Instrucciones para leer a James Joyce 80 años después

El gran autor irlandés quedará libre de derechos en España el año que viene

Una de las ilustraciones de Eduardo Arroyo para "Ulises"
Una de las ilustraciones de Eduardo Arroyo para "Ulises"©️Eduardo Arroyo. A+V Agencia Creadores Visuales, 2021

Probablemente sea James Joyce el autor que más fácilmente identificamos con la literatura irlandesa. Sin embargo, tal día como hoy de 1941, hace ahora 80 años, el autor de «Ulises» falleció muy lejos de su ciudad natal, de Dublín. Apátrida y exiliado, Joyce falleció en Zúrich tras haberse sometido a una operación de úlcera de duodeno perforada. Pese a que en un primer momento parecía que la intervención médica había salido bien, finalmente tuvo una recaída de la que no pudo recuperarse, según informó el hijo del escritor a los periodistas, presente en la habitación de hospital junto con su madre, Norah Joyce, en el momento del fallecimiento. La situación de su familia, especialmente los problemas mentales de su hija Lucia y el avance de la guerra en Europa habían agravado su estado. Sus restos fueron llevados al cementerio de Fluntern, en Zúrich, pese a que su esposa trataría inútilmente de repatriarlos. Desde entonces siguen en esa ciudad suiza donde existe una fundación que lleva su nombre.

El 80 aniversario de su muerte implica también que a partir del 1 de enero de 2022 su obra ya esté libre de derechos en España, como ya ocurre desde hace una década en los países anglosajones y los de América Latina. Puede que los muchos problemas que se han encontrado los editores de Joyce, especialmente por el férreo control llevado a cabo por su nieto Stephen Joyce, sirva para abrir puertas que hasta ahora han permanecido cerradas.

Joyce fascinó a los autores de la Generación del 27. Uno de ellos, Dámaso Alonso, fue el encargado de traducir «Reatrato del artista adolescente» en 1926, aunque la firmó con seudónimo por miedo a que su madre supiera que había hecho ese trabajo. Un año más tarde, Dalí le hablaba a Lorca en una postal de «Ulises».

Para el escritor y traductor Antonio Rivero Taravillo, buen conocedor de la obra del dublinés por excelencia, afirma en declaraciones a LA RAZÓN que «a Joyce se le ha prestado desde muy pronto atención en España, desde el foco que se puso pronto en Galicia por el celtismo patrocinado por Castelao y otros (aunque Cunqueiro quitaba importancia a la herencia celta en su tierra). Ello se materializó en la traducción de diez páginas de “Ulises” por Ramón Otero Pedrayo en la revista “Nós” en 1926. También de ese año fue la traducción que Dámaso Alonso hizo del “Retrato del artista adolescente”. Luego hay que destacar los estudios y traducciones de Francisco García Tortosa y compañeros y discípulos suyos». Rivero Taravillo recuerda que «Ulises» está traducido al «castellano, catalán, gallego y vascuence, todo un éxito. Se le ha leído bien, sí, en la medida en que puede leerse una obra tan compleja como “Ulises”, de la que hay varias traducciones al español, y, sobre todo, “Finnegans Wake”, muy poco leída por las exigencias que plantea y que entre nosotros solo se ha traducido parcialmente (excepción hecha de la reciente traducción argentina)».

Rivero Taravillo cree que ahora puede ser un buen momento para poder dar a conocer mejor sus textos, con nuevas traducciones , por ejemplo, la que preparó María Ángeles Conde de «Retrato del artista adolescente». La traducción de “Dublineses” que hizo Guillermo Cabrera Infante en 1972, tan cercano siempre al espíritu juguetón con el lenguaje que tenía Joyce, tiene americanismos o léxico cubano que a un español le chirrían. Con la liberación de derechos en 2012 en el resto del mundo se han multiplicado las ediciones dudosas disponibles en plataformas digitales. Todos los libros podrían ser vueltos a traducir en editoriales serias. También una edición completa de las cartas, que no existe», afirma el especialista.

Coincidiendo con la liberación de los derechos de James Joyce en España, el año que viene se conmemora el centenario de la primera edición de «Ulises». Será en 2022 cuando vea la luz una edición muy especial de las andanzas de Leopold Bloom de la mano de Galaxia Gutenberg, con ilustraciones de Eduardo Arroyo. El pintor estuvo trabajando en este proyecto hasta poco antes de su fallecimiento en 2018, una iniciativa que había encontrado en el pasado problemas por la oposición del nieto de Joyce a que el texto se acompañara de cualquier tipo de imagen, pese a que el propio escritor llegó a contar con Matisse como ilustrador. Son más de 160 originales por parte de Arroyo y que también aparecerá en la versión en inglés del texto, de la mano de Other Press. «Arroyo dedicó los últimos diez años de su vida a este trabajo. Estaba muy ilusionado en él y llegó a ver una de las primeras maquetas de la edición», explica Joan Tarrida, editor de Galaxia Gutenberg, a este diario.