Sección patrocinada por
Historia

Arquitectura

El convento de San Esteban, de techo de Colón y templo de Unamuno a sede de la Conferencia de presidentes

El monumento dominico, uno de los más icónicos de Salamanca, acogerá mañana el encuentro entre el Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y los líderes regionales

Convento de San Esteban, en Salamanca
Convento de San Esteban, en Salamanca archivo

Mañana tendrá lugar, bajo convocatoria del Gobierno a través de un escueto documento que recoge el orden del día, la XIV Conferencia de Presidentes, habiéndose celebrado la última cuando España se encontraba en el pico de la segunda ola de la pandemia. Esta vez, algunos dirigentes autonómicos tildan de esta reunión como “una tomadura de pelo”, ante la improvisación de su convocatoria y la falta de seguimiento del reglamento. Sea como fuere, el encuentro tendrá lugar en Salamanca, en uno de los enclaves más emblemáticos del arte cristiano y más icónicos de nuestro patrimonio: en el convento de San Esteban.

Ubicado en la plaza salmantina del Concilio de Trento, es un convento dominico cuya construcción data de entre 1524 y 1610. Se levantó en el mismo solar que, ente 1255 y 1256, se instaló la iglesia parroquial de San Esteban, destruida para construir el actual bajo iniciativa del cardenal fray Juan Álvarez de Toledo. Siendo la planta y el diseño de Juan de Álava, es uno de los grandes monumentos de Salamanca y un icono de la arquitectura: es una mezcla de piedra arenisca de Villamayor, con estilos artísticos que van del gótico hasta el barroco.

El Convento, con su portada plateresca, su pórtico con arcos de medio punto y su clara influencia renacentista, tiene dos iglesias abiertas al culto: la de San Esteban y la capilla de Sotomayor. Ha sido enclave fundamental para estudios teológicos, así como ha acogido a grandes figuras de la historia. Por ejemplo, y según dice la tradición, Cristóbal Colón se alojó en este lugar -en concreto, en la anterior iglesia a la que edificó fray Juan Álvarez de Toledo-, cuando fue a Salamanca para defender la posibilidad de llegar a las Indias navegando hacia Occidente.

Fue en este monumento donde Colón dio con la fórmula para llevar a cabo su hazaña: “Todo el tiempo que se detenía Colón en Salamanca, el convento de San Esteban le daba aposento y comida y le hacía el gasto de sus jornadas”, escribió fray Antonio Remesal, eclesiástico e historiador que ingresó en 1593 en el convento. Si bien el explorador llegó a dicha ciudad en 1486 en búsqueda de apoyos, su influencia en San Esteban fue tal que aún hoy figura un salón con su nombre en el monumento: “Salón Colón”.

Fachada del convento de San Esteban, en Salamanca
Fachada del convento de San Esteban, en Salamanca archivo

Asimismo, durante la Contrarreforma, el convento de San Esteban fue un centro clave para forjar a los padres dominicos que fundaron la Escuela de Salamanca: desde el fraile dominico español, escritor y catedrático Francisco de Vitoria, hasta Santa Teresa de Jesús y San Ignacio de Loyola. Así como este enclave también fue imprescindible para Miguel de Unamuno: el autor frecuentaba el convento y recorría la clausura con los frailes, a quienes conocía bien y con quienes discutía sobre temas divinos y humanos. De esta forma, si Teresa de Jesús y Cristóbal Colón encontraron allí su confesor, Unamuno también el suyo, hallando la paz que necesitaba al morir uno de sus hijos.

Por tanto, en el convento de San Esteban se han llevado a cabo una serie de históricos acontecimientos que llegan hasta hoy, siendo actualmente un Convento dedicado a múltiples áreas: además del edificio monumental, incluye la Pontificia Facultad de Teología que lleva el nombre de San Estaban, así como un hotel de cinco estrellas. Ahora, tacha de su lista ser la sede de la Conferencia de Presidentes Autonómicos, órgano de coordinación entre el Estado, presidido por Pedro Sánchez, y las Comunidades Autónomas. Un encuentro que supone, desde su constitución en 2004, la iniciativa más importante creada en los últimos años en términos de cooperación nacional.