Plácido Domingo vuelve al Bolshói con “Don Carlo”

El tenor interpretará a Rodrigo en la célebre obra de Giuseppe Verdi

FILE PHOTO: Opera singer Domingo performs during a dress rehearsal the day before the traditional Opera Ball in Vienna
Plácido Domingo, actuando en Viena en 2016Heinz-Peter BaderReuters

El Teatro Bolshói de Moscú es uno de los espacios que priman el talento al escándalo. Y lo han venido demostrando estos últimos meses teniendo a Plácido Domingo como un principal huésped. El tenor español, que debutó en el espacio ruso el pasado octubre, en plena pandemia y con la ópera “Manon Lescaut”, así como también dirigió en febrero “La bohème”. Ahora, Domingo retoma su papel como tenor y dará vida a Rodrigo en la ópera “Don Carlo”, de Giuseppe Verdi.

“Estas representaciones de la ópera ‘Don Carlo’, de Giuseppe Verdi, serán una especie de debut del legendario Plácido Domingo, que participará por primera vez en una puesta en escena del Teatro Bolshói”, afirmó su director, Vladímir Urin, citado por el portal Teatral-Online. La ópera se presentó ayer en el Bolshói, y Domingo cantará hoy, el jueves y el domingo.

El tenor español compartirá escenario con un elenco de lujo, que incluye al bajo italiano Ferruccio Furlanetto (Felipe II), al tenor azerbaiyano Yusif Eivázov (Don Carlos), a las sopranos Anna Netrebko e Hibla Gerzamava (en el papel de Isabel de Valois) y a la mezzo-soprano Agunda Kuláyeva (princesa de Éboli), entre otros. Por su parte, la orquesta del Bolshói contará con la dirección del maestro italiano Paolo Carignani.

El estreno “estará marcado por varios debuts emocionantes”, especifican desde la web oficial del teatro. “Por primera vez, el legendario Plácido Domingo aparecerá en una producción del Bolshói. El cantante llegó por primera vez a nuestro escenario en 1974 durante la gira de La Scala, interpretando a Cavaradossi en “Tosca”, de Puccini”, explican. Asimismo, si bien estos últimos meses ha participado en dos obras, ha sido como director, no en el papel de tenor.

El escenario recreará “el lúgubre esplendor de la corte española del siglo XVI”, explica el teatro, a través de “ropas maravillosas que se acercan mucho a los trajes reales de la época y que glorifican la aspiración infinita del hombre a la libertad”.