“Retratos en 3D” de los intelectuales españoles del siglo XX

El libro “Retratos a medida” rescata entrevistas desde 1907 hasta 1958 de literatos, actrices, historiadores y científicos

Pío Baroja, en la foto escribiendo en su casa, revela sus anécdotas con Valle-Inclán en una de las dos entrevistas que reúne este volumen
Pío Baroja, en la foto escribiendo en su casa, revela sus anécdotas con Valle-Inclán en una de las dos entrevistas que reúne este volumen

No es solo un libro de entrevistas. También es una antología de los pensadores, artistas, escritores y actrices que marcaron el paso durante la primera mitad del siglo XX en España. Por estas páginas circulan los nombres de Pío Baroja, Juan Ramón Jiménez, Margarita Xirgu, Azorín, Picasso, Gómez de la Serna, Gregorio Marañón, Zuloaga o Camilo José Cela. No estarán todos, pero hay muchos y, desde luego, los más relevantes. Unas personalidades de las artes y las letras que están glosadas por entrevistadores con fuste, por periodistas que extraen del encuentro acordado o improvisado el retrato exacto y certero de unos hombres multifacéticos, ricos en planos y aristas.

Detrás de estas semblanzas rápidas están los nombres de, por ejemplo, José María Salaverría, Andrés Muñoz o de Juan José de Soiza Reilly, unos verdaderos esgrimistas de ese cuerpo a cuerpo que conlleva el género; unos hombres que alcanzaron el difícil equilibrio entre la literatura y la prosa de los diarios. «Son unas semblanzas multidimensionales y multisensoriales. Con relieve. Tienen este detenimiento justo que permite acceder a los gestos, las posturas, las manías, el espacio físico en que tiene lugar el encuentro y el hábitat natural en el que se mueve el personaje», asegura Beatriz Ledesma, la encargada de este volumen y de firmar su lúcido prólogo. Para ella «es una suerte de radiografía profunda, que resalta lo que se escapa a simple vista. Esto hace que los entrevistados nunca antes hayan sido vistos de esta manera. Pero eso se ha podido hacer debido al trabajo previo que desarrollaron los entrevistadores». De hecho, algunas de ellas pueden escucharse, gracias a un servicio de podcast que se puede encontrar aquí.

Lo que Beatriz Ledesma ha conseguido es reunir setenta entrevistas a cincuenta y siete grandes figuras realizadas por dieciocho reporteros. Todas eran inéditas en España porque se publicaron en Argentina entre 1907 y 1958. Unas páginas únicas que nos permiten redescubrir a personalidades de la talla de Benito Pérez Galdós, Cossío, Miguel de Unamuno o María Guerrero. «Vamos a ver luces nuevas sobre ellos, recovecos que no habíamos imaginado y perfiles insospechados; revelaciones de la propia boca de los protagonistas. Cela nos comentará sus facetas ocultas de pintor y novillero, y otros nos confiesan secretos de su vida íntima y sentimental. Nos descubren aficiones e impresiones de los que se tenía constancia», asegura Ledesma.

Grandezas y miserias

La obra está hecha dejando de lado las inclinaciones ideológicas. Aquí hay monárquicos y republicanos, los que simpatizaron con el socialismo y con el falangismo, los que se pusieron del lado nacional y los que estuvieron en el republicano, los que se declaraban católicos y los que manifestaban su anticlericalismo abiertamente, como el controvertido Pío Baroja, que aporta detalles enjundiosos y divertidos de su encuentro con Valle-Inclán. Para Beatriz Ledesma son casi «retratos en 3D» que «desvelan las grandezas, virtudes, defectos y sombras de los personajes. Nos presentan su cara más sugestiva. Vamos a adentrarnos en historias auténticas a través de diálogos íntimos. Esta antología puede ser leída como una obra literaria original, creativa, con una enorme delectación estética. La entrevista es también un género interpretativo, un género ameno. Veremos que el modo de abordarlos por los periodistas es muy literario. No hay que perder de vista que es ante todo, también, un ejercicio estético. Y además están salpicadas por los valores y la identidad de estos hombres».

Para la Ledesma este libro es una especie de «antología mágica del pensamiento» de estos intelectuales. Leer estas entrevistas supone abordar desde una perspectiva inédita las «ideas, pasiones y reflexiones» de las figuras españolas más destacadas de esa época. «Es un rescate del sentir español», afirma. Y recuerda que «son conversaciones con unos clásicos que son intemporales. Incitan al lector a reflexionar y cuestionarse convicciones. No son meros monólogos». Pero también resaltó el papel que jugaron los periodistas hasta los detalles más insignificantes: «En muchos aspectos, entrevistador y entrevistado están a la par. Se da un verdadero intercambio. Estas conversaciones es un duelo de inteligencia y sensibilidades».