Huesca y la modernidad

. La Razón

Ha llegado a mis manos, por la generosidad de Feliciano Llanas Vázquez, uno de sus hacedores, un precioso libro titulado «Ingenieros y fotógrafos. Huesca (1887-1910). Fondo fotográfico Severino Bello». Se trata de una edición primorosamente editada, muy cuidada hasta en sus pequeños detalles (excelente gramaje del papel y una reproducción fotográfica digna de encomio), que recoge el fondo fotográfico que el ingeniero Severino Bello fue recogiendo y guardando para la posteridad y que heredó su hijo Pepín Bello, escritor e intelectual español, que ganó en fama y conocimiento a su padre en las lides literarias, pero que mucho de lo bueno que acaudaló fueron genes transmitidos por su padre, un excelente profesional de la ingeniería pública, pionero en muchas de las iniciativas que cursó en su vida.

Pepín traspasó este valioso archivo a su amigo Feliciano, sabedor de que este ser humano excepcional, culto, divertido y gran comunicador, le daría una segunda vida. Quienes tenemos el inmenso placer de conocerlo y escuchar sus interesantes perlas radiofónicas, que se encuentran con facilidad en el canal youtube, nos hemos enfrascado en la lectura de su texto «La caja de Pepín» con el entusiasmo con que él lo ha escrito y hemos conocido que Aragón, tierra a la que tengo un especial cariño, da a España y al mundo un elenco de personalidades de primerísimo orden (también tengo el inmenso placer de conocer personalmente al turolense Javier Sierra, excelente escritor y mejor persona) que ha aportado innovaciones en muchos campos de la ciencia y del arte.

El libro cuenta, además, con un excelente y bien documentado trabajo de Laia Foix y Pep Parer sobre el fondo Severino Bello de fotografías de obras públicas de un personaje que se adelantó a su tiempo. En tiempos turbulentos, una bocanada de aire fresco.