Crítica de “The Assistant”: Sabes que estás sola ★★★☆☆

Julia Garner en un fotograma de "The Assistant"
Julia Garner en un fotograma de "The Assistant"Ty JohnsonFilmin

Dirección y guión: Kitty Green. Intérpretes: Julia Garner, Matthew MacFayden, Makenzie Leigh, Kristine Froseth. USA, 2019. Duración: 87 minutos. Drama. Filmin.

No hace falta que ocurran grandes tragedias en una oficina para que se respire un ambiente tóxico, opaco, perturbador. Tenemos suficiente con observar a una secretaria ordenando el despacho de su jefe como quien visita la escena de un crimen, recogiendo las pruebas de un delito innombrable, un pendiente en la moqueta. Hay bastante con atender a las miradas aislantes de los compañeros de trabajo, dos tipos con auriculares que tienen pinta de venderte al mejor postor en cuanto vayas al baño. La secretaria en cuestión, entre adormilada y anestesiada, ha decidido adquirir un tono maquinal en sus respuestas y una máscara inexpresiva en sus acciones. La única manera de sobrevivir en ese ecosistema asfixiante, que reproduce el precario, angustioso entorno laboral al que se enfrenta la preparadísima generación ‘millenial’ -y su hermana pequeña llamada Z: la última del alfabeto-, es la sumisión y el silencio, o lo que es lo mismo, comerse a duras penas una magdalena en una cafetería de franquicia después de una jornada de dieciséis horas de trabajo.

“The Assistant” interesa más como crónica de la intoxicación de un espacio profesional, convertido en cárcel de plástico, llamadas inoportunas y comidas preparadas, que como retrato oblicuo (o no tanto) del caso Harvey Weinstein. Es una buena idea que Kitty Green oculte al jefe de Jane (espléndidamente reprimida Julia Garner), lo relegue a una voz amenazante al otro lado del teléfono, lo represente como una presencia, que, incluso ausente, controla el ánimo de sus empleados. No hay, por supuesto, ninguna referencia explícita al excapo de Miramax, nunca se cita su nombre, aunque sus intercambios sexuales con mujeres que esperan de él una recompensa laboral ocupan un lugar central en el conflicto dramático de la película.

Tal vez la parte más débil de esta sea precisamente cuando ilustra las dificultades de alzar la voz contra los abusos de poder en una gran corporación, ergo el momento en que se explica por qué el movimiento MeToo tardó tanto en asomar el morro si el insostenible comportamiento de Weinstein era un secreto a voces, y era la punta del iceberg de un problema endémico en la industria del entretenimiento. El enfrentamiento de Jane con el jefe de recursos humanos de la empresa, que viene a ser el clímax dramático del filme y delata el gregarismo del patriarcado capitalista, es un David contra Goliat demasiado obvio, y carga las tintas sobre la presunta ingenuidad de una heroína que ha demostrado con creces que, por mucho que calle, es más lista que el hambre, y sabe que está sola, completamente sola, ante el peligro.

Lo mejor

La minuciosa, clínica descripción de un entorno laboral tóxico que todos podemos reconocer.

Lo peor

Es más interesante como denuncia de la precariedad y la explotación en el capitalismo neoliberal que como comentario sobre el caso Weinstein.