Vítores y aplausos para recibir a Plácido Domingo en su regreso a Madrid

La actuación en el Auditorio Nacional rompe el silencio del tenor sobre los escenarios nacionales, que no le escuchaban desde 2019, antes de todas las acusaciones

Vuelta del tenor Plácido Domingo a España, al Auditorio Nacional de Madrid
Vuelta del tenor Plácido Domingo a España, al Auditorio Nacional de MadridEkaitz FilarmendiEkaitz Filarmendi/EFE

«No quiero cantar ni un día más del que debo, pero tampoco ni un día menos del que puedo», dijo Plácido Domingo en 2009 durante una entrevista a una televisión alemana. Y, de momento, con 80 años, puede y debe hacerlo. Se lo debe a su público, a su país, que tantos meses ha estado esperando que su voz volviera a eclipsar cada escenario. Pero, sobre todo, nosotros le debemos a él ese aplauso de acogida, compatriota y de admiración que, desde 2019, no le ofrecemos.

La última vez que cantó en un escenario español fue en diciembre de dicho año, en el Palau de les Arts de Valencia, donde interpretó al rey de la ópera de Verdi «Nabucco». Desde entonces, y tras unas acusaciones contra él que no se han probado, ha costado tiempo y trabajo conseguir que Domingo volviera a deleitarnos. Por fin, Domingo cantó para nosotros. Y, por fin, nosotros le aplaudimos.

El Auditorio Nacional de Madrid ha acogido el regreso del divo a España, en un concierto benéfico enmarcado en el plan Cruz Roja Responde, inciativa que nació hace más de un año para reducir el impacto de la pandemia en toda la población, especialmente en los grupos más vulnerables. Así, y junto con el que realizará el 18 de agosto en el Starlite de Marbella –donde será invitado de honor–, este ha sido el primer evento del genio en nuestros escenarios, y la acogida no pudo ser mayor: se vendieron 1.620 entradas, habiendo en la sala del concierto 2.338 localidades y teniendo en cuenta las respectivas medidas de seguridad. Es decir, el evento pudo colgar el cartel de «sold out» con el aforo máximo consentido.

Una hora antes del concierto, la puerta del Auditorio Nacional ya contaba con una larga cola de espectadores, así como de algún despistado en busca de entradas a última hora. «La voz de ese hombre es espectacular», rumoreaban, siendo notoria la emoción por el regreso del tenor. «Vengo mucho al Auditorio y, cuando vi que cantaba Plácido, compré la entrada», especificó otra señora que, a diferencia de su amiga, «sí he tenido la suerte de verlo alguna otra vez». No había, por tanto, más que ganas de que arrancara un concierto que, además, contó con la presencia de Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, quien también se llevó un caluroso aplauso del público en su entrada a la Sala.

Comenzó el concierto con un preludio de «Carmen», ópera de Georges Bizet, y, en seguida, Domingo entró en el escenario para cantar un aria del acto III de «Andrea Chénier», en el papel de Carlo Gérard. Aplausos en la Sala Sinfónica que duraron varios minutos ininterrumpidos. Todo el Auditorio en pie para alabar a un tenor que ha mostrado la respiración entrecortada de emoción, las manos en el pecho en señal de gratitud y hasta suspiros.

«Será una gran emoción cantarle a mi gente», anticipaba el tenor el pasado 10 de mayo, cuando se hizo pública la noticia de su regreso. Y así lo ha vuelto a expresar en el Auditorio, donde numerosos asistentes con mascarilla han dado fe de cómo Domingo, tras «Andrea Chénier», interpretaba una pieza en el papel del Giorgio Germont de «La Traviata», junto a la soprano María José Siri como Violetta Valery; y también como Simon Boccanegra en un dúo con el bajo Nicholas Brownlee. Por último, cierre de la gala, con Virginia Tola, dando vida a Giuseppini y La Antonelli, respectivamente, personajes de «El dúo de la Africana», de Manuel Fernández Caballero.

Verdi, por tanto y como siempre, un imprescindible de Domingo. Durante estos últimos meses ausente de nuestros escenarios, el tenor arrasó en el Teatro Bolshói de Moscú al actuar de nuevo en «La Traviata», o dando vida al Marqués de Posa de «Don Carlo». Y hoy lo ha hecho de nuevo en un concierto que, dirigido por Josep Caballé Domenech y junto a la Orquesta Clásica Santa Cecilia, ha contado también con otros grandes artistas: Ainhoa Arteta, el tenor Jorge de León, las soprano Virginia Tola y Marina Monzó, el guitarrista clásico Pablo Sainz Villegas y la bailaora Lucero Tena.