Cine

Crítica de “Pequeños milagros en Peckham Street”: el Brexit y un gato encerrado ★★★☆☆

Un fotograma de "Pequeños milagros en Peckham Street"
Un fotograma de "Pequeños milagros en Peckham Street" FOTO: Surtsey Surtsey

Dirección y guion: Mina Mileva y Vesela Kazakova. Intérpretes: Irina Atanasova, Angel Genov, Orlin Asenov, Gilda Waugh. Bulgaria, 2019. Duración: 92 minutos. Comedia negra.

En realidad, la película dirigida por Kazakova y Mileva se llama «Cat in the Wall» («Un gato en la pared»), título que, viendo la película, resulta mucho más adecuado que este tan largo por el que optaron para su estreno en España. Porque es así, igual que un pobre animal acorralado, como se siente Irina, madre soltera búlgara que se marchó a Londres para probar, poca, fortuna y que habita en una deprimente vivienda municipal junto al niño y su hermano en paro. El Brexit y la gentrificación dominan en un panorama sombrío, sin salida.

Irina, arquitecta, trabaja en un bar y renuncia a sobrevivir de los subsidios como la mayoría de los vecinos mientras lucha para convencerlos de combatir contra un sistema injusto. Y todo, por la obligación de cambiar unas ventanas en buen estado por otras. Cuando un felino en apariencia abandonado acaba tras la pared de la cocina ante la estupefacción de la protagonista, el conflicto estalla. Realista, descorazonadora y con cierto regusto a documental, el futuro de estos personajes, ingleses o no, resulta tan inestable como el país que los acoge, el mismo que un día decidió, también, aislarse del mundo tras un espeso muro que quizá pronto acoja solamente lamentos.

Lo mejor

El gran trabajo que realiza, desde la contención, Irina Atanasova

Lo peor

Quizá a esta dura historia le habría convenido ser narrada con mayor pasión