ficción, el demandante no es un actor profesional, sino que es ajeno al mundo artístico y motivo por el que el uso de su imagen cobra aún más importancia.

El valenciano, empresario, alegó que con ello vio afectada su honorabilidad e imagen profesional, asegurando que en ningún momento aseguró el uso de ninguna fotografía para la película. La imagen en cuestión pertenece a una investigación realizada por una autoridad estadounidense, que tuvo lugar en 2004 como consecuencia de la imputación del demandante de un presunto delito de estafa informática.

Si bien la cinematográfica se opuso a dicha pretensión, argumentando que la imagen se la proporcionó el FBI, también alegó que carecía de relevancia en la película. No obstante, el ministerio fiscal sí vio vulnerado el derecho a la propia imagen.