Diez obras para no perderse en Arco 2021

Itinerario por la feria en el que lo íntimo, lo político, lo invisible y lo monumental interaccionan para generar una alternativa a esta “oceanografía del tedio”

Arco se ha enfrentado a su edición más atípica por la pandemia
Arco se ha enfrentado a su edición más atípica por la pandemiaLUCA PIERGIOVANNIEFE

Contemplado en un plano general, el paisaje de este Arco 2021 es mortecino y uniforme. Todo parece estar cortado por el patrón del decorativismo manufacturado y la sorpresa domesticada. Incluso en esta edición más adelgazada, en la que participan 100 galerías menos y los pabellones 7 y 9 respiran mejor, el macroparadigma imperante apenas si deja apreciar los pequeños detalles, esas grietas que se abren en el compacto muro del gusto establecido y permiten ver sutilezas que suavizan el rigor de un recorrido decepcionante. A continuación, se proponen diez obras que trazan un itinerario por la feria en el que lo íntimo, lo político, lo invisible y lo monumental interaccionan para generar una alternativa a esta “oceanografía del tedio”.

“Fleurs du Mal (droop)”, 2019, de Monica Bonvicini. Galerie Peter Kilchmann: Brillante e irónica interpretación del “Botellero”, de Duchamp, del que cuelgan formas fálicas de cristal. Duchamp afirmó que la ausencia de las botellas húmedas -elemento femenino- en su readymade, convertía a éste en un emblema del onanismo masculino. De ahí que esta pieza de Bonvicini deba ser contemplada como la “versión original” y completada de la obra de Duchamp.

“Fleurs du Mal (droop)”, 2019, de Monica Bonvicini FOTO: Cristina Bejarano La Razón

“Women at Work”, 2001, de Maja Bajevic. Galerie Peter Kilchmann: En esta video-instalación-performance, la artista bosnio-herzegovina Maja Bajevic construye una fascinante metáfora sobre la desintegración de Yugoslavia. Varias mujeres lavan, en unos baños públicos, unas telas en las que se han inscrito frases del dictador Tito. Durante cinco días, las telas son lavadas una y otra vez hasta que el mensaje del dirigente -como sucedió con Yugoslavia- se deshace.

“Women at Work”, 2001, de Maja Bajevic FOTO: Cristina Bejarano La Razón

“Taller de costura”, 2021, de Beth Moyses. Galería Fernando Pradilla: La pieza central de esta instalación es una máquina de coser de la que cuelgan gasas médicas. En 2018, la artista organizó una acción en la que invitó al público a bordar sobre estas gasas el nombre de mujeres asesinadas por violencia de género. Como la propia artista afirma, se trata de un proyecto artístico que pretende “reparar, transformar y sanar”.

“Taller de costura”, 2021, de Beth Moyses FOTO: Chema Moya EFE

“Campo”, 1976, de Regina Silveira. Galeria Luciana Brito: Encuadrada dentro de la sección “Remitente”, dedicada a la creación artística latinoameriacana, este video de la brasileña Regina Silveira resulta un magnífico exponente de su interés por los juegos perceptivos. Sobre un fondo neutro, la mano de la autora se mueve y realiza el gesto de dibujar algo. Sin embargo, ninguna imagen aparece; su gesto creador no deja huella, no alumbra nada.

“Campo”, 1976, de Regina Silveira FOTO: Cristina Bejarano La Razón

“Escrituras en el cielo”, 1982, de Raúl Zurita. Aninart Galería: Poeta, artista visual, performer, activista… Raúl Zurita lo es todo en la cultura y el arte chilenos. En esta ocasión -y con clara referencias a Yves Klein, el Fluxus y el activismo artístico chileno-, Zurita utiliza el “monocromo” del cielo azul para escribir versos. Se trata de un acto de apropiación de lo infinito, y, al mismo tiempo, un gesto de universalización de la poesía.

“Escrituras en el cielo”, 1982, de Raúl Zurita FOTO: Cristina Bejarano La Razón

“Untitled (The Chance)”, 2020, de María Tinaut. Galería Rosa Santos: La vallisoletana María Tinaut presenta, en esta edición de Arco, este esmalte sobre tela en el que deconstruye el concepto de simetría: un lienzo dividido verticalmente en dos mitades exactas, y con dos frases en ingles casi similares: “No hay posibilidad de amar con/sin la amenaza de la pérdida”. El abismo que existe entre “with” (con) y “without” (sin) genera la incertidumbre en la que el amor se hace real.

“Untitled (The Chance)”, 2020, de María Tinaut FOTO: Cristina Bejarano La Razón

“Interiors”, 2021, de Isidro Blasco. Galería Ponce + Robles: Blasco ha “construido” una monumental estructura de cartón y de madera derruida, en un equilibrio precario que transmite al espectador la amenaza de un inminente colapso. Con el advenimiento de la pandemia, aquello que considerábamos “seguro” ha perdido su capacidad para servir como fundamento de certezas, y se ha transformado en una estructura mental resquebrajada, vulnerable, a punto de despedazarse.

“Interiors”, 2021, de Isidro Blasco FOTO: Cristina Bejarano La Razón

“La espalda”, 2020, de Antonio Montalvo. Galería Espacio Mínimo: Con la referencia lejana de Ingres, Antonio Montalvo realiza un fascinante ejercicio de intimidad pictórica. Cada cuerpo requiere de su propia e irrepetible distancia para ser representado. Por medio de un delicado juego de veladuras, Montalvo convierte el añadido de capas pictóricas en una resta, reduciendo la misma realidad de la pintura a un estado de práctica desmaterialización. Montalvo “despinta” los cuerpos para tornarlos más reales.

“La espalda”, 2020, de Antonio Montalvo FOTO: Cristina Bejarano La Razón

“Roll”, 2021, de Nacho Martín Silva. Galería Max Estrella: Dándole una vuelta más de tuerca a la fragmentación de la superficie pictórica que David Salle convirtiera en su seña de identidad, Martín Silva nos asoma al abismo del final del cuadro como espacio en el que la realidad se ordena y adquiere un sentido unívoco. ¿La realidad está ya rota, hecha jirones, o es el individuo el que la fractura en el mismo acto de mirar?

“Roll”, 2021, de Nacho Martín Silva FOTO: Cristina Bejarano La Razón

“Intento del jueves (Narciso)”, 2010, de Óscar Muñoz. Galería Mor Charpentier: Esta pequeña videoinstalación monocanal de colombiano Óscar Muñoz reproduce el proceso por el que el artista “imprimió” una imagen en la superficie de un tanque de agua, utilizando para ello polvo de carbón. Poco a poco, las partículas comienzan a sumergirse y, en el fondo, generan una segunda imagen.

“Intento del jueves (Narciso)”, 2010, de Óscar Muñoz FOTO: Cristina Bejarano La Razón