España frena la salida de un posible Caravaggio

El Ministerio de Cultura interviene para evitar la subasta por un precio irrisorio de una obra cuya autoría está en duda

"Ecce homo" retirado de la subasta de la Casa Ansorena de Madrid por intervención del Ministerio de Cultura
"Ecce homo" retirado de la subasta de la Casa Ansorena de Madrid por intervención del Ministerio de CulturaANSORENAANSORENA/EFE

La historia tiene mucho de novelesco. De repente, justo antes de ser puesta a subasta a partir de la módica cantidad de 1.500 euros, salta la liebre. Esa obra podría no ser de cualquier aficionado o imitador, podría ser de Ribera, dicen algunos. Otros, los más informados, apuntan a su maestro: ese «Ecce homo» bien puede tener el sello de Caravaggio. ¿Una pieza desconocida surge en 2021? El Ministerio de Cultura interviene rápidamente y frena la venta de la pieza, la declara inexportable.

El departamento de José Manuel Rodríguez Uribes podría haber evitado lo que tenía toda la apariencia de una hábil operación comercial para sacar la obra de España y obtener en una venta postrera una cantidad astronómica de dinero. A medida que se van conociendo detalles, la obra se va acercando a la mano de Caravaggio y también al fracaso de un montaje especulativo con la obra.

Las alarmas saltan cuando, de forma discreta pero con extraño entusiasmo, comienza el movimiento en torno al cuadro. Un anticuario español ofrece un millón de euros. Un consorcio de otros ingleses y holandeses y uno más de italianos muestran su interés. Las sirenas se encienden cuando se presenta en Madrid para analizar la pieza una de las mayores expertas en el maestro italiano. Se descubre que María Cristina Terzaghi ha sido enviada por los anticuarios Robilant-Voena y Moretti para estudiar la pieza en la casa de subastas Ansorena y se filtra que su ojo clínico confirma la autoría.

El otro que sí salió

En ese momento,el Ministerio de Cultura interviene y frena la venta; incluso solicita a Madrid que la declare como Bien de Interés Cultural para poner más freno a cualquier movimiento. Ahora, según explican desde el propio sector, una vez que la junta de calificación y exportación niega su venta y lo declara inexportable, la sala de subastas tiene la obligación de revelar el propietario de la obra al Ministerio. En ese momento, Cultura podría negociar una compra o un acuerdo para que se investigue en el Museo del Prado y confirmar su autoría. Rodríguez Uribes no fue específico ayer con los siguientes pasos a tomar, pero sí aseguró que irán en la línea de determinar la autoría del lienzo en primer lugar, pero ya dando por sentado que «es valioso». Uribes recordó el precedente de los años 70, cuando, por la inacción de las autoridades, otro Caravaggio que estaba en España «terminó en Cleveland (EEUU)».

Porque el otro asunto novelesco de esta historia es la procedencia del cuadro, que llega a Ansorena por una herencia de alguien cuyo padre era coleccionista y comprador en los 70. Una figura misteriosa, de nuevo. Sin embargo, según los expertos, la obra habría entrado en España mucho tiempo antes, adquirida por el conde Castrillo, Virrey de Nápoles, al propio Caravaggio.

Según está perfectamente registrado, García de Avellaneda y Haro compró varias piezas al maestro italiano, entre ellas, el «Salomé con la cabeza del Bautista» que se conserva en el Palacio Real, y un «Ecce Homo» de dimensiones y características similares al de Ansorena. Nada se sabe de cómo pasó de ser propiedad real a un particular, no hay documentación alguna de haberse expuesto, subastado o vendido. Parece así descartarse también la supuesta autoría de Ribera, como en un principio se pensaba, aunque quizá sí pudiera tener su mano detrás, ya que el pintor español fue discípulo de Caravaggio, pero, en todo caso, la pieza únicamente podría ser del taller del maestro.